viernes, 17 de noviembre de 2017

NINGÚN ESCOCÉS VERDADERO de Ana Ballabriga y David Zaplana

Lo que son las cosas. El día que acudí a la mesa redonda de Getafe Negro de la que os hablaba en mi anterior post, tuve la fortuna de conocer a Ana Ballabriga, amiga de Juanjo Braulio y también escritora. Ella asistió también a la mesa y me explicó que, al día siguiente, iba a presentar su novela en el mismo certamen. Siguiendo con las felices casualidades, ella regresaba a Getafe tras la charla de "Periodismo y literatura" en Tibermotor, así que volvimos juntas y aprovechamos para charlar de todo un poco. Así supe que su novela, Ningún escocés verdadero, escrita junto a su marido David Zaplana había sido galardonada en el III Concurso Indie de Amazon, el de 2016, y que era la que venían a presentar además de acudir a otros eventos del festival. No pude acudir a su presentación por un compromiso familiar pero por la tarde coincidimos de nuevo como público en la mesa que, entre otros, contaba con Víctor del Árbol. Y para mi alegría me llevó un ejemplar de su libro que, amablemente, me dedicaron tanto ella como David. 

Os reconozco que me llamó profundamente la atención el título, título que se entiende por completo en un momento concreto de la novela. Y también tenía curiosidad por su contenido, sobre todo después de haber escuchado mucho ruido en redes sociales acerca del premio de Amazon y sus, digamos, poco solidarias relaciones entre los escritores participantes. Hoy puedo deciros que el libro sorprende en el planteamiento, se sigue con interés y sabe mantener al lector en tensión. Hay algunas cosas que no me convencieron demasiado (las he comentado con Ana antes de escribir esta reseña) pero que es cierto que tienen su razón de ser dentro del contexto del argumento

Tras la reseña os dejaré una pequeña entrevista con ellos, en la que hablamos de su libro y de los avatares del premio de Amazon.

LOS AUTORES: ANA BALLABRIGA Y DAVID ZAPLANA


Se conocieron en Valencia, en su época universitaria, mientras Ana estudiaba psicología y David ingeniería. Desde el principio compartieron pasión por contar historias y ello les llevó a escribir su primera novela. Años más tarde se decidieron también por la creación audiovisual, fundando en 2006 su propia productora, ADN Visual. Tras obtener varios premios con cortometrajes y relatos, en 2007 se editó su novela Tras el sol de Cartagena y en 2010 Morbo gótico. Sus siguientes obras no vieron la luz en los siguientes años hasta que en 2015 Tras el sol de Cartagena encontró una segunda vida en Amazon. En 2016 publicaron en la misma plataforma la primera novela que habían escrito juntos, Cruzados en el tiempo, y la última, Ningún escocés verdadero que resultó ganadora del Concurso Indie. Actualmente viven en Cartagena y compaginan trabajo, escritura y el cuidado de sus dos hijos. 

NINGÚN ESCOCÉS VERDADERO


Elías es un joven investigador privado que vive en Cartagena con su mujer y goza de bastante éxito en las misiones que se le encomiendan. Experto en arte y de férreas convicciones, su madre les crió solos a él y a su hermana tras la inesperada muerte de su padre antes de su nacimiento. Fue su tío paterno, el obispo de Cartagena, quien se ocupó de su bienestar y de que nada les faltase. Y ahora el obispo le encarga una doble misión: por un lado recuperar la Vera Cruz de Caravaca, desaparecida en 1934, y conseguir un cuadro muy concreto que va a ser subastado en Madrid. El segundo encargo, del que se ocupa en primer lugar, no puede llevarlo a cabo: ante sus propias narices Alicia Silva, mujer de una belleza importante, se lo roba.

Elías se obsesiona por recuperar el cuadro y por volver a ver a Alicia, a pesar de que su tío considere el dinero de la subasta perdido y le ordene que se olvide del asunto para centrarse en la desaparición de la Vera Cruz original. Toda la estabilidad de su vida y su matrimonio empiezan a venirse abajo a medida que Elías se introduce más detrás del rastro de Alicia. Y aun será peor cuando por fin la encuentre.

Una de las cosas por las que pregunté a Ana y David cuando acabé la lectura era por los pequeños "anacronismos" que parece contener la novela: Elías, por ejemplo, viste como un detective clásico, con gabardina y sombrero, a pesar de estar narrada en tiempo actual; también por esa educación cerrada y ceñida al catolicismo más ortodoxo en el que se ha criado y que mantiene, al igual que su familia; y están las críticas demoledoras de su propia madre ante la idea de que la hermana de Elías decida tener un hijo por inseminación artificial asegurando que, socialmente, se va a a ver apartada y señalada... Sí que tenía claro que al estar la novela ambientada principalmente en Cartagena era posible que se mantuviesen ciertas estructuras sociales más chapadas a la antigua, cosa que ellos me corroboraron. Para una madrileña de generaciones, como yo, resulta cuanto menos peculiar asistir a ciertas conversaciones y situaciones que se dan en la novela al amparo de ese modo de vida que, obviamente, existe pero que parece a años luz de lo que me rodea.

La presencia de la Iglesia como institución en Ningún escocés verdadero es constante. No sólo porque el tío de Elías sea obispo, sino porque a medida que vamos avanzando en la lectura comprobaremos como es una presencia en la sombra de mucha importancia. Una de las cosas que más llama la atención es conocer el caso real del robo de la Vera Cruz de Caravaca en 1934, hecho que sucedió realmente (la que hay actualmente no es la original), un robo chapucero que tuvo todos los visos de haber sido organizado desde dentro. Nunca se supo quién ayudó ni quién lo instigó y eso es lo que Elías, a pesar de los años transcurridos, deberá investigar también. Pero muchos de los actores de aquel drama ya han fallecido y otros parecen querer echar tierra sobre un asunto que a todas luces resulta muy incómodo.  ¿Estuvo algún miembro de la Iglesia implicado en el robo? ¿Dónde está la Vera Cruz?


Paralelamente a las pesquisas de Elías, conoceremos la vida de Alicia en capítulos en forma de "flash-back" que nos llevarán hasta su infancia. Huérfana de padres, se crió con su tío en el Gran Circo Escocia, ayudándole en sus trucos de magia. La vida en el circo se regía por curiosas normas comunitarias y tenían un acerado sentimiento de grupo. Alicia, L, ha tenido una vida libre por completo, sin sujección a normas. Es conocedora de su poder de seducción y toma el sexo con total libertad incluso como medio para conseguir sus fines. También, como Elías, es una gran entendida en arte y goza de amplia cultura, aunque hay mucho de oscuro en su estirpe y en su familia. Eso nos llevará a conocer a los agotes, un pueblo apartado y discriminado, considerado por muchos maldito, y su relación con los cátaros.

Evidentemente, con todo lo que os he contado, la novela es ambiciosa. Toca varios palos y misterios que existen y los une a través de los dos personajes principales: Elías y L (Alicia). Siendo sincera, durante las primeras tres cuartas partes de la novela todo cuadra, te mantiene pegado a las páginas sin ser una novela pura de misterio o policiaca, pero creo que el final es algo forzado. Un intento de demostrar que los malos son malos hasta la inmoralidad aunque sea a costa de retomar las tesis más oscuras sobre la Iglesia. ¿Lógico? Dentro de lo que es el argumento de la novela, sí. Pero hay alguna exageración que, quizá, hace que pierda un poco de credibilidad.

Esto último no empaña la labor detallada de investigación que Ana y David han levado a cabo para escribir su novela. Las inmatriculaciones de la Iglesia, la historia del robo de la Vera Cruz, el mundo de las subastas de arte, los agotes y su historia están ahí y crean curiosidad en el lector y ganas de saber más. Lo que quizá no es tan novedoso es la manera en que han engarzado la trama alrededor de ciertos grupos de poder.

Los personajes, siendo innegablemente atractivos y con carisma, no terminaron de caerme bien. En realidad creo que no hay ninguno al que podamos catalogar de "bueno" o con el que yo haya empatizado al cien por cien. Sí, quería que Elías averiguase todo, tanto en el tema del cuadro como en la desaparición de la Vera Cruz, pero no me terminó de gustar que se replantease su matrimonio (ya en las primeras páginas se reconoce "felizmente casado") y a casi despreciar a su mujer apenas unas horas después de haber conocido fugazmente a L, Alicia. Como decía antes: ¿logico y necesario? En función de la trama, sí; otra cosa es que me haya convencido.

Lo que sí tiene Ningún escocés verdadero es que sabe crear un interés creciente a medida que vamos avanzando en la lectura. Los círculos del argumento se van cerrando por completo para no dejar cabos sueltos y el estilo narrativo de Ana y David es ágil, directo, sin perderse en circunloquios eternos ni en explicaciones tediosas. Los capítulos cortos ayudan a esa sensación de velocidad y de intriga creciente. Los saltos adelante y detrás en el tiempo no influyen en ralentizar la lectura, al contrario: nos aportan datos que van a tener importancia en los sucesos que están teniendo lugar en el presente. Como lectura atrapa, es innegable.

