viernes, 16 de abril de 2021

LA REINA SOLA de Jorge Molist

Leer a Jorge Molist es siempre garantía de calidad, de rigor histórico y de saber que vas a disfrutar hasta la última página de sus novelas. Tiene una manera de narrar tan natural, tan poco impostada, que los personajes se convierten en compañeros de lectura, sus andanzas pasan a ser las tuyas y acabas siendo transportada a la época como si las páginas de sus libros fuesen una suerte de puerta temporal. Realmente, mientras lees, estás allí. En La reina sola, Jorge Molist me ha trasladado sin dificultad al siglo XIII, a cómo eran las ciudades, los caminos, las gentes y los conflictos de entonces. Este libro puede considerarse una continuación de Canción de sangre y oro, porque empieza donde acaba este, pero pueden leerse los dos de forma independiente.

Y quiero añadir, antes de meterme en más profundidades, que la parte naval la he disfrutado especialmente. No solo porque me apasionen las batallas navales (aquí contadas de forma increíble), sino porque en las de La reina sola están protagonizadas por galeras, unas embarcaciones de las que hay poca información. Muchos ya sabéis que tengo la suerte de que mi tío el aventurero sea un maquetista prodigioso y uno de sus últimos proyectos fue un modelo de galera del siglo XIII que donó, para su exposición, a la Universidad de Murcia. Os pondré un par de fotos en este post porque es maravillosa.

EL TABLERO DEL MEDITERRÁNEO

Es el año 1283 y Pedro III de Aragón, hijo de Jaime el Conquistador, corona a su esposa Constanza como reina de Sicilia para, inmediatamente, partir a Burdeos. Allí tiene concertado un duelo de honor que él considera inapelable y necesario para evitar que el Papa Martín IV y el rey Felipe III de Francia se apoderen de sus reinos. Constanza queda sola en Sicilia y tiene que vérselas de frente con los nobles locales, muchos completamente hostiles, y a la tensión que surge de todo ello. Lo que ni Pedro ni Constanza saben es que los tiempos que se avecinan van a ser terribles: que Pedro será engañado y excomulgado y el Papa llamará a cruzada contra él y la Corona de Aragón, lo que provocará que el ejército francés, diez veces mayor que el aragonés, invada sus tierras a sangre y fuego. Constanza sacará fuerza y determinación gracias al apoyo de sus más leales, como lo fue el gran almirante de la flota aragonesa Roger de Lauria, y enfrentarse tanto a enemigos declarados como a quienes tejen intrigas a su espalda. Improvisa, es decidida, va modificando sus tácticas en función de quién se enfrente.

El periodo histórico me ha parecido apasionante. No es de los más tratados en la literatura a pesar de que supuso un cambio total en el destino de Europa y el Mediterráneo se abrió para Aragón y después para España. Realmente lo tiene todo: amor, pasión, combates navales, defensas, batallas terrestres, ejecuciones, saqueos, intrigas políticas... La ambientación está cuidadísima, hasta en los detalles más pequeños. La corte en la que Constanza queda está llena de conjuras, hay revueltas populares y se verá enfrentada, como su marido, al empeño que Francia y el papado tienen de hacerse con Sicilia al precio que sea. 

Constanza es una mujer fuerte, decidida. En una época en que las mujeres contaban poco en el mundo de la política (y, en general, en todos los ámbitos), ella sabe mover sus piezas. Enfrente tendrá a una siciliana de armas tomar: Macalda de Scaletta, seductora, inteligente, que encabeza a su ejército portando, incluso, armadura y es capaz de matar con sus propias manos. La tercera mujer importante de la novela es Suria que, al contario que las anteriores, sí es un personaje de ficción y que simboliza el espíritu de los almogávares, los guerreros que en su tiempo provocaron pánico y admiración en el Mediterráneo. La reina sola es, así, una feliz reivindicación de las mujeres del momento, que cuando habían de enfrentarse a las peores situaciones sabían liderar y tomar decisiones.

