miércoles, 25 de marzo de 2026

BLITZ. LA DESTRUCCIÓN DE DRESDE de Vic Echegoyen

 La II Guerra Mundial, a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo toda una fuente de inspiración para la novela histórica. Creemos que ya lo sabemos todo, pero, en ocasiones, llega un título que, a pesar de tratar de un tema conocido, nos remueve por dentro. Eso es lo que me ha ocurrido con Blitz. La destrucción de Dresde, porque, a pesar de que su tema central es sobradamente conocido (el terrible bombardeo que asoló Desde casi al final de la contienda), la autora ha conseguido que nos sintamos dentro de la ciudad, que vivamos junto a sus protagonistas tanto su aparentemente tranquila existencia previa al bombardeo, como el horror que supuso lo que cayó del cielo. Y digo aparentemente porque Dresde, a pesar de todo, se había librado hasta el momento de incursiones bélicas importantes. La población obedecía a las sirenas e iba a los refugios, aunque era algo que formaba parte de lo habitual. Pero ahí estaban la carencia de alimentos y productos de primera necesidad, el hambre, el miedo de los judíos, la precariedad, la obediencia a pesar de todo. 

Esta novela es la ganadora del X Premio Alexandre Dumas de Novela Histórica, convocado por MAR editor, que, en su fallo, recalcó que el jurado valoró muy positivamente que no se tratase de la típica historia de la II Guerra Mundial llena de datos bélicos, sino que se centrase en lo cotidiano, en el día a día de la gente y en cómo se vivía en Dresde. Con estas premisas, nos vamos al 13 de febrero de 1945.

"¿CÓMO SABES SI LA TIERRA NO ES MÁS QUE EL INFIERNO DE OTRO PLANETA?" - ALDOUS LEONARD HUXLEY

Es martes de Carnaval en Dresde. A pesar de la situación que se vive en Alemania y del estado de guerra en el que se encuentran inmersos, los habitantes de la ciudad tratan de vivir con cierta normalidad, a pesar de que las carencias de lo más esencial son la constante habitual. El mercado negro existe, pero pocos pueden pagar los precios que se piden. Los protagonistas de la novela (muy coral, de lo que os hablaré después) intentan seguir adelante, sin sospechar que en pocas horas los bombarderos aliados arrasarán calles, plazas, edificios... 

La novela transcurre en 24 horas. A pesar de que el régimen de Hitler parece herido de muerte, aún no se ha rendido y los aliados plantean el "bombardeo de saturación": arrasar ciudades sin diferenciar militares o civiles y eso incluye a Dresde, la conocida como "la Florencia del Elba" por sus monumentos y la cantidad de obras de arte que atesora. Quieren, con ello, obligar al régimen nazi a capitular, aunque suponga llevarse por delante a miles de ciudadanos.

Como os decía antes, la novela es muy coral. En un pequeño encuentro que mantuvimos varias amantes de la novela histórica en Madrid con la autora y su editor, ella nos comentó que todos y cada uno son reales. Con sus testimonios levantó el argumento de la novela. Los relatos en primera persona que le hicieron a Vic Echegoyen le han servido para articular lo que ocurrió aquel día. Cada uno de ellos conforma la pieza de un puzle que se va formando y, al final, nos permite contemplar la imagen completa. Conoceremos a una antigua bailarina, Gret Palucca, que ya no puede enseñar su arte por haber sido depurada; a Wilhelm Rudolf, un pintor al que también se le niega su arte y se ha condenado al ostracismo; a los trabajadores de zoo de Dresde, que tratan de seguir cuidando a los animales como buenamente pueden, a pesar de no disponer apenas de comida para ellos; a los chicos del coro de la iglesia de la Cruz; a un matrimonio y una familia de "indeseables" que en cualquier momento van a ser deportados; a los prisioneros de guerra, cuya vida pende de un hilo. Incluso a los miembros del gobierno municipal y de la Gestapo, empeñados en dirigir la ciudad con la rigidez de la normas que imperan en todo el Reich.

Ese martes de Carnaval, los habitantes de Dresde tratan de alegrarse con funciones de circo o de cine (autorizadas por el régimen) y los niños cuentan con una tarde festiva. Pero nosotros, como lectores, y un poco como en la genial novela de García Márquez, sabemos que la muerte se acerca a pasos agigantados. Intercalados entre la narración de lo que se vive en Dresde, tendremos los planes para bombardear la ciudad, cómo y cuándo se va a hacer, la frialdad de los números y las decisiones militares. 


En Dresde, a pesar de la relativa calma en la que viven, no todos pueden contar la misma historia. Los hay que tienen que caminar casi escondidos y con la cabeza baja, porque están señalados. Otros buscan salir adelante como sea, vendiendo incluso lo que no quieren. Vic Echegoyen ha conseguido hacernos sentir dentro de las casas y las calles, incluso dentro de la mente de los protagonistas, peones en un tablero en el que quienes ostentan el poder no dudan en sacrificar, amparándose en motivos más importantes.

