lunes, 17 de abril de 2017

SYLVIA de Celso Castro

Había visto la portada de la novela en redes, pero tenía (y tengo) tanto pendiente por leer que casi no le presté atención. Hasta que leí un comentario de Noelia Terciado, del blog Leer al acostarme, en el que hablaba maravillas de ella. Su opinión es de las que más de fío y más cuando me aseguró que era un libro que me iba a gustar, que tenía que leerlo, que era diferente y muy intenso. Y aquí estoy dispuesta a darle la razón por completo. 

Sylvia no tiene nada que ver con nada que podamos leer. No sólo por el estilo utilizado por Celso Castro, con su absoluta falta de mayúsculas, sino también por la manera con el protagonista se dirige a nosotros: en primera persona y casi lanzándonos sus verdades y su existencia a la cara, a veces de forma caótica, como haríamos cualquiera en una conversación en un bar o entre amigos. Soprende la profundidad con que habla de sus sentimientos, de sus miedos, de su vida. Del amor devastador que siente por Sylvia que duele, sí, pero que también le ofrece esperanza.

EL AUTOR: CELSO CASTRO


Nacido en La Coruña en 1962 (o en 1957, depende de quién y cómo se le pregunte) comenzó enla literatura escribiendo poesía. Sus primeras obras las publicó con el seudónimo de M de Venganza. Colabora con revistas de poesía y crítica literaria como Nordés y Clave Orión. Además de dos obras de antología poética, la narrativa de Celso Castro está muy influída por la poesía. La ausencia de mayúsculas da a sus obras una estética muy particular que sumerge al lector en un universo muy especial.

ENTONCES LLEGÓ SYLVIA, LLEGÓ EL AMOR DE MI VIDA


Sylvia es la historia de un amor que desgarra y que redime, una historia nada fácil narrada en primera persona por un casi adolescente de apenas veinte años (quizá algo más, muy poco). Es su historia de amor, de la pasión que el protagonista siente por Sylvia, una mujer bella, culta, cosmopolita, mayor que él, subdirectora de la revista de poesía Minotauro. Pero también es su propia historia, bajo los recuerdos de un padre muerto en circunstancias traumáticas, con la presencia y los cuidados casi obsesivos de su madre, con sus problemas de autocontrol aumentados por las drogas y el alcohol.

Discrepo mucho con el resumen de la contraportada del libro cuando habla de que el amor del protagonista por Sylvia no es correspondido. A veces los resúmenes ayudan poco, y este es un ejemplo claro.

¿CUÁNTOS LABIOS CABEN EN UN BESO?


El protagonista de Sylvia no tiene nombre. Celso no nos lo da en ningún momento. Y esto, junto con su modo de escribir sin mayúsculas, es marca de la casa desde siempre. Es un anonimato buscado, para que quienes leemos podamos sentirnos dentro de él, podamos entenderle cuando habla desde sus propias entrañas. También es muy joven, casi adolescente, algo que se ha repetido en novelas anteriores del autor como entre culebras y extraños (está bien escrito, ya sabéis, en minúsculas), aunque en ese caso lo es aun más. Y, como un hilo conductor, también está sobreprotegido por su madre.

La manera de narrar de Celso Castro es visceral, extraña, pero llega dentro. No necesita las mayúsculas para que nos quedemos pegados a sus páginas. Sí utiliza signos de puntuación y aparece de modo constante el uso de guiones, a veces explicando, a veces como segundos pensamientos y, a priori, esto puede echar para atrás a más de un lector "normal" (con todo mi respeto a esa definición). Para mí ha sido una delicia, a pesar de que el constante discurrir del monólogo del protagonista a veces se hace a mordiscos con la vida, a puro dolor.

No es el primer autor que escribe saltándose las normas oficiales de la gramática. Recordemos la obra Cómo Es de Samuel Beckett, un libro de ochenta páginas que el autor escribió sin ningún signo de puntuación. O las frases eternas, llenas de subordinadas, de Marcel Proust en En busca del tiempo perdido, porque Proust detestaba los puntos y sentía un amor desaforado por las comas. En el caso de Sylvia Celso se limita a evitar las mayúsculas. Sólo eso. Pero llega un momento en que ni siquiera eres consciente de que es así.

Como os decía antes, discrepo profundamente con el resumen de la contraportada del libro cuando habla de un amor no correspondido. Sylvia sí ama al protagonista a pesar de la diferencia de edad y a pesar de los muchos problemas que el chico arrastra, con un historial de desequilibrios y violencias ya amplio. Si no le amase ¿para qué casarse con él? ¿por qué su enorme tristeza cuando él quiere dejarla? Nuestro protagonista, a pesar de tener un interior devastado por su propia historia personal, se considera poeta. Y es capaz de pensamientos tan intensos y llenos de metáforas que nos quitan el aliento:

"...noto un chasquido en la cabeza, como una descarga cerebral, como un chispazo eléctrico que me recorre el cuerpo entero, me lo atraviesa de arriba abajo ¿entiendes? y al momento esa electricidad se transforma en un desfile de muertos apretujados, una hilera larguísima, interminable de muertos (...) y...lo que te decía, que siento todos esos muertos dentro de mí, arrastrándose ¿no? arrastrando los pies por unos senderos de color azul pálido, muy sucio y desvaído, y desapacible, frío... y me van caminando por dentro..."

Ambientada en La Coruña, es fácil reconocer las calles y lugares por las que el protagonista se mueve. Suele reunirse con amigos de inquietudes parecidas en un bar, que es donde conoce a Sylvia. Y ella pasa a ser su amor con mayúsculas en un mundo de minúsculas. Pasa a ser destino, inspiración, obsesión, único punto de referencia. Pero también inseguridad, temor a perderla casi sin tenerla aun, dolor cuando ella no dirige sus ojos a él en exclusiva. Sylvia también le ama. Hay algo muy tierno en el amor de Sylvia. Quizá ve el desvalimiento de él, su necesidad de ser querido... pero es diez años mayor, tiene una vida hecha y no podemos reprocharle que quiera seguir con ella porque su mundo, al contrario que el del protagonista, es más grande que sólo amor. El protagonista vive, se nutre, duerme y siente sólo por Sylvia y para Sylvia. Ella, aun amándole, tiene más amplias sus fronteras.