Como lectores, vamos a vibrar con todo lo que Jorge Molist nos cuenta y acabamos descubriendo muchas de las huellas de la presencia aragonesa y española en Sicilia, Malta y otros enclaves del Mediterráneo. Es, ante todo, una historia épica que sucedió tal cual se cuenta. Y cómo lo cuenta Jorge Molist... su estilo es elegante, cuidado pero también brutalmente visual y apasionante. Sabe envolver al lector, crearle una burbuja de tiempo perfecta sin dejar que se note la tremenda labor de investigación que ha debido llevar a cabo. Nos lleva allí y nos hace participes de todo. Además, para que sea más sencillo ubicarnos y tener más información, al principio y al final del libro hay una serie de mapas e ilustraciones que nos colocan muy bien en el contexto histórico. 

Jorge Molist utiliza dos narradores en La reina sola: la primera persona para Constanza, que nos va desgranando todo lo que está sucediendo en la corte Siciliana y en sus tierras, y la tercera, el narrador omnisciente, para lo referido a Pedro III, un rey audaz, valiente y osado que cambió el rumbo no solo de su reino, sino de Europa entera. Fue una época riquísima en hechos historicos, brillante en la cultura, la música, la arquitectura y la clave de bóveda de nuestra cultura mediterránea, cuna de nuestra Historia con mayúsculas. Me declaro admiradora incondicional del almirante Roger de Lauria y he detestado mucho y muy fuerte a Carlos de Anjou, la mano ejecutora del Papa e intrigante como pocos. 

Creo que es evidente cuánto me ha gustado La reina sola. Me he bebido sus páginas, literalmente. Qué delicia poder disfrutar así de una buena novela histórica, porque es de las que se quedan contigo tiempo después de haberla acabado. Haceos con ella, leedla, vividla, seguro que me daréis la razón.


                        Modelo de galera del siglo XIII realizada por mi tío Félix Moreno Sorli

                            




10 comentarios:

  1. Hola, tengo la novela apuntada por otras reseñas, aunque este año he leído El anillo de este autor y me pareció bastante floja. Besinos.

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  2. Brillantes, absolutamente brillantes ambas dos: novela y reseña. Y la maqueta de esa Galera marca Moreno...es un auténtico tesoro. Enhorabuena, Yolanda.

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  3. Siempre es un placer leer una novela de Molist, es un éxito seguro. Como también es un placer leer tus reseñas en el blog, qué maravilla!!!!

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  4. Un autentico novelon que me ha descubierto mucha historia.

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  5. Una gran novela, que nadie debería perderse y una gran reseña. Ascen

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  6. Que gran reseña y es que el libro es una joya. Y que decir de las maquetas... espectaculares!!!

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  7. Si no la hubiera leído ya estaría ahora mismo corriendo a buscar La reina sola. Describes perfectamente el apasionado viaje en el que se convierte esta lectura que literalmente voló en mis manos. Un verdadero placer este capítulo de la historia tan poco tratado como relevante para el devenir de los siglos siguientes.
    Besos.

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  8. Bueno, el libro lo conozco y me sé la historia. Ahora te comento. Pero es que lo primero que te tengo que decir es ¡menudo tío tienes! Qué maravilla de maqueta. Es espectacular y preciosa. Cuánta paciencia habrá tenido. En cuanto al libro, a mí me sorprendió mucho la historia de Constanza. Anda que, dejarla sola allí, pero se las apañó bien la mujer. Besos reina.

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  9. Este libro me llamó la atención en cuando lo vi pero cuando me dijeron que era continuación de Canción de sangre y oro decidí leerlo en orden. A ver cuando le hago hueco y si me gusta iré a por La Reina sola.
    Un beso

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  10. Bueno, yo no he leído al autor y por vuestras reseñas me queda claro que tengo que ponerme las pilas. La verdad es que pinta fenomenal, veo que has disfrutado como una enana y solo me falta algo de tiempo.
    Por cierto, madre mía tu tío!!! Qué maravilla.
    Besos

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