Personalmente creo que Ana Ballabriga y David Zaplana son dos autores con un enorme potencial y que arriesgan en este libro, incluso en aquellas situaciones o hechos que nos retrotraen a otros libros más conocidos. Ningún escocés verdadero es una novela  interesante y que sabe crear curiosidad por temas poco o nada conocidos, ese es su gran mérito y por lo que merece la pena leerla. A los dos les deseo toda la suerte del mundo y mucha suerte en sus futuros proyectos.

ENTREVISTA A ANA BALLABRIGA Y DAVID ZAPLANA


- ¿De dónde surge la idea de "Ningún escocés verdadero"? ¿En qué os inspirásteis para crear esta historia?

-        Siempre tenemos semillas de ideas para nuevas novelas, nuestro problema es el tiempo para llevarlas a cabo. En este caso el germen de la historia fue un sueño que tuve. Soñé con una prostituta que era perseguida por alguien que quería matarla. A partir de ahí comenzamos a pergeñar la historia. Ese fue el punto de partida, pero por el camino fuimos encontrando otras fuentes de inspiración. Por ejemplo, en un viaje al Pirineo francés descubrimos la existencia de los agotes y en un programa de Salvados, las inmatriculaciones de la Iglesia.

- Al escribir entre los dos ¿cómo lo planificáis? ¿Elaboráis un esquema al que os ajustáis de principio a fin u os permitís parcelas de improvisación? ¿Qué dificultad añadida, si es que la hay, supone escribir de esta manera, con dos mentes pensantes?

-        A la hora de planificar la escritura, la primera fase consiste en hablar mucho y en llegar a un acuerdo sobre cuál va a ser la historia, los personajes, las tramas, la época, el lugar... Y después pasamos a realizar la estructura con todas las escenas que van a aparecer en la novela. Llegados a este punto nos repartimos los capítulos por tramas o personajes y nos ponemos a escribir. Seguimos la estructura marcada pero luego añadimos muchos detalles que no estaban previstos en un primer momento, tenemos cierta libertad para improvisar e incluso cambiar cosas, consensuando siempre con el otro, claro. La cuestión principal a la hora de escribir a cuatro manos es que debes dejar a un lado tu ego y estar dispuesto a recibir críticas de tu compañero. A cambio, esto sirve de primer filtro para quedarse con las mejores ideas.

- Tras dos libros publicados con anterioridad en Amazon ¿presentaros al premio Indie fue premeditado o surgió sin más a medida que la novela se fue consolidando en la plataforma?

-        Habíamos subido dos novelas a Amazon y Tras el Sol de Cartagena se comenzó a vender muy bien y se situó en los primeros puestos del ranking de ventas cuando nos llegó un email de Amazon anunciando la convocatoria del premio. Teníamos ya escrita la novela de Ningún escocés verdadero, que habíamos enviado a grandes editoriales y agentes literarios, varios de los cuales se mostraron muy interesados, aunque al final la rechazaron. Así que pensamos que no teníamos nada que perder presentándola al concurso. El 1 de julio publicamos el libro en KDP y añadimos las palabras clave en la plataforma de Amazon, tal y como dictaban las bases del concurso. Gracias al tirón de Tras el sol de Cartagena, Ningún escocés verdadero se situó muy bien en los rankings y conseguimos quedar finalistas y después ganar el concurso. Aún nos cuesta creérnoslo.

- ¿Qué ventajas le veis a la autopublicación en Amazon y cuáles creéis que son los problemas más importantes que se encuentran los escritores al publicar allí? ¿Cuál es vuestra experiencia?

-        Las ventajas son claras: lo terminas y puedes publicarlo sin ningún filtro, sin nadie que lo tire para atrás o te mande una carta indicando que no encaja en su línea editorial. Tú eres el único responsable de tu libro. Ese también es el inconveniente. Todos los elementos del libro dependen de ti, desde la sinopsis y la portada hasta la publicidad. No hay intermediarios y los éxitos o los fracasos son tuyos. Lo más complicado es hacer que tu libro destaque entre el maremágnum de novelas que se publican, pero este problema también lo tienes si editas con una pequeña editorial e incluso con una grande que no apuesta en firme por tu obra. Lo bueno de editar en Amazon es que si consigues hacer que tu libro destaque, puede llegar a personas de todo el mundo. Nosotros hemos vendido libros en América latina, EEUU, incluso en Australia y Japón. Uno de los principales problemas de la autoedición es que todavía hay mucha gente que considera que los libros de autores indie tienen menos calidad que los publicados por editoriales, y no siempre es así. Hay libros buenos y malos autopublicados y libros buenos y malos con el sello de una editorial importante. Nuestra experiencia con la autopublicación ha sido muy buena, nuestros libros se siguen vendiendo en Amazon y ganar el premio nos ha servido para que haya más lectores que nos conozcan y para tener el respaldo de una editorial importante, Amazon Publishing, la editorial de Amazon.

- Hay muchas voces críticas acerca del modo en que Amazon selecciona a los finalistas y al ganador. También se habla de auténticos "cruces de cuchillos" entre participantes y de tácticas que podrían denominarse sucias a la hora de valorar novelas rivales. ¿Esto es así? ¿Cómo lo habéis vivido vosotros?

-        Nuestra estrategia siempre es la de centrarnos en lo positivo y en nuestro trabajo, sin perjudicar a nadie. En la tercera edición se presentaron más de mil cuatrocientas obras, es decir, somos mil cuatrocientos autores con nuestra personalidad y nuestra ética, imagino que habrá de todo, y todos luchando por salir de la zona de grises que muchas veces supone el autopublicar tus obras. A nosotros nos acusaron de no cumplir con las bases porque en estas había una cláusula que no dejaba claro si se podía presentar un libro con más de un autor. Ante la duda, lo que nosotros hicimos fue preguntar (a través del canal de consultas de KDP) si se podía y como nos contestaron que sí, presentamos el libro.

-        Respecto a cómo selecciona Amazon a los finalistas, yo desconozco sus métodos, pero podemos afirmar sin ninguna duda que es un premio limpio, ya que nosotros no teníamos ningún contacto en Amazon y hemos conseguido ganar.

- ¿Cuánto hay de vosotros o de gente de vuestro entorno en los personajes de "Ningún escocés verdadero"? ¿Os habéis inspirado en alguien para alguno de ellos?

-        De nosotros hay mucho en la forma de actuar de algunos personajes y en sus ideas. También cogemos rasgos de la gente que nos rodea, claro que sí, la realidad es la mejor fuente de inspiración. Aunque no plasmamos a una persona tal cual como personaje, lo que hacemos es coger alguna característica que puede resultar curiosa para algún personaje.

- La labor de documentación en arte e historia es muy evidente en la novela ¿cuánto tiempo os llevó esa tarea? ¿Y la escritura total del libro?

-        Desde que empezamos con el germen de la historia hasta que ponemos el punto y final al libro, estamos investigando. Este libro en concreto nos llevó tres años de documentación y escritura, es el tiempo que solemos tardar en dar forma a una novela.

- ¿Cómo recomendaríais vuestra novela ante los lectores? ¿Cuáles creéis que son sus puntos fuertes?

-        Ningún escocés verdadero es una novela que incluye misterio, una historia de amor muy particular, acción, violencia, corrupción moral y, por supuesto, reflexión. Además, ofrece la posibilidad de descubrir ciertos hechos históricos reales, curiosos y poco conocidos.

-        Hemos intentado que haya distintos niveles de lectura, es decir, habrá lectores que se queden solo con la aventura de los protagonistas y les parezca una novela de tren, pero nos consta que hay otros a los que esta novela les ha hecho reflexionar.

-        Es una novela que ha ganado un premio literario al que se han presentado más de 1400 autores.

-        Es una novela para aquellos a los que les interese arriesgar en su próxima lectura.

- He leído las reseñas que "Ningún escocés verdadero" ha recibido en Amazon. Hay bastantes muy positivas, alabando el suspense y la tensión que contiene, pero también hay unas cuantas negativas en las, al parecer, no ha gustado ni el sexo explícito ni la imagen negativa de la iglesia. ¿Cómo os afectan (o no) los comentarios de este tipo?

       A través de esta novela queríamos hacer reflexionar sobre el papel de la Iglesia Católica y lo alejadas que sus acciones están de la palabra de Jesús. La institución de la Iglesia siempre se ha mantenido al lado del poder, en lugar de defender al pobre o al indefenso. La crítica no va contra las creencias religiosas, sino contra la corrupción que se ha asentado dentro de esta institución. Tenemos amigos y conocidos creyentes que han leído el libro y no se han sentido atacados, pues son conscientes de que todos los hechos históricos que se referencian en la novela son ciertos, y viven su religión de una forma libre, que no tiene por qué estar dirigida por esta institución.

-        Otro tema de reflexión en el libro es la moral. Queríamos mostrar que esta siempre depende de un momento y de una sociedad concreta y pensamos que el sexo nos podría servir para tratar este tema. El personaje de L se ha criado en una sociedad en la que viven el sexo con total naturalidad. En nuestra sociedad, sin embargo, hay muchos tabús alrededor del sexo y queríamos poner de manifiesto ese contraste.

-        Todos los comentarios nos parecen bien si están hechos con honestidad y respeto. Una crítica negativa que sea productiva puede ayudar a mejorar el próximo libro.