La relación del protagonista con su madre es algo más que sobreprotección. El padre murió de forma extraña y su figura permanece sobrevolando el hogar familiar, con recuerdos dentro de una vitrina que más parece un exvoto al que adorar. Ahí está su pasado, un pasado que no le gusta y que le tiene lleno de costuras sin cerrar, pero no puede dejar de mirarlo. Quizá por eso, en una de sus crisis, la emprende a golpes con ella y la destroza, para no tener que seguir mirándola. Su madre hace lo posible y lo imposible por él y, como no podía ser de otra manera, no ve con buenos ojos a Sylvia. Una Sylvia de la que sólo sabemos lo que el protagonista nos cuenta de ella; nada de sus pensamientos, de sus decisiones. Pero creo que los actos hablan por ella: por las veces que le consuela, por el modo en que le trata, por la dulzura de su cariño. Incluso cuando en un momento tiene que irse unos días, lo único que tenemos delante es la desesperación creciente del protagonista, que lo toma como un abandono y que le va hundiendo en un pozo cada vez más oscuro. Pero Sylvia vuelve. Y con ella la luz y el amor.

Nuestro joven protagonista apenas tiene nada más en su vida que sus recuerdos, su inestabilidad, su mal control de los impulsos y sus adicciones (de las que se nos habla como de algo que a él le ayuda a controlarse). No trabaja, no estudia, no tiene nada más en su vida que el amor por Sylvia. Y esa sensación que que a quien ama es lo único verdadero y lo único que le ata a la vida. Es algo fácil de entender, a pesar de todo. Cuando a nuestro alrededor todo se ha derrumbado con estrépito y acumulamos un desastre tras otro, sentir que amamos y que nos aman es lo más parecido a una redención. Pero también puede hacernos caer en la locura. La simple ausencia del amado nos destroza porque sólo deseamos estar con ella, con él, sentir su calor, escuchar su voz. Y la distancia nos hace pensar que el amor que nos tiene desaparecerá con la misma velocidad con que se aleja. Para el protagonista, Sylvia acaba por ser lo más parecido a un dios: es su referencia, su pasión y su credo. Todo lo que hay alrededor no es nada, ella es la luz, la que le dice esas cosas que lleva toda la vida queriendo escuchar y que le acaricia no sólo con las manos, sino con su atención y su cariño.

Por eso la posibilidad de perderla se vuelve enfermedad, dolor físico y gritos. Y a pesar de lo que la quiere, sabe darle donde más duele. Ahí seremos conscientes también de la fragilidad de Sylvia, de cómo no es cierta la afirmación de que ella no le ama. Simplemente su amor es, creo, más maduro y tranquilo, no arrasa con todo. Lo vive con pasión pero no lo sufre desangrándose a cada paso, como él.

No todo en Sylvia es tan demoledor. Hay golpes de humor realmente geniales, reacciones del protagonista con las que no sabes si echarte a reir o pegarle dos gritos. Pero sobre todo es una novela que, en su brevedad, sabe meterse debajo de nuestra piel. ¿Que no es una lectura con las habituales? Cierto, pero ahí está su magia. Dadle la oportunidad de que os toque con su varita.

Gracias Noelia, por recomendármela. Y gracias a Alba Fité y a Destino por la complicidad.




sábado, 15 de abril de 2017

I CERTAMEN LITERARIO "LETRAS Y DIEZMO" - GANADORA -

A principios de año mi gran amigo José Ramón me pidió colaborar en una de sus fantásticas iniciativas. Desde que se hizo cargo del Hotel Rural La Casa del Diezmo en Buitrago (Soria), ha retomado sus inquietudes culturales y su pasión por la organización y, por entonces, había decidido convocar un certamen literario de cuentos en los que la temática debía girar en torno al espíritu numantino. Buitrago se encuentra a poca distancia de las históricas ruinas de Numancia, famosa por su heroica resistencia ante los ejércitos romanos, así que la inspiración era casi obligada. José Ramón me pidió que fuese jurado en el concurso y, aunque consideré que la tarea me quedaba grande, a él nunca puedo decirle que no. Sólo me pidió una cosa: que publicase en este blog el relato ganador y aquí estoy, cumpliendo mi palabra y orgullosa de haber tomado parte como jurado en el certamen, que ha contado con un buen número de relatos de una gran calidad.


El relato ganador lleva por título Hasta ellos se equivocan y su autora es Esther Domínguez, a la que se le hará entrega del fantástico trofeo creado para la ocasión en fecha próxima. Aquí os lo dejo.

GANADOR I CERTAMEN LITERARIO "LETRAS Y DIEZMO"

HASTA ELLOS SE EQUIVOCAN - Esther Domínguez.

Los dioses contemplaban el malestar de los numantinos. Desde su mirador, observaban  los distintos grupos que se unían o se dispersaban para formar otros nuevos que continuaban discutiendo. Hasta sus oídos llegaban las opiniones. Un pastor se quejaba, los techadores habían dejado su trabajo. Los hombres que vigilaban el valle desde la muralla agarraban sus lanzas. Las mujeres lloraban y los ojos de los niños reflejaban miedo. Hasta los perros ladraban sin motivo aparente y el pelo de los gatos estaba erizado. Una diosa algo corta de vista –esas cosas también les pasan  a los inmortales- intentaba identificar los rostros, los rictus. Al no conseguirlo, se dio por vencida y se volvió al dios principal.


  - ¿Qué les pasa?


  - Los romanos andan cerca. Los humanos discuten si sería mejor rendirse a las legiones o plantarles cara.


 - ¿Se rendirán? –la divina cabeza negó, el gesto triste. - ¿Se les enfrentarán? - nuevamente la cabeza se movió, esta vez, afirmativamente.  La diosa temió preguntar. Finalmente lo hizo. - ¿Cómo acabará todo esto?


 La respuesta llegó como un  trallazo. –Muy mal. Los romanos son muchos y los numantinos  muy pocos.


 La diosa no se dio por vencida. -¿Por qué no paras a esta gente? Tú todo lo puedes.


 -Son demasiado orgullosos. Contra eso, poco puedo hacer.


 -¿Y los romanos? ¿Tampoco?  -La diosa calló. ¿Qué más podía decir? El dios la miró con gesto avergonzado.


