martes, 17 de diciembre de 2019

LA SEGUNDA EXPEDICIÓN de Alan Pitronello

Como os conté en la crónica del pasado Certamen de Novela Histórica de Úbeda, la novela ganadora en esta edición ha sido La segunda expedición, del chileno afincado en Valencia Alan Pitronello. Este año se decidió por parte de la organización adelantar el fallo del jurado para poder presentar el libro ya editado dentro del marco del certamen y, desde que pude ver anticipadamente la portada, me quedé prendada. Además contaba con la opinión de David Yagüe, periodista, especialista en novela histórica y miembro del jurado, que me aseguró que era un puro disfrute. Y eso ya es motivo más que suficiente para estar segura de que me iba a gustar. 

Por motivos de tiempo (el libro llegó a mis manos gracias a la Editorial Pàmies justo el día de antes de mi viaje a Úbeda) no tuve ocasión de comenzar a leerlo, pero sí lo llevé conmigo y así tuve ocasión de que Alan Pitronello me lo firmase. Y lo que es mejor, pude conversar con él y descubrir a un escritor comprometido con la Historia y con hacer de la literatura no solo un entretenimiento, sino también motivo de curiosidad y aprendizaje. 

La segunda expedición, ambientada en 1518 en Santiago de Cuba y, posteriomente, en el Yucatán es, por encima de todo, una extraordinaria novela de aventuras sostenida por hechos históricos reales y apasionantes. Una historia en la que el honor y el buen nombre, esos conceptos que ahora parece que tenemos tan olvidados, son pieza fundamental de la trama y parte importante de su motor. 

QUIEN ELIGE EL CAMINO DEL CORAZÓN NO SE EQUIVOCA NUNCA (POPOL VUH)


Martín del Castillo, a sus 18 años, es un joven impetuoso y lleno de energía que vive en Santiago de Cuba con su tío don Diego. Cuando su familiar fallezca, todas sus propiedades y la encomienda de la que es titular pasarán a sus manos. Mientras tanto, se entrena en el manejo de las armas con dos hombres de confianza de don Diego: Gaspar de la Nava y Alonso Bahamonde. Es buen alumno, pero le pierde su impulsividad y una cierta soberbia derivada de su juventud y su posición. Fascinado por los encantos de Inés de Tapia, pasar una noche con ella deriva en un duelo de honor entre Gaspar de la Nava, que protege a su discípulo, y Hernán Malcuesta, lugarteniente del padre de Inés y a quien se le había prometido la mano de la joven. Las consecuencias de todo esto harán que Martín pierda el favor de su tío y la esperada herencia.

Para recuperar su honra y sus posesiones, M;artín se enrola en la nueva expedición que el gobernador de la isla, Diego Velázquez, organiza hacia la que entonces se pensaba que era isla de Yucatán. Es un viaje peligroso hacia unas tierras que les reciben hostiles y que, en contra de lo que habían imaginado, no es una isla. Allí descubrirán una nueva civilización, con una cultura propia muy profunda y que pondrá en riesgo sus vidas. Para Martín también supondrá un viaje hacia sí mismo para dejar atrás al joven alocado y convertirse en hombre.


Ahora vuelvo a la crónica que escribí del certamen para recordar de nuevo las palabras con las que Alan Pitronello recogió el premio. Palabras que nos emocionaron cuando hizo un alarde de la Hispanidad, el mestizaje y lo que supuso para América que fuesen los españoles quienes llegasen primero. Y es que los españoles que llegaban a aquellas tierras eran gente humilde o segundones de familias más o menos principales que habían de buscarse sustento y, si fuese posible, tierras y riqueza. No tenían vuelta atrás. Eran las Indias o la nada. Y esto está siempre como telón de fondo en la novela, al igual que el alto concepto del honor porque, en realidad, era lo único con lo que contaban.

La segunda expedición, si bien tiene un arranque más pausado para presentarnos la villa de Santiago, los personajes y el asunto que cambiará la vida de Martín, en pocos capítulos va cogiendo velocidad y creciendo en intensidad para convertirse en toda una aventura de la que nos es muy difícil escapar. Narrada con fuerza, tanto los protagonistas como la naturaleza indómita de aquellas tierras, la organización de la villa de Santiago de Cuba, y la cultura indígena se nos presentan reales, llenos de color y de vida. No hay acartonamiento ni sensación de decorado. Igual sucede con los personajes históricos que cobran vida en sus páginas: están dibujados con una enorme naturalidad, son hombres de carne y hueso, con sus virtudes y sus defectos. Alan nos confesó en Úbeda que era tal el respeto que ha sentido siempre por la figura de Hernán Cortés, que había tardado dos años en darle una sola línea de diálogo. Pero en la novela, Cortés, sin ser uno de los actores principales, es sólido, no un cuadro que ha perdido brillo.