- ¿En qué estáis trabajando actualmente? ¿Algún proyecto próximo, un libro nuevo?

           En marzo, si todo va bien, se publicará nuestra próxima novela titulada “La paradoja  del bibliotecario ciego”. Se trata de una historia coral, con muchos personajes, donde abordamos el tema de la violencia en la familia a través de una trama de misterio. Mientras tanto, ya estamos trabajando en otro nuevo proyecto. Nunca nos quedamos parados.

martes, 31 de octubre de 2017

GETAFE NEGRO: MESA SOBRE PERIODISMO Y LITERATURA

Que el Getafe Negro me encanta, creo que es bien sabido. No sólo por los nombres de los ponentes, participantes y escritores que vienen a presentar sus libros o a participar en mesas redondas, sino por cómo ha ido creciendo y consolidándose en el panorama de los festivales de novela negra y policiaca. Este año, si se puede hacer alguna crítica, ha desconcertado un poco la tardanza en publicar el programa definitivo, que a una semana del comienzo aún no estaba cerrado del todo. Pero salvando este imponderable, el resultado final ha sido brillante y ha estado plagado de grandes citas. No he podido acudir a todas las que hubiese querido, trabajo y obligaciones mandan, pero sí a las que más me interesaban y hoy os traigo una muy especial: la mesa redonda sobre Periodismo y Literatura que se celebró el pasado 20 de octubre en Tibermotor de Méndez Álvaro. 

Moderada por Lorenzo Silva, comisario del festival, la mesa contaba con la presencia de cuatro periodistas que han dado el salto a la narrativa: Quico Chirino, autor de A la izquierda del padre y jefe de local del diario Ideal de Granada; Felipe Serrano, periodista de la Cadena Ser y su libro La flor del magnolio; Luis Núñez Villaveirán, con su novela 18 días, periodista de reportajes especiales multimedia para El Mundo y Juanjo Braulio, autor de Sucios y malvados, periodista valenciano de larga trayectoria tanto en medios privados como institucionales. La conversación fluyó con facilidad desde el primer momento y resultó apasionante, sobre todo cuando se tocaron las reticencias que muchos lectores tienen acerca del periodista que escribe un libro y que suele ser más sangrante si la periodista es mujer. Dejan de verse sus méritos periodísticos para centrarse en si de verdad merece estar en las estanterías o, si llega el caso de resultar premiadas en algún certamen, no se lo han concedido por ser quien es. 


Lo primero que Lorenzo les pidió fue que hablasen de sus libros. Quico Chirino explicó que no consideraba que su novela fuese negra sino, más bien, una crónica social de finales de los 80 en la que se describe la vida y el fatalismo que rodean una barriada del extrarradio. Sobre todo le interesa una historia que provoque al lector y que contenga hechos que ya hayan existido o que muy bien podrían existir. También en su obra ha introducido una reflexión sobre los medios de comunicación.

Felipe Serrano nos contó que antes de La flor del magnolio ya había escrito otros dos libros que no son de ficción. Al haber hecho crónica política durante muchos años quería distanciarse de ello y meterse de cabeza en la ficción, aunque acabó dándose cuenta de que ésta, en muchos sentidos, tiene mucho que ver con el relato periodístico. Juanjo Braulio confesó que, con motivo de su profesión, le ha tocado contar cosas que parecián mentira pero resultaban ser verdad, así que, como novelista, ha intentado contar mentiras para, así, plasmar verdades. Puso como ejemplo al personaje de Richelieu en las novelas de Dumas, cómo el autor francés nos ha convencido de sus oscuros ardides para hacerse con el trono u hostigar a la reina. Partiendo de la verdad histórica, Dumas crea un entramado de mentiras que han pasado a la historia de la literatura. En Sucios y malvados quería hablar, sobre todo, de la violencia de género como terrorismo de baja intensidad que, en los últimos años, se ha cobrado más muertes que las de ETA, Grapo y el 11-M juntos. Aseguró que la literatura te permite contar lo que el periodismo no te permite y que, a la hora de escribir, su profesión le ha dado una obsesión por el dato, por la exactitud de lo que escribe.

Por su parte Luis Núñez Villaveirán explicó que él empezó en el periodismo como rebelión juvenil contra sus padres. Era una manera de contar historias que, muchas veces, dan más miedo que cualquier ficción. Para escribir su novela ha partido de una entrevista que tuvo hace tiempo con una persona que había estado en una cárcel de Marruecos. Actualmente acaba de volver de los terribles incendios de Galicia y ha conseguido entrevistar a antiguos pirómanos: le ha servido para corroborar que la maldad pura existe en este universo. Eso es lo que ha tratado de plasmar en 18 días. Y asusta.

En lo que los cuatro estuvieron de acuerdo es en que la literatura actúa sobre lo probable y el periodismo sobre lo probado. De hecho Quico Chirino manifestó que la narrativa le permitía una suerte de ajuste de cuentas sobre hechos de los que saben que están, que han sucedido, pero que, como periodistas, no pueden probar. Respecto a si un periodista, por definición, tiene que ser forzosamente un buen escritor Felipe Serrano negó esta premisa. El periodismo, sobre todo, es inmediatez y la escritura tiene terreno abonado para la reflexión y el sosiego. Hubo una frase de Felipe que me encantó: el periodismo es literatura con prisas. 

En cuanto al poder de los medios de comunicación, Juanjo Braulio aseguró que los medios de comunicación son armas y tienen intereses muy concretos. Por supuesto que esto es legítimo, incluso a la hora de defender una postura y la contraria si eso reporta beneficios (puso otro ejemplo palmario: Jordi Évole y Paco Marhuenda trabajan ambos para el Grupo Planeta y no pueden tener ideas más contrapuestas). En realidad te está vendiendo ambas cosas y obteniendo beneficio de las dos, pero en eso radica también la diversidad. A la hora de escribir una novela te liberas de los esquemas que requiere el periodismo, de sus ataduras. A nivel personal Juanjo cree que en los últimos tiempos se ha vuelto al periodismo militante, ese en que cada medio, periódico o cadena de radio o tv se posiciona políticamente o con determinadas ideas. A finales del siglo XIX y principios del XX los partidos políticos tenían sus propios periódicos y desde ellos lanzaban sus mensajes o sus proclamas, lo que se veía como completamente normal. Fueron los lores de la prensa británica los que rompieron con esto y los que lanzaron la prensa sensacionalista, consiguiendo fuertes beneficios con noticias como los crímenes de Jack el Destripador.

Los cuatro periodistas y escritores aceptaron que en una novela puedes escribir de la forma más libertaria posible, aunque puede suceder que no te lea nadie. Pero te liberas de tabús, de las barreras que día a día se encuentran en su trabajo diario como periodistas. Luis afirmó que en las novelas se hace un ajuste de cuentas con la profesión, pero también en lo sentimental y en lo social. Por ejemplo, en el sangrante tema de la inmigración, que él ha vivido muy de cerca, una novela puede servir para contar lo que en la realidad no se ha defendido o tratado como se debería. Cree que la literatura sirve para ese tipo de reivindicaciones también.

En cuanto al estilo de escritura al pasarse a la novela, estuvieron de acuerdo en que a la hora de escribir ficción cambian por completo la manera de expresarse aunque sí mantienen ciertos automatismos como la pasión por el detalle, por dar veracidad a los hechos. Obviamente, ambos tipos de escritura, aunque alejados en estilo, pueden estar conectados aunque la novela, la narrativa, otorga muchos más recursos a la hora de escribir: primero por la libertad que concede, al no estar sometidos a los esquemas más rígidos del periodismo (tanto a nivel de número de palabras como de tratamiento de la noticia) sino también por las ténicas y figuras retóricas que pueden utilizar. Novela es, para ellos, sinónimo de libertad escritora.

Tras casi dos horas de charla que se hicieron muy cortas, Lorenzo Silva puso punto final agradeciendo a los integrantes de la mesa y al público su asistencia. Hubo tiempo para alguna firma y para comentar con ellos cómo había transcurrido el coloquio, en un ambiente muy cordial.


Antes de acabar me gustaría agradecer de forma especial a Juanjo Braulio por su amabilidad y por haber estado pendiente de avisarme personalmente de su participación en esta mesa redonda. Y gracias también a Lorenzo Silva no sólo por haber llevado la moderación con entusiasmo y buen ritmo, sino en especial por su gentileza siempre conmigo en todas las ocasiones en que coincidimos.


lunes, 23 de octubre de 2017

ELEANOR OLIPHANT ESTÁ PERFECTAMENTE de Gail Honeyman

Cuando me llegó este libro por parte de Roca Editorial, con un título como el que hoy os traigo, no supe muy bien qué pensar. Y tampoco me ayudaron mucho la multitud de etiquetas y comentarios elogiosos que la acompañaban, porque me suelen causar el efecto contrario a lo que pretenden. Soy así de rara, qué le voy a hacer. Pero la portada, con ese azul intenso, no dejaba de llamarme. Y ese nombre, Eleanor Oliphant, era, cuanto menos, curioso. Así que me dejé de prejuicios y me dispuse a descubrir quién es Eleanor y por qué se encontraba tan bien, me parecía una buena lectura entre mis crímenes y novelas negras habituales.