 -Les dimos demasiada ambición a unos y demasiada dignidad a los otros. Cuando  acogieron a los fugitivos de los Bellos y ganaron la batalla a Roma, se granjearon  el odio eterno de un imperio humillado. No supimos ver el peligro –se encogió de hombros. –A veces, hasta los dioses nos equivocamos.


Todos se fueron retirando en silencio. El mirador quedó vacío. En el cielo nubes de tormenta.




miércoles, 5 de abril de 2017

SEGUNDA EDICIÓN DE LOS PREMIOS "VUELA LA COMETA"

El pasado mes de noviembre se falló la segunda edición del Concurso Vuela la Cometa, de Arola Editors. Los que me seguís sabéis que el pasado año os traje al ganador y al finalista en sendas reseñas y organicé un sorteo de ejemplares que la propia editorial se encargó de enviar a los ganadores. Este año ha resultado ganadora la novela Habrá valido la pena de Daniel Morales y finalista El alma dividida de Luciano Sívori.

El Concurso Vuela la Cometa es un premio internacional de narrativa en castellano dirigido a menores de 38 años. En esta última edición se han presentado más de noventa manuscritos. La edición de las obras ganadora y finalista se hace siempre de cara a Sant Jordi y a la posterior Feria del Libro de Madrid y la editorial suele aprovechar para promocionar un título más, por su interés para los lectores. En ese ocasión será Tarraco 179 d.C. Colonia y Metrópoli de Xavier Climent. 

Próximamente os informaré de las inciativas que Arola Editors va a poner en marcha para la promoción de los nuevos autores, con fechas de presentaciones y firmas, y también del sorteo de ejemplares que organizaré aquí en el blog. Siempre es importante dar a conocer a nuevos talentos y concederles un empujoncito de cara a la promoción. 

Os avanzo las portadas y los resúmenes.


Habrá valido la pena. Daniel Morales. Hannah es una chica inteligente, educada y bonita. Lo tiene todo para ser feliz pero hay demasiadas cosas que no entiende. El sexo, por ejemplo. Todos dicen que no hay nada mejor, pero a ella le está costando cogerle el truco. O la vida, en general. A Hanna le han dicho que debe vivir al máximo, pero ¿en qué consiste tal cosa? Eso no se lo han dicho. Ha nacido en un mundo, el nuestro, donde ya nadie sabe por qué o contra qué luchar. Hoy todo es o aburrimiento o diversión, y ni lo uno ni lo otro dan para llenar una vida; nos cansamos de ambas cosas y pensamos: ¿y ahora qué? Y nadie responde. Hay quien se resigna y hay quien, como Hannah, se lanza a la búsqueda de respuestas que la llevará a embarcarse en aventuras alucinantes, conmovedoras, diveridísimas, y a conocer a personas inolvidables.



 


El alma dividida. Luciano Sívori. El hijo primogénito de un maltratador soportó en silencio las humillaciones y golpes que recibía su madre hasta que un día su hermano menor, sordomudo, se interpone entre ellos y es también objeto de la ira paterna. Alberto, de 23 años, reacciona entonces violentamente propinándole tal paliza que sumergirá a su padre en estado de coma y, a él, lo llevará a huir incrédulo sin comprender cómo ha podido ensañarse de esa manera. En su devenir averiguará si él es la buena persona que creía ser o es el monstruo que de tanto mirar al abismo, como afirmó Nietzsche, acaba sintiendo que es el abismo el que lo está mirando a él.






Tarraco 179 d.C. Colonia y Metrópoli. Tarraco se complace a sí misma. Son los años de apogeo dentro del globalizado mundo romano. Anfiteatro, Circo y Teatro resplandecen en los juegos de Augustus. Sin embargo, el bienestar de la colonia, desde donde la Metrópoli gobierna la mitad de Hispania, se altera por la acción de un desaprensivo sobre el 'Aqua Maior', el principal acueducto de la ciudad. Marcus se verá obligado a resolver el problema. Pasiones obsesivas, vidas licenciosas, amistades inquebrantables, luchas, traiciones, recuerdos, huidas, reencuentros y venganzas crean la trama de esta novela que, como todos los caminos, conducen a Roma. Allí Fabia, hija de su anfitrión, enciende en Marcus una llama que creía extinta, mientras le guía por algunos de los edificios y foros más espectaculares de la capital del Imperio que gobernó sus vastos territorios bajo una sola ley, una sola lengua y un único culto. Pero el sosiego y la calma parecían no tener cabida en el mundo de Marcus.






lunes, 3 de abril de 2017

PRESENTACIÓN DEL PREMIO PRIMAVERA DE NOVELA 2017

El pasado jueves, 30 de marzo, se presentaba en el Círculo de Bellas Artes de Madrid la novela ganadora del Premio Primavera de Novela 2017. Este año ha recaído en No soy un monstruo, de la periodista Carme Chaparro, galardón que en el momento en que se hizo público tuvo sus más y sus menos. Son muchas las voces que se muestan poco partidarias de que premios con esa importante dotación económica (y un mínimo de ejemplares en primera tirada muy alto) se concedan a personajes famosos o a autores con cierta fama, ya que preferirían que sirviesen para sacar a la luz a nuevos talentos. Nunca suelo juzgar antes de leer un libro, ya me he equivocado varias veces y he optado por esperar a hacerme una idea propia. Además el resumen de la novela ganadora tiene innegable atractivo, os contaré en cuanto pueda disfrutarla con calma. Pero sí es cierto que un nombre conocido junto al título tiene un gran tirón de cara a los posibles lectores y las editoriales, al fin y a la postre, se mueven por volumen de ventas, ventas que redundan en beneficios que, a su vez, pueden favorecer que se publiquen títulos de autores noveles. Conste que con esto no quiero decir en absoluto que los premios importantes se concedan sólo por un nombre o una fama, pero sí recojo un debate que en las últimas semanas se ha reactivado.