El horror del bombardeo, que se inicia con los llamados "árboles de Navidad" (paracaídas con bengalas de magnesio que se lanzaban por los aviones aliados para iluminar la ciudad, sometida a un estricto oscurecimiento nocturno), cae sin previo aviso. Las bombas de fósforo arrasan con todo y se llevan por delante edificios y personas. La autora nos va llevando a vivirlo junto a cada uno de los protagonistas, por lo que sentimos su impotencia, el pánico, el dolor de las quemaduras, la angustia por dejar atrás cosas importantes. Especialmente doloroso es contemplar lo que sucede en el zoo, con los animales aterrados que escapan como pueden, mueren o sufren terribles heridas y a quienes hay que sacrificar. Siempre me ha resultado curioso que, como lectora, me duela más el sufrimiento de los animales que el de las personas. 

Quienes han ordenado el bombardeo saben que va a ser la población civil la que más lo sufra y lo consideran un mal necesario. Quienes ostentan el poder en Dresde, al verse sobrepasados por lo que sucede, toman decisiones en las que esa misma población civil está al final de la lista para ser ayudada. 

El estilo de Vic Echegoyen, tan personal, con la ausencia total de adjetivos (puede parecer imposible, pero os aseguro que así es y funciona), aumenta el efecto dramático y nos lleva a pensar en cuántos otros conflictos bélicos, incluso actuales, la población civil es siempre la más perjudicada. El paradigma de que la guerra debía ser entre ejércitos, como sucedió en la I Guerra Mundial, cambió por completo en la II. Sumir al enemigo en el desánimo, el luto y el miedo funcionaba mucho mejor, por desgracia.

Os recomiendo la lectura de Blitz. La destrucción de Dresde sin ninguna duda. No es una novela más sobre la guerra, es la guerra a pie de calle, la que cualquiera podríamos padecer llegado el caso. Y eso provoca bastante inquietud. 

* Blitz es una palabra alemana que significa rayo o relámpago. En la guerra, describe un ataque militar rápido, intenso y sorpresivo.


martes, 17 de marzo de 2026

EL MONASTERIO DE LA ROSA NEGRA de Joan Barbero


Lo he dicho más de una vez en este blog y en mis redes: me encantan las novelas históricas que contienen algún tipo de misterio. Y si son "muertis" (sigo tomando prestada la palabra a mi admirada Ainara Ariztoy), mucho mejor. Creo que los escritores tienen el trabajo extra de buscar el modo y la manera de que sean descubiertos, en épocas donde morir de repente estaba a la orden del día y no se pedían demasiadas explicaciones. Un monasterio, además, tiene el aliciente de poder exponer crímenes de "puerta cerrada", que compliquen aún más la resolución. Sí, todos seguro que tenemos en mente la prodigiosa El nombre de la rosa que, de alguna manera, sentó las bases de cómo narrar crímenes terribles dentro de una abadía y mezclarlos, con habilidad, con filosofía, literatura, teología y hasta conocimientos de antropología y botánica. Pero una cosa es eso y otra que cada vez que un autor se anima a escribir sobre un misterio en un convento o monasterio, le pongan la etiqueta de la comparación. En el podcast del Certamen de Novela Histórica de Úbeda, mi querida Eva y yo, cuando comentamos esta novela que hoy os traigo, El monasterio de la rosa negra, convinimos en que la faja que le habían colocado no le hacía ningún favor. En mi opinión, no necesita comparaciones y menos a determinados niveles: es una muy buena novela por sí misma.

Siendo un thriller histórico ambientado en Burgos en el albor del siglo XIII, El monasterio de la rosa negra me ha resultado más nuestro, más de aquí, si se me permite la expresión. Hay personajes históricos importantes como protagonistas y otros, los de ficción, que mantienen un nivel alto en cuanto a la credibilidad de la trama. El autor no se saca conejos de la chistera, todo está hilado y acaba resultando una lectura más que entretenida y llena de matices interesantes. Nos vamos a Burgos, pues. Abrigaos.

"DIFERENTES EN LA VIDA, LOS HOMBRES SON IGUALES EN LA MUERTE" . LAO-TSÉ

En el Monasterio de Santa María la Real de Burgos se espera la llegada de Leonor de Aquitania, cuyo propósito no es solo visitar a su hija, Leonor Plantagenet, reina de Castilla por su matrimonio con Alfonso VIII: busca, también, nuevos lazos matrimoniales que engrandezcan su legado. Días antes de su llegada, la todopoderosa abadesa, doña Elvira, ordena plantar un naranjo, ejemplar extraño en esas tierras, y retirar un antiguo arbusto para colocarlo en su lugar. Lo que nadie esperaba es que, en las raíces del arbusto y enredado en ellas, aparezca un esqueleto humano. 

Esconder el hallazgo y simular normalidad es la primera orden. El monasterio es famoso no solo por su importancia, ya que fue fundado por quienes son los actuales reyes de Castilla pocos años antes, sino por encontrarse en la ruta de peregrinación a Santiago de Compostela y contar en su interior con un hospital en el que se atiende a enfermos de todo tipo y condición. Allí llega Beatrice, una mujer siciliana con grandes conocimientos en curación y que comenzará a transformar el hospital. A su lado, María, la hija de un noble venido a menos, a la que su padre ha dejado en el monasterio para no tener que seguir manteniéndola, comenzará a aprender sus artes y a compartir su sabiduría. 