Hoy puedo aseguraros sin ninguna duda que Eleanor Oliphant me ha soprendido, impactado, emocionado y me ha sacado más de una sonrisa. En muchos de los comentarios que antes os mencionaba mencionan en muchas ocasiones el adjetivo "hilarante" para definir esta novela: discrepo. No hay nada en ella que nos haga reir a carcajadas, aunque sí tiene situaciones cómicas, muy peculiares, aunque más por la personalidad de Eleanor que por la situaciones en sí. Y es que Eleanor es un personajazo, os lo aseguro, una protagonista de esas que se nos quedan en la memoria porque se sale por completo de lo habitual. Y porque la novela es, para ella, un continuo aprendizaje sobre la vida, de la que parece no saber absolutamente nada. También he de reconocer que desde el momento que me puse a leer ya no pude parar. Eleanor, tan especial, te conquista sin remedio incluso cuando vas descubriendo la cantidad de sombras que la acompañan y que ella misma se empeña en ignorar. Creedme, es uno de estos libros que se quedan contigo y un poco de ti en ellos. Todo un hallazgo.

LA AUTORA: GAIL HONEYMAN


Lo cierto es que apenas he podido encontrar referencias biográficas de la autora excepto las breves notas que acompañaban al libro y que se repiten en las escasas páginas online que recogen la salida a la venta de Eleanor Oliphant está perfectamente en España. Escocesa nacida en Glasgow, es graduada por la Universidad de Oxford y esta es su primera novela. Ya ha sido un gran éxito de ventas de Europa y ahora llega a España dispuesta a encandilar a los lectores como ha hecho en otros países. Actualmente Gail está terminando su segunda novela cuyos derechos también ha adquirido Roca Editorial para su distribución en nuestro país. 

RUTINA Y VODKA

 

Eleanor Oliphant tiene 30 años, un trabajo estable y rutinario, vive sola y carece por completo de vida social. La relación con sus compañeros de trabajo es fría, no comparte con ellos ni copas tras el trabajo ni nada más que frases hechas o de compromiso. Su día a día es siempre el mismo, viste sin ninguna gracia, no se maquilla, no presta atención más que a los buenos modales y está llena de un montón de pequeñas y grandes manías que no parecen importar a nadie. Los fines de semana, también con una estudiada rutina, suele consumir cantidades muy concretas de vodka que le permiten dormir la mayor parte del tiempo. Los miércoles por la noche, indefectiblemente, recibe la llamada de su madre. 

Una noche, en una de las escasas veces que rompe su rutina y acude a un concierto en un local, se enamora perdidamente del cantante del grupo que toca allí. Ha encontrado al hombre de su vida, por el que está dispuesta a cambiar hasta de aspecto, y empieza a planear cuidadosamente el cerco, convencida de que en cuanto él la mire se enamorará también.  Pero salir de una vida cuadriculada es complicado. Además una serie de coincidencias harán que la vida de Eleanor empiece a abrirse a los demás de manera inesperada y que toda su existencia empiece a cambiar.

¿PERFECTAMENTE?


Sin duda el personaje de Eleanor Oliphant es de los que tardan en olvidarse. Ella misma se describe como una superviviente que no necesita a nadie para seguir adelante. Es consciente de su absoluta soledad, de no tener amigos, de la sempiterna presencia (aunque sólo sea vía telefónica) de su madre, una mujer odiosa que sabe muy bien cómo machacar a su hija incluso con las frases más suaves.  Pero Eleanor ha conseguido vivir a costa de olvidarse de sí misma. Su trabajo lo consiguió en el momento en que salió de la facultad y eso le da una seguridad adicional, aunque no sea un trabajo lucido. Eso y sus rutinas, que las tiene a docenas, marcan su día a día en el que la felicidad ni siquiera es un parámetro que pueda contemplarse. Poner sus ojos en el cantante de un grupo algo marginal de rock en un local de su ciudad le abre los ojos a la posibilidad de tener una pareja y ser feliz. Se enamora como una adolescente y planea un cerco minucioso, convencida de que él también se enamorará de ella en cuanto la conozca.

Imagino que la mayoría conocéis a Sheldon Cooper, el protagonista de "THe Big Bang Theory", un físico teórico de una inteligencia suprema pero absolutamente inútil para las relaciones sociales, para empatizar o para entender a los demás. Eleanor es un poco así. Lo que los demás hacen le parece extraño porque no se adapta a lo que ella considera "elegante" o de acuerdo a su educación. No entiende la complicidad entre sus compañeros de trabajo, ni para qué hay que organizar las cenas de Navidad en la empresa o regalar algo a un colega que se casa. Pero el amor tiene una inmensa capacidad transformadora y Eleanor empieza por cambiar su anodino aspecto por un look más moderno, aunque le cuesta un triunfo pagar por ello. No es tacaña, pero sabe lo que el dinero puede suponer si falta, de ahí que ahorre lo que puede.

Empezar a tratar con Raymond, un nuevo compañero de trabajo, informático y algo friki pero de gran humanidad, también hará que empiece a replantearse cosas. Juntos ayudarán a un anciano que se ha caído en la calle, Sammy, y comenzarán a relacionarse con él y su familia. Para Eleanor este es un mundo absolutamente desconocido: ir de visita, tener amigos, acudir a una fiesta de cumpleaños... Pero se aviene de buen grado, a pesar de sus rarezas, porque cree que le ayudará en su vida posterior e ideal con el cantante al que ama.

Escrita en primera persona por la propia Eleanor, la novela no decae en ningún momento. De hecho va abriendo frentes que nos permitirán conocer y entender mucho mejor a la protagonista, aunque la mayoría no son amables ni causan ninguna hilaridad. Las cicatrices que adornan un lado de su cara, la terrible relación con su madre, su piso tan anodino y carente de personalidad, su pasado que apenas se intuye y que, a medida que conocemos, se hace más oscuro y doloroso... Sin embargo las reacciones de Eleanor ante lo que no conoce o no controla pueden ser bastante peculiares, por decirlo de alguna manera. Para saber qué hace su amado, se decide a comprar un ordenador y abrirse cuenta en redes sociales para seguirle. Metódicamente va viendo su actividad diaria como un cazador a su presa. Pero su ciudad es pequeña y, oh fortuna, tiene la suerte de encontrarle por casualidad en un supermercado aunque no se atreve ni a acercarse. Para que entendáis cómo funciona la mente de Eleanor: en lugar de comentarle en Twitter que comparten en la marca de queso o insistir en la feliz coincidencia, le deja un mensaje aconsejándole que use los descuentos del supermercado. Para ella eso es importante. Y claro, la respuesta de él es el colmo de la bordería, aunque a ella no le importa demasiado.

La novela el lineal, parte del día en que ella es consciente de haber encontrado al hombre de su vida hacia adelante, aunque en ocasiones hace reflexiones sobre su pasado o nos narra recuerdos concretos. Iremos sabiendo que está vigilada por los servicios sociales, que tuvo una relación anterior, que puede pasarse días enteros sin hablar con nadie. Es cierto que hay muchas ocasiones en que Eleanor nos saca más de una sonrisa por su modo de ser y por su ausencia casi total de habilidad social, pero a medida que la conocemos y sabemos cosas de ella la sonrisa se vuelve tristeza y una honda compasión. Incluso hay momentos en que nos hace un nudo en el estómago, aunque Eleanor lo cuente con una objetividad casi aséptica.

Eleanor Oriphant está perfectamente es una novela muy distinta a lo que estoy acostumbrada a leer y es cierto que me ha supuesto una alegría lectora inesperada. El dibujo de los personajes es certero y afilado como un bisturí. Eleanor se va convirtiendo en una amiga. Muy rara y llena de manías, pero no puedes dejar de apoyarla y de quererla. Raymond, con su desaliño y su gran corazón, nos gana desde el principio por su capacidad de ver más allá de la apariencia y de querer sin condiciones. La madre de Eleanor es una psicópata maltratadora, llena de odio, un personaje que encarna la maldad como pocos. Eleanor va a ir avanzando en la certeza de que nadie la odia, de que puede hacer más cosas de las que creía, de que el contacto con la gente no es malo: puede ser cálido y llenarle el alma de colores. Una vez que te metes en el mundo de Eleanor, te quedas. Tienes que quedarte. Al menos para saber qué va a resultar de todo lo que le pasa.

¿Y el amor? Pues ahí está, como hilo conductor, porque es por amor por lo que Eleanor empieza a cambiar aunque el amor esté sólo por su parte. Es un amor adolescente, poco racional y sin visos de terminar bien pero ¿quién sabe? El cantante del que se enamora Eleanor es atractivo, bohemio, todo lo contrario a ella y es ella la que le dota de personalidad, igual que cualquiera de nosotros hemos hecho con nuestros ídolos de juventud. Pero Eleanor Oliphant está perfectamente también nos habla de otros tipos de amor: de la amistad desinteresada, del amor a los demás, del amor a uno mismo, del amor a la vida, del cariño familiar, de la calidez de los abrazos que no sabemos cuánto nos faltan hasta que nos dan uno de verdad.