La cita, como os decía, era a las 8 de la tarde en el teatro del Círculo de Bellas Artes, decorado para la ocasión. La presentación del acto corrió a cargo de las televisivas Pepa Bueno y Nuria Roca, aunque en primera instancia tomaron la palabra Ana Rosa Semprún y Ramón Pernas para introducir el acto. Explicaron que a esta XXI Edición del Premio Primavera de Novela se presentaron más de mil manuscritos que obligaron a un trabajo ingente del equipo de lectura, que son los que han de elegir las mejores para pasarlas al jurado. Lo sorprendente, afirmaron, es que este año apenas hubo discusión en las deliberaciones del jurado porque sus miembros quedaron fascinados por una autora desconocida que les entusiasmó con su novela, de la que no supieron el nombre real hasta quese abrió la plica. Están convencidos de que todo el que lea la obra ganadora la considerará uno de los thrillers del año y no dudaron en resaltar que Carme Chaparro es una autora que ha llegado para quedarse. 


A continuación, en el escenario del teatro convertido en el Monte del Pilar, con las ruinas del Palacio de Cotoblanco tras los árboles, las presentadoras y Carme comenzaron una agradable charla sobre el libro y su contenido. El motivo de elegir esa ambientación y esas ruinas tiene su explicación en la novela, ya que en ellas sucede algo importante que no quisieron desvelar. Pepa Bueno comenzó destacando que No soy un monstruo es un trhiller actual que tiene como columna vertebral una investigación policial, pero que también trata de esos acontecimientos cotidianos pequeñitos que pueden determinar el resto de nuestra vida. En la novela se habla, además, de los medios de comunicación con una gran valentía y en ella vamos a encontrar no sólo misterio e investigación sino que también están la vida, el amor y el  monstruo que todos llevamos dentro pero que nunca queremos reconocer que existe.

Carme, para ponernos la miel en los labios, comenzo hablándonos de una escena del principio de la novela en la que una madre debe tomar una decisión dolorosa y complicada. Pero ¿eso la convierte en un monstruo? Posteriormente iremos viendo cómo hay varios personajes que han de decidir si sale o no el monstruo que llevan dentro. Preguntada por Nuria Roca de dónde salió la historia, qué la inspiró, Carme contó que su experiencia como presentadora de informativos tuvo bastante que ver en ella, porque en uno de ellos tuvieron que contar un caso muy parecido al de esa madre. Eso le despertó algo dentro y lo primero que pensó fue en el final. Lo hizo así porque hasta que no se lee la última línea del libro no hay una explicación para todo, todo encaja como un puzzle. Al conocer aquella historia en el informativo se planteó qué habría sucedido si alguien hubiese sido culpable de lo ocurrido y no se tratase sólo de un accidente.

Respecto al amplio "trabajo de campo" policial que Carme tuvo que hacer para documentar la novela, la autora nos contó que la generosidad de varios miembros de la Policía Nacional ha sido fundamental para que la investigación quedase creible. Incluso llegaron a crearse un grupo de whatsapp en el que ella formulaba preguntas y ellos respondían o le explicaban determinados pormenores. El grupo, dijo entre risas, funcionaba las 24 horas y le sirvió para dar mucha verosimilitud a cómo se indaga en las entrañas de un caso complicado. 

Nuria se mostró interesada por el modo en que Carme había logrado compaginar la escritura con su trabajo en televisión y la familia. Carme aseguró que se tenía que "sacar" la historia de dentro y, para eso, se llevaba el ordenador a todas partes. Que, incluso, hubo un personaje, Laura, que se le ocurrió en una visita al dentista. Lo que ha intentado es que todo lo que sucede en la novela sea rápido, que se quiera seguir leyendo porque la acción va a bastante velocidad. Hay en No soy un monstruo capítulos muy duros que escribió desde las tripas. Pero la segunda parte, la más trepidante, la escribió despues de una parada terapeútica de dos semanas, tiempo que necesitó para interiorizar el sufrimiento de algunos personajes y para recolocarse a sí misma.

Respecto a lo muy cinematográfica que le ha resultado la novela a Pepa Bueno, se le preguntó a Carme sobre si le gustaría ver su obra en la pantalla del cine o de la televisión, y Carme aseguró que le encantaría. Por temática, por ritmo y por tensión podría ser perfecta en imágenes.


Tratando de resumir un poco, Carme cerró el acto manifestando que No soy un  monstruo es una novela negra que tiene como protagonistas a dos mujeres muy distintas entre sí pero sobre todo muy fuertes. Y están acompañadas de personajes masculinos también fuertes, muy sólidos. Los monstruos que escondemos no siempre salen, pero esta novela indaga sobre la posibilidad de que sí suceda, incluso del alma de las mejores personas. Y nos invitó a conocer su novela y a disfrutarla.

Posteriormente se sirvió un cóctel en la Sala de Columnas, anexa al teatro, en la que pudimos charlar con otros blogueros y miembros del Grupo Planeta en un ambiente distendido y muy agradable, lo que cerró la presentación de la mejor manera posible.

Gracias a Laura Fernández y al Grupo Planeta por la invitación y por darme la ocasión, un año más, de disfrutar de una tarde literaria fantástica.




lunes, 27 de marzo de 2017

POR UN PUÑADO DE LETRAS de Javier Bernal

El mundo del periodismo siempre es una fuente apasionante de intrigas. Todavía recuerdo lo que me impactó, la primera vez que la vi en televisión siendo adolescente, la película Todos los hombres del presidente en la que se contaba cómo dos periodistas destapaban el caso Watergate, el que hizo dimitir al presidente Nixon. Y aunque actualmente haya programas o cadenas de televisión que nos hagan dudar de la profesión (generalmente de forma injusta, garbanzos negros hay en todas partes), un buen periodista de investigación al que se suman un misterioso mensaje anónimo y una intensa vida personal son un punto de partida apasionante. Y esto es lo que nos encontramos en Por un puñado de letras: un thriller contemporáneo que se desarrolla dentro de un medio digital y que no nos va a dar tregua hasta el final. Actual, dinámica y llena de intriga, es una novela que me ha hecho disfrutar mucho de su lectura y que hoy quiero compartir con vosotros.

EL AUTOR: JAVIER BERNAL

Valenciano de nacimiento, ha vivido en Barcelona, Londres, Nueva York y Madrid. Actualmente reside en Estambul. Casado y con cuatro hijos, en Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona y MBA por el IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa). Actualmente es directivo de una gran entidad financiera. Tras El enigma de Rania Roberts en 2014, Por un puñado de letras es su segunda novela.