Nos encontramos con una novela que reivindica la épica de la gesta española en América, una épica que no sé si por la manida leyenda negra o por incomprensibles complejos, se ha dejado en manos anglosajonas. Ellos han hecho de la conquista de los territorios de América del Norte toda una enciclopedia de hechos heroicos que poco tienen de tales, ya que los ingleses, por definición, no se mezclan con la población indígena y casi siempre optan por exterminarla. La segunda expedición nos da motivos sobrados para enorgullecernos de nuestro pasado y también para comprenderlo.

Una de las cosas que más me han fascinado de la novela han sido las escenas de duelos y las de las batallas, porque se viven. Están descritas con tanta garra que es fácil imaginarlas suceder ante nuestros ojos. Muy visuales, muy bien coreografiadas, si se me permite esta palabra. Intensas. Las descripciones de armas y ropajes de los protagonistas nos hacen "verles". Igual sucede cuando da protagonismo el mundo indígena, que es fundamental en la narración. El autor, para ello, utilizó el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas, como referencia. La documentación que ha debido manejar Alan Pitronello para escribir La segunda expedición ha debido ser ingente, pero no se nota. Quiero decir que no nos aburre con largas disquisiciones históricas o metiendo con calzador datos y más datos en un afán por demostrar lo mucho que sabe. Todo está ahí, pero metido en un andamiaje fuerte que no nos hace perder de vista la historia que nos narra

Siendo una novela de "hombres" (ya que eran ellos en exclusiva quienes realizaban las expediciones y tomaban las decisiones en aquella época), Alan ha querido dar protagonismo a las mujeres con el personaje de Beatriz. Y es que las mujeres estuvieron muy presentes en la conquista de América pero su presencia se diluye tras las gestas masculinas. Beatriz demuestra un fuerte carácter y una gran determinación llegando a hacerse pasar por hombre para poder tomar las riendas de su vida. A través de ella, el autor nos mostrará los detalles más domésticos y, sobre todo, lo referido a la economía de la isla de Cuba. Es muy fácil empatizar con Beatriz y sentirse casi en su piel.

Pasarán ante nuestros ojos personajes tan importantes de nuestra historia como el propio Hernán Cortés, que mencionaba antes, Alvarado o Portocarrero que, a pesar de ser lo más parecido a un mercenario con pocos escrúpulos que solo busca su beneficio, no he podido evitar sentir simpatía por él. Creo que ya sabéis lo que me gustan estos personajes canallas... La novela, antes de su inicio, nos muestra un "Mapa de Indias" de 1518, dibujado por el propio Alan Pitronello, y se cierra con un glosario de términos referidos tanto a la ropa, las armas, palabras en lenguas indígenas o monedas que nos van a ayudar a entender la época y su modo de vida.

Con todos estos argumentos tengo que recomendaros encarecidamente que leáis La segunda expedición y os perdáis en sus páginas, en su historia. Dejaos llevar hasta aquellos primeros años de la conquista de América y a las gestas que allí sucedieron. Os garantizo que es toda una gozada.




7 comentarios:

  1. Hola,
    a pesar de tu gran reseña, no me la llevo, el tema no me atrae nada y no sé si la disfrutaría.
    Un beso

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  2. Ayyy nuestros complejos a la hora de enorgullecernos de nuestra historia, un tema que da para hablar largo y tendido. Besos.

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  3. Bueno Yolanda, a mí me has convencido, has hecho una reseña muy apasionada y además me gusta como el autor enfoca el tema de la conquista. Me lo llevo apuntado.
    Besos

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  4. Yolanda, confieso que me la llevo porque una recomendación tuya, y como dice Inés, tan apasionada, no me la puedo perder y me alegro de que así sea porque la ambientación y la temática no me motivan nada así que yo la habría descartado de entrada. Es lo bueno de fiarte de algunas "recomendadoras" que terminas leyendo cosas que jamás soñaste :)
    Besos.

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  5. Yo también me la llevo no sólo por tu recomendación sino porque el tema me parece muy interesante. Besinos.

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  6. Hola, Yolanda.
    Creo que en todo este año no he leído ninguna novela histórica y es mi propósito para el año que ya llega. Me has convencido con tu reseña y me voy a hacer con este libro.
    Te mando un saludo y felices fiestas =)

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  7. Ay no sé bonita... Veo que te ha gustado mucho pero no sé si yo sabré apreciarlo. EN fin, ya veré. Besos

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