Tenéis que conocer a Eleanor. Sé que os va a sorprender y no os dejará indiferentes. Al final acaberéis adoptándola, como he hecho yo, aunque tenga salidas como ésta:

Mi teléfono no suena muy a menudo - de hecho, cuando me llaman pego un respingo - y suele ser gente que me pregunta si me han vendido algún seguro de protección de pagos fraudulento. Yo les susurro "sé dónde vives" y cuelgo con mucho, mucho cuidado.

Dadle la oportunidad a Eleanor de que os cuente si, de verdad, está perfectamente.

viernes, 29 de septiembre de 2017

LA HUELLA DE UNA CARTA de Rosario Raro

Para los que tenemos una cierta edad, la sintonia del programa de radio de Elena Francis nos lleva atrás en el tiempo. Ese Indian Summer de Víctor Herbert es casi también la sintonía de una generación en la que la radio era una ventana al exterior. Pero también la compañía, el entrtenimiento, la que hacía volar la imaginación. Mi madre era muy de radio. El sonido de mis mañanas, al levantarme para ir al colegio, era el de programa de Luis del Olmo. Y de muy pequeña, porque mi madre dejó de escucharlo al descubrir nuevos espacios que le gustaban más, recuerdo la música del famoso consultorio y me llega la imagen de ella cosiendo en la mesa camilla de casa. Siempre cosiendo. Y la luz agonizante de las tardes de invierno y lluvia en los cristales. Lo que es la memoria...

Tras haberme enamorado de la primera novela de Rosario, Volver a Canfranc, estaba esperando con auténtica ilusión su siguiente libro. Y aun siendo muy diferente a la primera en cuanto a época, historia y personajes, también me ha conquistado. Sí hay algo que une a las dos: ambas se inspiran en hechos que sucedieron realmente. En La huella de una carta nos vamos a encontrar con los terribles efectos que provocó el fármaco conocido como talidomida, que se comercializó como sedante y como calmante de las nauseas en los primeros meses de embarazo. A pesar de que su ingesta provocaba malformaciones muy severas en los fetos, retirarlo del mercado en Europa no fue tarea fácil. En España la retirada no se produjo hasta 1963 dejando tras de sí un triste reguero de vidas destrozadas, bebés con inmensas deformaciones, dolor y rabia. Porque podía haberse evitado. 

LA AUTORA: ROSARIO RARO


Nacida en Castellón en 1971, se doctoró en Filología y estudió Técnicas de Escritura Creativa en la Universidad Mayor de San Marcos y en la Pontificia Católica del Perú, país en el que vivió durante casi diez años. También cursó un Postgrado en Comunicación Empresarial y otro de Pedagogía en la Universidad de Valencia. Imparte numerosas conferencias y dirige un Aula de Escritura Creativa en la Universidad Jaime I de Castellón. Entre sus obras encontramos “Carretera de la Boca do Inferno”, “Surmenage”, “La llave de Medusa” y “El alma de las máquinas” entre otras. Muchas de sus novelas han sido traducidas a otros idiomas, como el japonés y el francés y ha sido galardonada con varios premios literarios tanto a nivel nacional como internacional. Volver a Canfranc, su anterior novela, supuso un gran éxito en España y está siendo traducida a otros idiomas además de haber despertado el interés por la majestuosa estación de ferrocarril de Canfranc y los hechos que se narran en ella.

CARTAS QUE BUSCAN RESPUESTA


Nuria vive una vida tranquila en Barcelona. Tiene dos hijos pequeños y está casada con Máximo, un comercial que pasa la semana viajando. Los ingresos de él les permiten una existencia acomodada, un piso en una buena zona de la ciudad y pocas preocupaciones. Pero Nuria es una mujer con ciertas inquietudes y decide contestar a un anuncio del periódico en el que solicitan a personas que gusten de escribir. Ello la llevará a trabajar para el ya famoso consultorio de Elena Francis, contestando cartas que no se llegan a emitir. Pero un día, entre las cartas, encuentra una en la que una mujer, que mantiene una relación con un "hombre poderoso", le habla de bebés que están naciendo con terribles malformaciones. La remitente está desesperada porque no sabe qué hacer.

Nuria decide investigar un poco por su cuenta y mantener, de modo paralelo, correspondencia al margen del consultorio con la mujer anónima. Inesperadamente va a contar con la ayuda de Boro Navascués, un químico que trabaja en la misma empresa que ella, pero en departamento que elabora las cremas y los productos de belleza Francis. Máximo, su marido, empieza a no ver con buenos ojos que su mujer esté desatendiendo sus quehaceres como ama de casa y madre. Pero Nuria y Boro siguen dando pasos para descubir qué hay detrás de la carta anónima y lo que van descubriendo resulta cada vez más oscuro y terrible. Hasta sus vidas acabarán por estar en peligro.

CONDENADOS DESDE ANTES DE NACER


Si hay algo muy característico en las novelas de Rosario Raro es un estilo al escribir pulido, limpio, de los que te hacen querer leer sin parar. También el modo en que te va adentrando en sus historias, paso a paso pero incrementando el interés, intercalando hechos y giros del argumento en el momento justo. Y unos personajes perfectamente perfilados, reconocibles, capaces de superar sus miedos y de seguir adelante a pesar de todo. En Volver a Canfranc, enfrentados al horror de los nazis y al miedo por las posibles consecuencias, se sobreponían para hacer lo que consideraban justo, lo que era necesario. Heroes quizá a su pesar y sin ser conscientes de ello. En La huella de una carta también son así. Quizá no con la épica de Esteve Durandarte, cabalgando por las montañas como un bandolero, con todo el atractivo que eso conlleva, pero sí con las mismas convicciones, con la misma necesidad de hacer lo correcto, de dar a conocer lo que muchos y poderosos quieren ocultar.

La terrible historia de la talidomida y sus efectos teratogénicos en los fetos es una realidad que aun golpea a muchas familias. Niños que nacieron afectados de focomelia (extremidades muy pequeñas o convertidas en un muñón o piernas y pies que asemejan a las aletas de la foca) y que siguieron naciendo incluso después de que se descubrieran los efectos secundarios del medicamento. España fue uno de los últimos países en prohibir su comercialización, aun cuando las autoridades sabían lo que provocaba. Y sigue, hoy día, siendo un tema abierto y sangrante ya que en el resto de los países se ha reconocido e indemnizado a las víctimas y aquí no. Esta novela nos trae hechos reales que hoy día muchos no conocen o han olvidado, precisamente para abrir los ojos a una realidad que sigue ahí. Quizá porque no hay certeza de que algo así no pueda volver a repetirse.



Nuria es una mujer típica el año 1962. Hermosa y elegante, vive en realidad en una jaula de oro. En esos años las mujeres apenas podían tener independencia económica, ni siquiera abrir una cuenta de banco a su nombre. Se casó muy enamorada de Máximo, un hombre que trabaja de comercial y que pasa gran parte del año viajando, por lo que sólo le ve los fines de semana. El resto de los días su vida se limita a sus hijos, a llevar la casa y a algún paseo porque, además, su familia no vive en Barcelona y no tiene amigas. Siente que debe ser feliz pero necesita llenar su tiempo, necesita hacer algo que le haga sentirse útil. Por eso contesta el anuncio del periódico y empieza a trabajar respondiendo cartas del consultorio de Elena Francis. Aunque rodeada de una apariencia de fragilidad, Nuria cuenta con una reserva de coraje que irá brotando a lo largo de las páginas.

Máximo también es un hombre de su época. Pero he de confesar que, desde el principio, es un personaje que me cayó mal y que me hizo sospechar mucho. Posesivo, autoritario y controlador, aunque lo esconda detrás de regalos y de amables rutinas familiares cuando está en casa, acepta el trabajo de su mujer mientras cree que no es más que una tonta distracción. Pero cuando se da cuenta de que es importante para ella cambia el discurso por completo. Máximo me causó un profundo malestar y la certeza de que ocultaba algo desde el primer momento. Incluso cuando no está, su presencia es constante. Y, a medida que avanza la novela, casi amenazante. Él es italiano, tampoco tiene familia en Barcelona y sus amistades se reducen al trabajo. Hay algo que dice en un determinado momento que le retrata con bastante claridad:
- "Tú no conoces a mi mujer, pero sobre todo piensas así porque no me conoces a mí. Conmigo le sobra y le basta. Si lo sabré yo."

De Boro tardaremos en conocer su historia y su pasado. Da la sensación de ser alguien algo desvalido, pero su fortaleza nace de muy dentro. Resulta muy fácil encariñarse con él. Cierto, no es un Durandarte que arrasa con todo, consciente de su atractivo y seguro de sí mismo. Boro es tranquilo y a la vez digno de confianza, sólido, seguro. Y también un motor diesel: cuando arranca ya no es posible pararle. Atraído desde el primer momento por Nuria, se compromete con ella en averiguar qué se esconde detrás de la carta que habla de los bebés deformes.