¿CUÁL ES EL PRECIO DE LA VERDAD?


Sabéis que suelo personalizar los resúmenes de las novelas que leo. Pero en este caso la editorial ha hecho un magnífico trabajo en la contraportada: sin desvelar ningún dato importante, nos hace una presentación del argumento que provoca que queramos leerla al instante. Así que, sin que sirva de precedente, aquí está.

Dos amigos de la universidad, Pablo Azcárraga, corresponsal de guerra, y Ryan Mulkin, analista político de The New York Times, ponen en marcha un innovador periódico digital en Nueva York. Su propósito: crear una plataforma de intercambio libre de información e ideas, con la palabra como herramienta para contribuir a una sociedad más justa. Muy pronto el éxito profesional les acompaña.

Mary Wo, una atractiva y extrovertida catalogadora de arte, amiga del pasado de Ryan, irrumpe con su alegría y desparpajo en sus vidas. Pablo, envuelto en una sólida y larga relación con Alejandra, queda fascinado por su arrolladora personalidad. 

Un día, un misterioso mensaje de un lector anónimo, les pone sobre la pista de una trama criminal que pronto adquiere tintes de conspiración y en la que se ven envueltas las más altas instancias del poder internacional. Ninguno imagina las consecuencias inexorables que traerá consigo este descubrimiento.

Por un puñado de letras es un thriller moderno donde las nuevas tecnologías de la comunicación tienen un papel protagonista. Un mundo de intriga e intereses creados inquietantemente reconocibles. Una novela trepidante en la que ficción y realidad caminan de la mano.

PRESSTALK

 

Con semejante carta de presentación, resulta complicado resistirse a perderse entre las páginas de Por un puñado de letras. Y una vez que empezamos, parar se hace muy difícil. Primero por la trama tan absorbente que Javier ha sabido dibujar y después por el modo en que la ha escrito: en capítulos muy breves, de apenas tres o cuatro páginas, que van ganando en intensidad y que nos impulsan a querer seguir leyendo.

La novela comienza con la llegada de Mustafa Al Said a un hotel de Lausanne, en Suiza. Es un reconocido ingeniero civil en Túnez que, al repasar las noticias en su tablet, recala en una exclusiva publicada por Presstalk. Y decide escribirles un mail, aunque en última instancia lo deja pendiente de enviar. Sólo un hecho inesperado y grave provocará que Mustafa pulse la tecla que mandará el mail al correo de Presstalk.

Pablo y Ryan crearon Presstalk basándose en la idea de las tertulias de café, en las que todo el mundo podía aportar ideas y pareceres. Es un diario digital independiente, organizado como una fundación, que no depende de ningún gran medio, y que se financia por las aportaciones de los lectores. Todo el mundo puede enviarles información, datos, noticias... incluso usan las redes sociales para que los lectores voten de qué tema quieren que se hable en la siguiente edición. Pero todas las informaciones que les llegan son contrastadas de forma rigurosa gracias a dos informáticos que se mueven en internet como peces en el agua, incluso en su parte más profunda. Pablo y Ryan son amigos desde la universidad y mantienen una amistad fuerte, compartiendo las mismas ideas acerca de cómo manejar la información. El hecho de que Pablo haya tenido que desplazarse a Nueva York para dirigir Presstalk ha provocado que su sólida y larga relación con Alejandra, una abogada madrileña, esté sufriendo algunos desencuentros.

Conocer a Mary Wo, gran amiga de Ryan, le supone una fuerte impresión. Ama a Alejandra, pero el caracter de Mary es arrollador y vital, una descarga eléctrica que sacude su vida. Además la exclusiva que Presstalk ha publicado acerca de grandes cantidades de dinero del Estado Islámico ocultas en paraísos fiscales, está provocando un terremoto en su periódico digital. Los lectores crecen de forma exponencial, se ha creado una gran expectación que no deja de aumentar. Superar o ampliar los datos que les mantengan en la cresta de la ola es ahora primordial. La llegada del mensaje de Mustafa puede ser una gran oportunidad. Pero algo inesperado y terrible va a cambiar las vidas de todos los trabajadores de Presstalk.

En todo momento la narración rezuma viveza, inmediatez, es casi arrolladora. Todos los temas que se nos van poniendo delante los conocemos de sobra. Algunos son muy conocidos e inquietantes y eso consigue que la lectura nos implique aun más. Javier usa un estilo directo, que no se pierde en rebuscadas descripciones, aunque sabe darnos todo lo que necesitamos para meternos por completo en cada paso que dan los protagonistas. Además nos lleva a diferentes países y paisajes: Nueva York, Madrid, Marruecos, México... todo para intentar conocer una verdad que se va tornando cada vez más peligrosa y que puede convertir a los propios periodistas en noticia. La geografía, las calles, los lugares a los que acompañamos a los protagonistas, están trazados de forma real, muy visual, es sencillo imaginarnos en ellas.

Es Pablo a quien mejor vamos a conocer, de quien podremos escuchar casi sus pensamientos. Bien perfilado, con sus certezas y sus dudas, con un gran sentido de lo que ha de ser el periodismo de investigación, se acaba erigiendo en el principal protagonista. La novela es un reflejo auténtico de la realidad en la que vivimos, incluso de las relaciones amorosas o personales. Y aquí es dónde más me ha costado simpatizar con él. Mary Wo le impacta y le fascina y no duda en serle infiel a Alejandra a la primera ocasión. Tampoco parece lamentarlo mucho. Si bien es cierto que pocos días antes tuvieron una pelea al despedirse, Pablo no duda de su amor ni de la relación que mantienen... o eso parece. Quiere convencerse de que su desliz con Mary Wo no ha tenido importancia pero, al mismo tiempo, desea mantener el contacto con ella. Y repetir, si se tercia. Sin embargo, ante la sola sospecha de que Alejandra pueda tener una aventura, su reacción es sentirse dolido, decepcionado y enojado. Incluso llega a decir a un buen amigo, que en cierto modo se lo recrimina, que lo que él ha hecho y lo que pudiera haber hecho Alejandra "no es lo mismo". Es una opinión muy personal, pero no me gusta nada esa actitud de Pablo ni cómo acepta como verdades absolutas lo que sólo son suposiciones. Y, lamentándolo mucho, porque Javier Bernal, en la presentación del libro, parecía sentir una gran simpatía por el personaje de Mary Wo (no sólo es guapa, vital, divertida, culta y apasionada sino también solidaria, participante de encomiables causas sociales y basada en alguien a quien Javier conoció), no he podido evitar cogerle una importante manía. Dicen que en el amor y en la guerra todo vale, pero sabiendo de la relación de Pablo opta por no darle tregua. Claro que él se lo pone muy fácil. Lo confieso, me ha enfadado mucho esta parte de la historia.

Como os decía, esta última es una opinión estrictamente personal que en nada oscurece una novela dinámica, actual, muy bien escrita y que sabe mantenernos en una constante tensión perfectamente dosificada. Los cortos capítulos agilizan aun más una lectura apasionante que bien podría ser descarnadamente real, porque todos los frentes que va abriendo están ahí, los tenemos en nuestro día a día. Incluso pueden ser una amenaza cierta, de ahí que mantenga el interés hasta el final, un final que no deja ningún cabo suelto. Conocer el mundo del periodismo desde dentro es un aliciente añadido.

Por un puñado de letras es absolutamente recomendable, una novela de intriga actual, pegada a la realidad y con giros sorprendentes que nos empujan a querer seguir leyendo. No estaría nada mal que hubiese más medios como Presstalk, participativos, con informaciones contrastadas y sin plegarse ante otros poderes. Sería muy interesante ¿no os parece?



viernes, 10 de marzo de 2017

EL AVISO DE LOS CUERVOS de Raquel Villaamil

La portada de este libro me llamó poderosamente la atención. El resumen de la contraportada no tanto, y eso que procuro no leer esos resúmenes antes de ponerme con el libro en cuestión. Pero me terminó de convencer el booktrailer, realmente atractivo, y la pasión que la autora puso en la presentación. Hacía mucho que no leía un libro de fantasía que pudiera orientarse más bien hacia el público juvenil y, aunque ha habido cosas que me han cojeado un poquito (quizá porque por mis lecturas habituales espero siempre más contundencia) en general me ha resultado una novela entretenida, con buena ambientación y con los ingredientes suficientes para atraer. Incluso Raquel se permite traernos a personajes de la mitología celta, no demasiado conocidos para el gran público, pero que portan un aura especial y diferente alejados de vampiros, zombies o brujas, mucho más habituales.

Vamos, pues, a perdernos en las calles de Ballymote y a conocer a algunos de sus peculiares habitantes.

LA AUTORA: RAQUEL VILLAAMIL


Nacida en Madrid, de padre asturiano y madre estadounidense, siempre ha sido una apasionada de los libros. Comenzó a escribir cuentos con apenas seis años y se animó con una novela a los nueve. Ha trabajado durante bastante tiempo como arquitécto técnico y actualmente es guionista de videojuegos. Antes de El aviso de los cuervos ha publicado Manhattan Beach y El año perfecto.

BALLYMOTE


Tras la dolorosa pérdida de su madre, Brigit se encuentra no sólo desolada sino angustiada por no saber qué hacer con su vida. No tiene dinero ni amigos, porque la vida con su madre ha sido una continua huída escapando de su padre, a quien apenas recuerda. Pero una llamada de una enfermera del hospital de Ballymote, en Vermont, le avisa de que su abuela paterna está ingresada allí y que sería conveniente que acudiese a verla. Brigit no se lo piensa y, ante la falta de otras perspectivas y con el deseo de saber algo de su historia, emprende viaje hasta allí.

Brigit vivió el Ballymote en su niñez, pero casi no recuerda nada de aquellos días. Al llegar descubre un pueblo casi desierto, como abandonado a su suerte. En el hospital, en el que se respira un ambiente extraño, se reencuentra con su abuela y conoce a alguna de las enfermeras. Una de ellas le facilita la dirección de una casa en la que su dueño, Mist, alquila un pequeño estudio para que Brigit deje el motel, no demasiado cómodo ni limpio.

A medida que los días se suceden, Brigit va conociendo a algunos de los pocos habitantes del pueblo, personas extrañas que parecen no querer siquiera hablar con ella. Pero también conoce a Ethan Bran, un atractivo joven que asegura conocerla a ella y a los suyos, y que es, junto a su familia, propietario de una gran finca con una hermosa mansión.

El pueblo de Ballymote y su abandono, los bosques extraños y tupidos que lo rodean, esconden algo misterioso y amenazante, algo que Brigit parece intuir de sus recuerdos. Habrá de buscar respuestas a sus muchas preguntas sobre ella y su familia. Pero quién sabe si preferiría no encontrarlas.

RECUERDOS NUEVOS DE FANTASMAS ANTIGUOS


"Encuentras mis palabras oscuras. La oscuridad está en nuestras almas ¿no crees?"
James Joyce - Ulyses

Como os decía al principio, el género de fantasía no es de mis favoritos. Sí, he leído algunos libros, pero no termina de engancharme si exceptuamos la monumental El señor de los anillos. Y si, además, se une al género romántico (al menos así lo ha catalogado Roca Editorial), menos aun. Pero decidí darle una oportunidad porque la portada me parecía fantástica y porque, como comentaba, en la presentación su autora contó algunas cosas que me llamaron mucho la atención, como el haber usado personajes de la mitología celta o la inspiración que le llegó con el poema de El cuervo, de Edgar Allan Poe.


Brigit apenas recuerda nada de su infancia. Lleva dieciseis años de su vida sin arraigarse en ninguna parte porque su madre huye con ella de ciudad en ciudad de Estados Unidos. La sombra de su padre está siempre presente como una amenaza oscura. De aquellos años, antes de escapar, sólo le llegan imágenes, sueños, sensaciones, pero nada concreto. La llamada desde el hospital de Ballymote le da el empujón para que viaje allí e intente averiguar quién es ella, de dónde viene, qué hay de verdad en lo que su madre le contaba. Pero Ballymote es una puerta cerrada en sí mismo, un pueblo casi abandonado y deshaciéndose bajo el sol. Tampoco a la gente que va conociendo le sirve de mucha ayuda. Sólo encuentra una cálida bienvenida en su abuela; el resto es extraño, casi intimidante.