A pesar de este buen dibujo psicológico de los protagonistas, no hay descripciones demasiado detalladas de ellos salvando rasgos muy concretos. La recreación de la Barcelona de la época es correcta pero tampoco con excesos descriptivos, aunque no son necesarios para lo que se narra. Sí hay capítulos dedicados a barrios y lugares más precisos que sí se plasman hasta con olores y luces. En general caminamos por la ciudad junto a los protagonistas dejándonos guiar por ellos, viendo lo que ellos ven. La intriga, dosificada desde el principio para no dejarnos perder el interés, no sólo se sustenta en lo que la carta va a hacer descubrir a Nuria y a Boro; también en los intereses comerciales de alto nivel, en un detective que decide investigar más allá de lo que su cliente le ha pedido y en una misteriosa mujer alemana que parece poseer el secreto de la eterna juventud.  ¿Y el amor? ¿Hay espacio para el amor en La huella de una carta? Lo hay. Un amor que avanza a trompicones lastrado por las conveniencias y una sociedad que condenaba que la mujer tuviese siquiera deseo sexual y que exigía, incluso desde los púlpitos, la unión indisoluble con el marido aunque éste fuese un perfecto maniaco. Pero lo hay. Como un bálsamo para sanar heridas.

Si aun no os habéis estrenado con Rosario Raro, esta novela puede ser un buen comienzo. A muchos os servirá para conocer una época y unos hechos que han caído casi en el más completo olvido, para leer junto a Nuria las cartas que las oyentes enviaban a Elena Francis y que dejaban entrever su soledad y sus preocupaciones. Una novela más que recomendable. Y os está esperando.


martes, 19 de septiembre de 2017

ENCUENTRO CON CHARLOTTE LINK

El pasado 12 de septiembre, la editorial Penguin Random House nos convocó a un grupo de blogueros en Madrid para tener un encuentro con Charlotte Link, que acaba de publicar en España la novela ¿De quién te escondes?. Charlotte es una autora de gran éxito en Alemania, su país, donde cada vez que publica supera en ventas a autores como Henning Mankell o Stephen King, y también a nivel mundial, ya que lleva vendidos más de 26 millones de ejemplares de sus obras. 

Tal como se indica en la nota de prensa, Charlotte "crea absorbentes y tensas tramas de suspense, sostenidas por unos personajes complejos y contradictorios que intrigan, emocionan y subyugan al lector" y ¿De quién te escondes? cumple a rajatabla estas premisas con un argumento que se va complicando a cada paso y que nos mantiene en vilo hasta el final. 


RESUMEN DE LA NOVELA


"¿De quién te escondes?" Al final Simon tiene que hacer esta pregunta a Nathalie. Dos días atrás se tropezó con esta joven en la playa. Estaba demacrada y asustada y se ofreció a ayudarla. Una decisión impulsiva que se ha vuelto en su contra pues, desde entonces, se han visto envueltos en una espiral creciente de violencia y muerte que les ha convertido en blancos...¿de quién?

Nathalie no está simplemente perdida o desamparada, como él creyó. ¿Es una víctima? ¿Es culpable? ¿Qué está pasando?

¿De quién te escondes?, un suspense psicológico impecable, nos lleva a una decisión cuyas consecuencias, como sucede tantas veces, era imposible prever, al tiempo que va atrapándonos en una historia de secretos, mentiras, asesinatos y una sórdida red que trafica con los sueños y la vida de quienes tienen poco que perder.

EL ENCUENTRO


Una vez hechas las presentaciones, y acompañada por una traductora que hizo un trabajo impecable, Charlotte se sometió a nuestras preguntas con estupenda disposición. La primera cuestión era casi obligada, saber de dónde surgió la historia de ¿De quién te escondes?. Nos contó que la idea inicial le surgió en la misma playa en la que Simon y Nathalie se encuentran por primera vez antes de que ella le arrastre a una auténtica catástrofe. Le pareció interesante, además, ponerse bajo la perspectiva de un hombre y darle un carácter especial, poco decidido, un hombre que intenta agradar a todo el mundo, carácter que es el que le lleva a vivir los hechos posteriores. 


Con respecto a sus personajes, explicó que al principio, cuando escribe sus libros, siempre están los caracteres de los personajes, su historia vital que, en realidad, es una retrospectiva para explicar cómo van evolucionando a medida que crece la historia. Es después de crear a los personajes y sus psicologías cuando va pensando el crimen y las situaciones a las que se van a enfrentar. Detrás de esta novela hay una historia real que Charlotte conoció en Bulgaria, país que la impresionó por las zonas en las que viven personas sin apenas recursos, sometidas a un regimen de imnensa pobreza, susceptibles de caer en las redes de muchos indeseables con la promesa de una vida mejor. 

La novela está escrita en dos voces narrativas: en primera persona para Nathalie y en tercera para el resto de la narración, para Simon. Para esto se guió un poco por la intuición. Empezó escribiendo toda la trama en tercera persona, pero se dio cuenta de que Nathalie necesitaba contar su historia ella misma para conseguir que el lector se acercase más a ella, porque es un personaje muy complicado y vulnerable. Es una manera de mostrarla mucho más cercana.

Aunque aun no cuenta con un gran público en España (a pesar de que éste es su sexto libro publicado aquí), se mostró muy satisfecha por la acogida que ha tenido siempre porque el público que la sigue es muy fiel. La apuesta de la editorial por este título es fuerte, quizá un punto de inflexión para que Charlotte Link sea mucho más leída aquí. Nunca ha sido una escritora de sagas, nunca repite personajes en sus novelas ni tampoco argumentos, por lo que sus obras pueden leerse siempre de forma independiente.

Puso sobre la mesa que ¿De quién te escondes? es una novela compleja pero a la vez fácil de leer. Su intención desde el principio es que el lector sintiese la necesidad de seguir leyendo, de saber qué va a pasar. Sabe que en sus próximas novelas habrá una cierta "presión" respecto a los argumentos y su intensidad porque tiene muchos lectores en su país y en el mundo y no quiere que en modo alguno queden decepcionados. Por eso cuida cada novela. Nos aclaró que suele tardar entre 14 ó 15 meses en terminar un libro.
 
Hablamos mucho sobre el personaje de Simon, por ese matiz suyo de conformismo, de poco carácter, de querer agradar a todo el mundo aunque eso le lleve a hacer cosas que no quiere. Charlotte le definió como un camaleón que se adapta a todo pero con un gran problema en las relaciones humanas y por eso sufre el abandono de su mujer. Se aviene siempre a sus deseos, jamás se rebela aunque es cierto que, a lo largo de la novela, va evolucionando, endureciéndose un poco. 

Respecto a sus influencias de otros escritores y gustos literarios, nos contó que lee mucho thriller escandinavo y también muchas novelas de suspense. Además intenta documentarse de forma muy completa tanto en los paisajes en los que transcurren sus novelas, como en los países, los barrios... procura siempre conocerlos personalmente para describirlos con realismo. En cuanto a los personajes, no puede decir que estén basados en personas que conoce, pero es cierto que sí entran en ellos vivencias propias, situaciones por las que ha pasado o lugares concretos que ha conocido. En cada uno de sus personajes hay un poco de ella misma, algo con lo que se identifica o que comprende. En el caso de esta novela se ve muy cerca de Nathalie, que es un personaje con grandes heridas y que le causa una honda compasión desde el momento en que su padre la abandona de niña. Reconoce que al escribir sobre ella podía sentir su dolor, su constante búsqueda del amor de su padre.

El duro trasfondo de la novela, la trata de blancas, se muestra con toda su crudeza porque es un problema que está muy presente y del que sólo se habla en momentos puntuales. La explotación de mujeres, incluso muy jóvenes, a las que engañan en sus países de origen con un futuro mejor en países de la Europa Occidental, acarrea mucho dolor, muchas muertes, muchas desapariciones. Y es muy revelador y también aterrador, nos explicó Charlotte, que en esas redes no son sólo hombres quienes las dirigen sino que hay muchas mujeres que lo hacen con mano de hierro y siendo tan crueles o más que ellos. 

Como veis, la novela ¿De quién te escondes? es de las que llaman la atención sin remedio. Un thriller apasionante, lleno de intriga, de crímenes y con un suspense que no deja de crecer para llevarnos, a través de sus personajes, a un mundo oscuro y peligroso. Una lectura más que recomendable.

Gracias a Penguin Random House y a la Editorial Grijalbo por organizar el encuentro.




martes, 5 de septiembre de 2017

LA MAGIA DE LA VIDA de Viviana Rivero

Hoy, 5 de septiembre, se pone a la venta La magia de la vida de la autora argentina Viviana Rivero. Una novela que, estoy convencida, va a gustar mucho por su temática, por el modo en que está escrita y por ese toque romántico de amores que llegan en el momento justo. Seguramente no habría sido una novela que hubiese elegido como lectura prioritaria, pero antes de mis vacaciones me llegó una edición no venal del libro para que lo leyese y me llamó la atención la portada, así que la leí al borde del mar. Es cierto: la temática y el estilo no son de mis favoritos, pero La magia de la vida contiene muchos elementos que hacen de ella una lectura amena, más "blanca" de las que acostumbro a leer y reseñar, con un trasfondo optimista, retazos históricos y personajes atractivos cuyas vidas giran y se acaban uniendo por hilos que ni siquiera ellos son conscientes de que existan. ¿Es una novela romántica? Sí y no. El romanticismo campa a sus anchas en muchas páginas; en otras se narran hechos duros que ennegrecieron aun más la crueldad de la II Guerra Mundial. El título y la portada rezuman calidez. A veces es bueno olvidarse de prejuicios y leer historias más amables, como ésta que hoy os traigo.