Gracias a la enfermera que cuida a su abuela consigue un alojamiento mejor que el motel del pueblo: un pequeño estudio en la propiedad de Mist Mistletoe, un joven peculiar, no demasiado hablador ni simpático, pero que, ante la falta de dinero de Brigit, le ofrece alojamiento a cambio de que trabaje en la tienda que él tiene en el pueblo. Ella se irá dando cuenta de que los escasos habitantes del pueblo se muestran claramente hostiles y que nadie parece dispuesto a hablar. Sólo la aparición de Ethan Bran, un joven brillante y atractivo, que vive con su familia en una mansión en las afueras, le da esperanzas. Él sí dice conocerla y su abuela trabajó para ellos como cocinera. Amable, encantador y generoso (la familia Bran es quien paga los gastos médicos de la anciana), le presenta al resto de su familia, que la acoge con alegría y cariño.


Pero poco a poco Brigit va dándose cuenta de que en el pueblo y en los bosques que lo rodean hay algo extraño, algo que, incluso, resulta amenazante. Mist aparece y desaparece sin explicaciones, hay lugares en el bosque que le causan escalofríos y los cuervos, siempre presentes, provocan un silencio que aterra a su alrededor. La historia de su vida va levantándose poco a poco ante sus ojos, pero no todas las piezas encajan. Y lo que va descubriendo es cada vez más oscuro.

Raquel Villaamil ha utilizado, para crear la atmósfera inquietante de Ballymote, a algunos personajes de la mitología celta. Los hay brillantes y los hay crueles. Incluso están los que vigilan para que entre ellos se mantenga una cierta tregua que nunca deja de ser tensa. Están los Tautha de Dannan (reencontrarme con ellos, a los que conocí gracias a la fabulosa colección Otros Mundos en mi infancia, me sacó una sonrisa cómplice), que son la expresión de lo positivo, de la ciencia y del bien que se contraponen con los Fomoire, que representan la oscuridad, el mal y la ignorancia. Y, en medio, los Dryw, los druidas, que velan por la paz entre ellos. Ahora están en Vermont y allí siguen su enfrentamiento milenario.

Es de apreciar el trabajo que ha hecho Raquel para identificar a ambas facciones de la complicada motología celta. Tautha de Dannan y Fomoires siempre estuvieron en guerra. Los primeros fueron expulsados de Irlanda y se refugiaron en poblaciones subterráneas. Los Fomoire, que podían adoptar formas diversas, algunas monstruosas aunque también había ejemplares rubios y muy hermosos, vivían en regiones oscuras "más allá del océano conocido" y los cuervos siempre anunciaban su presencia. A medida que vamos leyendo, la presencia de ambos pueblos se va haciendo patente, pero de forma gradual, sin que, hasta bien avanzada la lectura, acertemos a saber quiénes son y bajo qué aspecto se ocultan.


La novela se divide en dos partes que creo muy diferenciadas. No porque así aparezcan en el libro, sino por la acción que contienen. La primera está más centrada en la llegada de Brigit a Ballymote, su encuentro con los primeros recuerdos de su pasado, con las gentes que lo habitan, con el entorno que le resulta tan familiar pero que no termina de recordar. Sus preguntas sobre su padre y lo que empujó a su madre a huir de allí con ella tan pequeña chocan contra el silencio. Sólo los Bran parecen felices de tenerla de nuevo y le van contando detalles. Con ellos su madre y ella, al parecer, estuvieron protegidas, pero la sombra amenazante de su padre se yergue siempre como un peligro cierto.

La segunda parte, en mi opinión, se centra más en lo que se esconde tras los habitantes de Ballymote, sobre quiénes son en realidad. Ahí es donde la trama va girando mucho más hacia la fantasía y hacia algo romántico que, quizá, no es lo que parece.

El estilo de Raquel es sencillo, sin perderse en explicaciones farragosas. Nos va llevando de la mano de Brigit, ya que toda la novela está contada en primera persona, e iremos sabiendo al mismo tiempo que ella sabe. Veremos lo que ella ve y lo que intuye, lo que sufre, lo que teme, lo que vive. El ambiente opresivo de Ballymote y de los bosques es una constante que pone un decorado creíble a la acción. El romanticismo es bastante peculiar: está pero no es el hilo conductor, aunque sí marcará la última parte, quizá de forma inesperada. El único pero que podría ponerle es que la figura de la abuela de Brigit, tan importante en el inicio de la novela, a medida que avanza se desdibuja y casi desaparece, aunque no afecta en absoluto a lo que va sucediendo.

El aviso de los cuervos es una novela muy amena que se sale de los tópicos en cuanto a fantasía, trayéndonos personajes diferentes y situaciones distintas. Incluso puede crear la cuiriosidad respecto a la mitología celta, tan rica y que tantas secuelas sigue teniendo en el mundo. Tanto si os gusta el género como si no estáis muy familiarizados, es una lectura que engancha y que mantiene el interés hasta el final. Id a descubrir Ballymote y a sus habitantes. Pero estad atentos al graznido de los cuervos.

Gracias a Roca Editorial y a Pepa, de Qué locura de libros, por darme la oportunidad de conocer esta historia.

lunes, 27 de febrero de 2017

ENCUENTRO CON MARÍA ORUÑA Y "UN LUGAR A DONDE IR"

El pasado miércoles 22 de febrero y organizado por la Editorial Destino, tuvo lugar un encuentro entre María Oruña y un buen número de blogueros para hablar de su nueva novela, Un lugar a donde ir, que había salido a la venta el día anterior. Estábamos citados en el Hotel de las Letras, un lugar que siempre es cómplice perfecto para este tipo de eventos. Desde el primer momento María se mostró muy cercana y con un fantástico sentido del humor, lo que hizo que todo el encuentro transcurriese con un gran ambiente y con muchas risas.

Un lugar a donde ir es la continuación de Puerto escondido, la primera novela de María Oruña, pero puede ser leída de forma independiente ya que ambas son autoconclusivas y sólo hay algunas líneas argumentales respecto a varios personajes que continuan. No es necesario haber leído Puerto escondido para disfrutar de esta nueva novela, aunque sí puede ser una estupenda ocasión para llevar nuestras naves a aquel puerto y ver qué podemos explorar por allí.


Para ir entrando en materia, María nos dijo que Un lugar a donde ir no es una novela hiperrealista pero que lo que en ella se cuenta puede suceder perfectamente. Además toda la metodología forense que en él se detalla está contrastada y es real. En cierto modo, aseguró María, plantea un juego de reflexión y entretenimiento porque en realidad todos los personajes están buscando un lugar a donde ir, de ahí el título. Y también quería demostrar, en cierto modo, qué sucede cuando eso no pasa, cuando no hay donde refugiarse. La novela quiere ser un homenaje a geólogos, arqueólogos e historiadores que muchas veces no tienen medios para llevar a cabo sus estudios y que están muy olvidados. Su intención es que hasta el final no se supiese quién es el asesino, alguien normal que se va a ver impelido a matar por varias ciscunstancias.

El proceso de documentación de la novela le ocupó unos seis meses y en ella fue encontrando detalles que quiso reflejar en el libro por su peculiaridad, como la Biblioteca Metálica de la que poca gente sabe algo. Desde el primer momento quiso dar voz a los investigadores para que no se les considere unos frikis cuyo trabajo no merece la pena. Son personas que renuncian a sus vidas con un motivo, con un proyecto.

Respecto a los personajes, explicó que hay pequeños detalles que ve en ciertas personas de carne y hueso los que le dan el armazón para crearlos. Por ejemplo, el personaje de Michael está basado en una persona que conoció en Suiza y que hablaba español con acento andaluz porque su profesor de nuestra lengua era del sur. Siempre es concienzuda con la documentación, es algo que requiere mucho detalle, aunque a veces varios días de trabajo se ven reflejados en una sóla línea del libro. Pero quiere tener el máximo respeto por el lector y también por los profesionales cuyos trabajos aparecen en sus páginas.

Los puntos en común con sus anterior libro, Puerto escondido son los personajes centrales pero también la música, una de sus pasiones, y las citas, pero poco más. Insistió en que pueden leerse de forma independiente. Sí que nos confesó que en cuanto a técnica de escritura ha dado un paso más porque su intención es siempre escribir mejor y no defraudar. Intenta que siempre sus libros tengan "duende", que haya alma en sus páginas, porque se puede ser muy bueno técnicamente pero no transmitir nada y a María le interesa sobre todo eso: transmitir, llegar al lector.


Respecto a cómo piensa en las historias que escribe, nos contó que siempre le han llamado la atención la historia y los misterios. Para María lo mejor de todo es el hecho de poder acompañar a los lectores mientras dura el libro y lo que más celebra es que guste, que se sientan acompañados y terminen con la sensación de que han leído algo que les ha llegado. Eso es también algo que busca: que todo el mundo sea capaz de interesarse en algo y que ese algo les haga levantarse cada mañana. En la novela hay también algunas críticas, como la que se hace a ciertas organizaciones supuestamente altruistas por su radicalización.

Preguntada por su método de trabajo a la hora de escribir, nos explicó que es muy organizada pero también muy apasionada y eso se refleja a la hora de escribir. Al haber asesinatos en sus novelas, muchas veces (confesaba entre risas) elige la forma de matar antes de saber quién va a ser la víctima. En el caso de Un lugar a donde ir, la forma en que es asesinada la primera víctima es un modo muy especial que ella encontró en un libro y decidió usar. Y también en una visita a las Cuevas de Altamira halló una inspiración magnífica para otro de los crímenes. 

Se mencionaron también los toques de humor que hay en la novela, sobre todo en algunos diálogos de personajes y María aseguró que ella entiende la vida con sentido del humor porque es una manera de enfrentarse incluso a los peores problemas. Para ella, incorporarlo es natural porque así el texto queda mucho más realista, menos encorsetado. Es lo mismo que hace con la música y la elección de los temas que va mencionando a lo largo de la novela, porque considera que la memoria musical, al igual que pasa con la olfativa, es muy poderosa y nos lleva a lugares, situaciones, momentos...

Se le planteó a Maria también la posibilidad de cambiar de género, pero ella lo negó. Puso por ejemplo la novela romántica y dijo que aunque cuenta con legiones de lectores a ella no es un tema que le atraiga. Sí que le encantan la historia y las biografías porque le interesa la gente valiente, de raza, que aprieta la vida. Pero también le gusta el misterio (sin ser necesario que aparezcan crímenes) y, sobre todo, crear curiosidad al lector. 

Un lugar a donde ir es una novela, nos contó, que está planificada desde el principio aunque luego, en las correcciones, va introduciendo más cosas, detalles, va comprobando la musicalidad de la novela en su conjunto para que nada chirríe, si impacta, si el resultado es bueno. 

Hablando de la protagonista, Valentina Redondo, explicó que su nombre es un guiño a Dolores Redondo, un guiño muy personal. Cuando María empezó a escribir vio en el programa Página 2 a Dolores Redondo y al día siguiente se compró su libro. A través de Twitter habló con ella y Dolores le animó a escribir, a seguir en la brecha, a no dejar de soñar. Valentina es una mujer ordenada, una gran profesional, con un gran control en los casos a los que se enfrenta y con sus subordinados. Pero también tiene inseguridades y, como se dice en la novela, no es consciente de la admiración que despierta en quienes le rodean. En Un lugar a donde ir tendrá también que lidiar con los celos, con todo lo que eso conlleva.

La novela tiene varias tramas paralelas y las escribió por separado para luego ir entrelazándolas a lo largo del libro. Respecto al título, lo tenía más o menos claro. Siempre ha estado convencida de que los títulos deben tener un mensaje implícito y de que un mal título puede hacer desconfiar al lector de lo que hay detrás, aunque sea bueno. El mensaje que se de en él debe ser claro y a María, personalmente, no le importa tanto el autor de una novela como una buena sinopsis. 

Para terminar hubo fotografías, firma de libros y pequeñas charlas con María, que en todo momento mantuvo su sonrisa contagiosa y su estupendo humor. Sé que todos los presentes nos llevamos el mejor recuerdo posible y hemos disfrutado de una novela fantástica, llena de misterio, apasionante y con personajes muy reales, alejados de esa perfección arquetípica que a veces los hace fríos. 

Gracias a la Editorial Destino y a Alba Fité por propiciar el encuentro.