LA AUTORA: VIVIANA RIVERO


Nacida en la ciudad argentina de Córdoba, es licenciada en Derecho por la universidad de su ciudad. Ejerció su profesión de abogada y fue también asesora legal durante un tiempo. Activista en pro de la mujer y sus derechos, fundó varios grupos para el crecimiento y el desarrollo de la mujer. También ha sido productora y presentadora de programas de televisión.

Autora de gran éxito en su país, publicó Secreto bien guardado en 2010, Y ellos se fueron en 2011, Lo que no se dice en 2012, La magia de la vida en 2014 y Los colores de la felicidad en 2015. Su libro Mujer y maestra obtuvo el Primer Premio de Novela Histórica 2009 del Gobierno de San Luis. Sus obras destacan por la defensa de los derechos de la mujer y suele llevar a sus páginas los temas del amor y el desafío femenino, la emigración de los argentinos y sobre todo la mujer como sujeto que debe asumir responsabilidades y tomar decisiones por sí misma.

DE ARGENTINA A FLORENCIA


Un hilo invisible conecta a quienes están destinados a encontrarse.

Emilia Fernán, joven periodista argentina, siente como toda su vida se está viniendo abajo. Su relación con Manuel, después de varios años, no avanza y, además, él ha tomado la decisión de aceptar una beca de investigación fuera del país sin consultárselo. Queriendo dejar atrás la decepción y el dolor, acepta viajar a Europa para realizar una serie de reportajes en restaurantes y elaborar un listado de recomendaciones. Al saber que va a viajar a Florencia en primer lugar, su padre le hace el encargo de que trate de averiguar algo sobre un cuadro del maestro Camilo Fiore que lleva décadas perdido. En uno de los restaurantes, el Buon Giorno, conocerá a Fedele Pessi, el propietario, un hombre que arrastra un triste pasado pero que ha aprendido a vivir intensamente cada minuto. 

Paralelamente, conoceremos la historia de Benito Berni, un anciano al que el expolio nazi de obras de arte y la avaricia de un colaboracionista le arrebataron, cuando era un niño, su familia, su casa y sus bienes. Toda su vida la ha orientado a tratar de recuperar las obras de arte que adornaban la mansión familiar y en ello ha gastado sus energías y la fortuna que fue capaz de amasar tras los oscuros años de la guerra. Ahora, cuando parece que todo ha vuelto a su casa, se ve al final de un largo camino.

Las vidas de Emilia, Manuel, Fedele y Benito, sin que ellos lo sepan, están unidas por esos hilos invisibles que atan sin que seamos conscientes de ello. El coraje, la venganza, la búsqueda de la verdad y el amor como medicina capaz de sanar se nos irán mostrando en una novela que puede emocionar y hacer pensar sobre las segundas oportunidades y cómo la vida puede cruzar destinos de formas insospechadas. 

EN LAS MANOS LLEVO UN PASADO QUE IGNORO


Como os decía hace un momento, seguramente este libro no lo habría elegido por mí misma. Ya sabéis que mis preferencias van por otros derroteros, aunque es cierto que, de vez en cuando, cambiar de género o dar oportunidad a estilos diferentes te hacen salir de tu zona de confort y te permiten, quizá, mirarlos con otros ojos. La magia de la vida me llegó en edición no venal y, aunque insisto en que jamás será mi género favorito, me ha resultado una lectura amable, optimista y, aunque predecible en muchos casos, con un desarrollo con algunos giros argumentales inesperados.

Emilia, que cree tener una vida completa en Argentina, se encuentra con que de repente todo se descoloca. La decisión de su pareja de aceptar una beca en Estados Unidos sin consultárselo y comprobar cómo él, Manuel, parece no darle importancia a una relación de casi tres años, hace que decida aceptar una oferta de trabajo que va a llevarla a Europa. Su padre, con quien mantiene una estrecha relación, le pide que haga algunas averiguaciones sobre un cuadro al que perdieron la pista en la iI Guerra Mundial y que es pareja de otro propiedad de su familia. Al parecer, la dueña de un restaurante florentino puede tener algunas respuestas sobre el asunto.

Pero la llegada a Florencia va a traer a Emilia no sólo un nuevo país, una nueva luz y nuevas experiencias, sino que descubre, anonadada, que está embarazada. La relación con Manuel pasa por su peor momento. Incluso ella quiere darle carpetazo definitivo. Decide seguir adelante con ello sola, si es necesario, y empieza a recorrer la ciudad y sus restaurantes. Hasta que llega al Buon Giorno y conoce a Fedele Pessi.

Esta historia es quizá la más "amable" de las dos que conforman la trama. No deja de ser la historia de un amor que surge y se inflama y que deberá sortear algunos inconvenientes y problemas para ser completamente pleno. También es la más convencional en cuanto a lo que es llamado "narrativa femenina" (aunque detesto las etiquetas, creo que no es posible cuadricular la literatura de ese modo): ambos protagonistas se nos muestran atractivos, guapos, deseables. Es casi obligado que se sientan atraídos el uno por el otro. Emilia carga con el secreto de su embarazo y con la pesadumbre de no saber si Fedele aceptará su estado. Fedele, con el corazón roto desde unos años atrás por haber perdido a quienes más amaba, se descubre de nuevo ilusionado y con la esperanza de volver a tener una vida feliz.


La otra historia, la de Benito Berni, es, si puedo catalogarla así, un poco más oscura. Benito era el hijo mayor de una acaudalada familia italiana cuya mansión, en Piacenza, se adornaba con hermosas y únicas obras de arte. La llegada de los nazis a Italia, a pesar de tratarse de un país aliado, supuso un gran expolio de esas obras que se hallaban en manos particulares (como ya había sucedido en otros países, como ocurrió en París) por parte del ejército alemán. En el caso de la familia Berni, se ven, además, traicionados por alguien a quien consideraban amigo y Benito, en pocos minutos, pierde a toda su familia y ve su casa desvalijada por completo.

A lo largo de su vida Benito irá encontrando el modo de ir recuperando lo que perteneció a su familia pero también para ir pergeñando una venganza lenta y devastadora para aquel amigo que les traicionó. Eso le va convirtiendo en un hombre solitario, frío y manipulador que sólo se verá rendido en un momento de su vida por una mujer. También aquí encontramos la historia de un amor real y cierto pero imposible, porque Benito antepone sus planes a cualquier otra cosa.

La escena en que la casa de los Berni es atacada está narrada con buen ritmo: encoge el corazón por la violencia gratuita que emana de ella. También hay mucho de desconsuelo en los años que Benito ha de sobrevivir en una Italia devastada por la guerra.

¿Y el cuadro de Camilo Fiore? Si bien al principio parece que va a tener mucha importancia en la trama y que va a regir muchos de los movimientos de Emilia en Italia, acaba convirtiéndose en una suerte de "macguffin": ese objeto que parece contener una información importante pero que a la vez se diluye a lo largo de las páginas, que aparece y desaparece como hilo conductor, la excusa argumental que provoca interés pero cuya relevancia, entre todo lo que sucede, es mínima. En un principio pensé que esta parte de la historia iba a ser tratada, en cierto modo, como la restitución que el gobierno austriaco tuvo que realizar de varias obras de Gustav Klimt a María Altmann, obras que le fueron expoliadas por los nazis, pero Viviana lo ha llevado por otros derroteros.

Escrita de forma cuidada y sin regodearse en las escenas más íntimas, Viviana Rivero va mostrándonos paisajes muy hermosos de Italia alternándolos con escenas no tan luminosas de la vida de Benito Berni. La luz se convierte también en protagonista y caminaremos por las calles de Florencia con naturalidad. Hay también homenajes a la gastronomía local gracias a los platos del Buon Giorno. Hay en los diálogos entre los personajes de Emilia y Fedele modismos típicos del habla argentina, como el uso del vos, algo que si bien al principio puede resultar un tanto curioso, acaba por convertirse en normal.

La magia de la vida es una novela que nos habla de cómo el destino y las personas podemos estar unidas a otras, muy lejanas, de forma insospechada. Es también una novela optimista, que tiende a la felicidad de sus protagonistas aunque tengan que superar pruebas difíciles o capear el paso del tiempo y sus muchas zanjas. De segundas oportunidades, de vidas que pueden rehacerse incluso cuando sólo se ve oscuridad. En eso, he de reconocerlo, Viviana ha hecho un gran trabajo. Pero ya me conocéis, a pesar de la sonrisa que pueda dejarte la novela, yo no puedo más que sentir que lo que leo es sólo un cuadro. Hermoso, luminoso, con buenas pinceladas pero del que sabemos que las flores que contiene no existen o se marchitaron hace tiempo. La perfección de lo aparente.

No quiero que se tome como una crítica, es simplemente mi opinión como lectora muy poco dada al romanticismo como género. Los protagonistas rezuman belleza, encanto, seducción. Incluso Benito en su juventud y madurez. Tienen éxito y son capaces de sobrellevar hechos muy dolorosos del pasado. Fedele, además, se mueve en un mundo sofisticado, casi elitista en el que su físico portentoso es casi obligado. Al igual que Emilia, bella y de cuerpo impecable. Eso es lo que a mí me hace sentir que lo que estoy leyendo no es del todo cierto ni real. Reconozco que estas novelas tienen un público amplísimo y fiel y entiendo los motivos que hay para ello, pero no puedo evitar, mientras leo, que si levanto el hermoso cuadro que tengo delante veré las maderas sin pulir, el lienzo desgastado y los restos de pintura. La vida, por desgracia, nunca suele ser tan perfecta.

Con ello no pretendo renegar de la lectura de La magia de la vida. La recomiendo. Para los que, como a mí, nos gustan las novelas más negras e intensas, porque supone un cambio muy sano en nuestras lecturas y nos "desengrasa" un poco nuestras neuronas lectoras. Para los que sí os gusten este tipo de narraciones, proque os vais a encontrar una novela de las que hacen viajar con la imaginación, pueden hacerte soñar y te levantan el ánimo. Con el añadido de estar perfectamente cuidada en su redacción y en el modo en que va dosificando ambas historias, entretejiéndolas con esmero.

Le auguro un buen futuro a La magia de la vida. Dadle una oportunidad y, simplemente, dejaos llevar por sus páginas. Seguro que también lo cerráis con una sonrisa.


miércoles, 2 de agosto de 2017

2065 de José Miguel Gallardo

Conocí a José Miguel Gallardo, junto con mis amigas del club de lectura, cuando acababa de terminar la terrible ola de calor de junio y habíamos pasado por aquella semana de lluvias torrenciales posterior. Parecía una fecha ideal para hablar de su novela, del cambio climático y de su opinión, como meteorólogo, de lo que nos espera. Me había encontrado al leerla con una novela que toca muchos palos: de intriga, ligeramente distópica, negra, con toques de denuncia... pero sobre todo con una trama apasionante que sabe enganchar al lector desde un punto de vista diferente. No hay policías ni detectives protagonistas, no hay una investigación "tradicional" aunque sí haya muertes extrañas y un misterio que resolver. O quizá más de uno. Y ese futuro cercano que se nos dibuja es un escenario ideal porque, sin pararnos a pensarlo mucho, casi lo tocamos con la punta de los dedos. Un escenario que puede ser aterrador en su proximidad y en su más que posible realidad. 

EL AUTOR: JOSÉ MIGUEL GALLARDO.


Físico y Meteorólogo, José Miguel comenzó su carrera como hombre del tiempo en Radio Enlacey en Punto Radio Extremadura, su tierra natal. Tras su paso por la televisión autonómica de Aragón y por Canal Extremadura, fue el rostro de las previsiones  meteorológicas  en los informativos matinales de Tele 5. En 2008 se incorporó como hombre del tiempo a los informatvos de TVE. También en la cadena pública se encargó de la realización del espacio Agrosfera, especializado para la gente del campo.

MADRID. AÑO 2065


Con el cambio climático ya convertido en una realidad inapelable, las altísimas temperaturas de un verano eterno campan a sus anchas por la capital. La escasez de agua es ya un problema prioritario y las muertes por golpes de calor casi no son ya una noticia. Adrián Salor, asesor del Ministerio de Cambio Climático, acaba de recibir la noticia de que su mujer ha fallecido en un accidente de coche: ha aparecido carbonizada pero en un lugar en el que no debía estar porque, teoricamente, se encontraba a muchos kilómetros de distancia. 

Ya en el funeral y aun en shock por lo sucedido, se percata de la presencia de un desconocido con una cicatriz. Sin saber bien los motivos, le resulta amenazante y empezará a sentirse vigilado. Más aun cuando, al desenterrar una cápsula de del tiempo que su mujer y él escondieron junto al Templo de Debod, no encuentra en ella las cartas que se escribieron sino una foto de los dos en la que, al fondo, se aprecia perfectamente al hombre de la cicatriz. 

Tratando de hallar luz en tanta oscuridad, Adrián se va encontrando con una serie de sucesos y muertes que pueden estar relacionadas y descubre que su mujer investigaba sobre ello. Necesitado de respuestas, tratará de recolocar el puzle que tiene ante sus ojos aunque eso puede costarle la vida. Los asesinatos parecen relacionados con fenómenos meteorológicos relacionados con el cambio climático y quizá ahora a Adrián le toque predecir cuándo va a llegar el suyo.

CUANDO LLEGUE EL HURACÁN


"Madrid, lunes 10 de agosto de 2065. Temperatura mínima: 25,0º C. Temperatura máxima: 46,6 ºC. 183 días sin llover"

Esta es la primera frase de 2065 y con el verano actual, que nos está castigando a base de bien, casi puedes sentir cómo se te acartona la piel. Una de las cosas que José Miguel nos contó en la presentación es que había elegido el año que da título a la novela porque es el futuro, sí, pero un futuro no demasiado lejano. Es reconocible. La fisonomía de Madrid apenas ha cambiado, la gente se sigue moviendo en Metro y no vamos a encontrar alardes futuristas excesivos, excepto algunos dispositivos que, hoy día, empiezan a ser realidades. Precisamente por eso no echa para atrás a quienes no gustan en exceso de las distopías, como es mi caso, porque todo resulta sorpendentemente cercano y real.

José Miguel ha basado su escenario de cambio climático en proyecciones climáticas reales. Y ha creado un argumento que va creciendo en intensidad a medida que caminamos junto a Adrián Salor en lo que va descubriendo. Lo que parece el suceso más devastador de su vida, la muerte de su mujer en cicunstancias extrañas, es sólo el inicio de una serie de descubrimientos inquietantes que incluyen misteriosas desapariciones y asesinatos. Adrián intentará reconstruir los pasos de su esposa previos a su muerte para tratar de averiguar en qué estaba metida y eso le llevará a ver su vida amenazada. La próxima llegada de un huracán a la península parece marcar los días que le quedan, al tiempo que irá encontrando señales de un complot urdido desde algunas altas esferas, que tienen en el cambio climático una gran fuente de ingresos. 

Escrito en tercera persona, el autor hace un verdadero esfuerzo para pegarnos a Adrián y a sus pensamientos en todo momento. Que seamos sus cómplices y vivamos sus miedos, sus dudas. José Miguel le puso como apellido Salor como homenaje a su tierra, ya que Salor es un río (afluente del Tajo) que recorre parte de Extremadura, aunque nos reconoció que no hay mucho de él en Adrián, excepto la profesión. Es sencillo ponernos en su piel en las escenas más tensas y en las sospechas que van creciendo a su alrededor. Quizá en esto, a pesar de todo, es dónde, sobre todo al principio de la novela, puedo hacer una pequeña crítica: el dolor de Adrián por la muerte de su mujer no tiene, creo, la suficiente intensidad. Como personaje va creciendo, cogiendo matices, pero en el inicio no resulta suficientemente creíble. Sus reacciones no son las lógicas de alguien devastado por el dolor.


Entre los personajes que acompañan a Adrián, destaca sin lugar a dudas Manjit, amiga de él y de su mujer, también vecina, casada con Mateo. Ella va a ser un apoyo constante y una ayuda fundamental en las investigaciones de Adrián, pero también un referente emocional. No me refiero a algo romántico, sino a un soporte que le mantiene cuerdo, en cierto modo, y que siempre está dispuesta a ayudar. Sin embargo Mateo, que también podría estar en ese nivel, se desdibuja un poco a lo largo de las páginas. Es un poco un "personaje Guadiana", que aparece y desaparece y, creo, se queda con muy poco recorrido cuando podría haber sido otro secundario de lujo. Tanto esta apreciación como la de la poca intensidad dramática de Adrián se las comenté al propio José Miguel; él tiene explicación para las dos pero supo entender mi punto de vista.

Pero lo que más asusta de la novela no son esas escenas impactantes de tensión o la certeza de que hay personas muy peligrosas dispuestas a todo para conseguir lo que quieren. Lo que más miedo da es ponernos delante de los ojos lo que va a pasar con el planeta no tardando mucho. Ser consciente de que estamos firmando nuestra propia extinción y aun hay quien saca réditos de ello o niega la evidencia.

2065 es una novela apasionante, que va creciendo en intensidad a medida que leemos y que contiene giros inesperados para mantenernos pegados a sus páginas. Los personajes, sin estar perfilados de forma detallada, sí se nos muestran muy reales. Y los villanos, los "malos" de la historia, aunque a veces resultan un poquito estereotipados, son exactamente lo que esperamos que sean. Muy bueno resulta también el juego de sospechas que nos plantea para intentar averiguar quién o quienes se encuentran detrás de la serie de muertes y de las amenazas a Adrian. También es una novela que da qué pensar, que nos hace preguntarnos hasta qué punto nos estamos condenando y condenando a nuestro planeta.

Estoy segura de que os va a resultar una lectura fantástica. Y el 2065 no está tan lejos... ¿hacemos apuestas?

Gracias a Roca Editorial y a Silvia Fernández por el ejemplar de la novela, a José Miguel Gallardo por su amabilidad y a Pepa de Qué locura de libros por contar conmigo.