Sin embargo nuevas muertes se suceden en el monasterio, lo que enrarece aún más el ambiente, ya bastante tenso por las luchas políticas y de poder que están teniendo lugar. La abadesa, doña Elvira, se va a encontrar en el foco de muchas de ellas. Alianzas, matrimonios, el poder de la Iglesia... todo parece afectar de alguna manera al monasterio. ¿Está el asesino dentro de sus muros? ¿Qué le lleva a matar?


El monasterio de la rosa negra nos traslada al interior del monasterio de Santa María la Real de las Huelgas, un lugar que, desde su fundación, fue ganando en importancia e influencia. De hecho, sus abadesas gozaban de un poder y autonomía inmensos, incluso a la hora de impartir justicia y plantar cara a la curia religiosa. La figura de doña Elvira, intrigante y consciente de ese poder, que usa siempre que lo considera necesario, recoge en la novela muchas de esas atribuciones. Su influencia sobre el rey Alfonso VIII también sera importante a lo largo de la novela. 

La historia nos deja claras las limitaciones que las mujeres tenían en la época. En el caso de Beatrice, por ejemplo, que, a pesar de contar con unos amplios conocimientos de medicina, debe siempre esconderse tras la figura de un hombre porque sus consejos y remedios se cuestionan y se tienen por inútiles. Para María, porque la decisión de su padre la aleja de su vida y de su familia sin pedirle siquiera su parecer. La reina Leonor, sometida a la obediencia a su marido. Sus hijas, peones en un tablero de ajedrez de alianzas y matrimonios. 

Las rutinas habituales dentro del monasterio van apareciendo ante nuestros ojos: sus trabajos, horarios, las relaciones entre las monjas, las rencillas y los afectos. La novela apenas nos saca de sus muros, excepto algún episodio suelto que transcurre en las calles de la ciudad, pero no demasiado lejos. La tensión que se vive en el interior se suma a la que llega de fuera y en la que doña Elvira siempre tiene opinión y forma de hacerla imperar. Sus continuos encontronazos con la curia eclesiástica, debido a los poderes que le han sido otorgados y a las posesiones de tierras y haciendas que se van sumando, provocan un malestar cada vez más intenso. La reina Leonor, que tampoco comulga en demasía con la abadesa, intenta segar la hierba bajo sus pies.

He tenido la impresión de que los crímenes se acaban diluyendo un poco entre las intrigas políticas y religiosas, aunque nunca dejan de estar presentes. El funcionamiento del hospital, renovado y mejorado gracias a Beatrice, comienza a tener una merecida fama, aunque hay quienes no ven bien la influencia de la italiana en muchas de las decisiones. La inesperada llegada de un visitante hará saltar por los aires la tranquilidad de Beatrice y de muchas de las habitantes del monasterio.

Con un estilo directo y un ritmo constante, Joan Barbero nos sumerge en una historia apasionante que no pierde interés en ningún momento. El monasterio de la rosa negra es una lectura ágil, muy entretenida y que nos sirve para interesarnos por algunas figuras históricas menos conocidas, además de ser testigos de una época en la que el peligro musulmán aún estaba muy presente y las batallas no daban tregua. Pero siempre vamos a verlas desde dentro del monasterio, por cómo afectan a quienes se encuentran allí.

Realmente me lo pasé muy bien leyendo esta novela, que no puedo dejar de recomendaros. Me ha hecho querer volver a Burgos y a visitar el Monasterio de las Huelgas. Quién sabe lo que sus muros tienen que contarnos...


martes, 3 de marzo de 2026

DE REYES Y DE REINAS de Luis Barberá

 Si hay algo que me gusta de MAR Editor es su versatilidad; cómo son capaces de lanzar títulos de géneros muy diferentes y que todos tengan sello de calidad. Da igual si son relatos, distopías, narrativa contemporánea o, como la que hoy os traigo, novela histórica. Sus autores van consolidando carreras sólidas y os aseguro que siempre nos dan alegrías lectoras importantes. Fue gracias a esta editorial he conocido a autores tan brillantes como Carlos Augusto Casas y Enrique Pérez Balsa, cuyas novelas negras son de lo mejorcito que podéis encontrar hoy día; también ha recalado en su puerto la autora Vic Echegoyen, premiada en diferentes certámenes, con su especial y vibrante modo de narrar.

Pero hoy vengo a hablaros de la novela De reyes y de reinas, de Luis Barberá, que es la tercera que publica con esta editorial después de El visigodo y Omeyas. Nos encontramos ante una obra ambiciosa, detallada y muy bien documentada que nos traslada a una época tan compleja como peligrosa: la que emerge después de la victoria cristiana en la batalla de las Navas de Tolosa y que cambió el tablero geopolítico de la Península Ibérica. Las testas coronadas que vivieron ese momento y las que las sucedieron van apareciendo a lo largo de sus páginas con sus luces y sus sombras, dando un especial protagonismo a grandes personajes femeninos que siempre estuvieron, pero que quizá no se les ha dado la importancia que merecían. 

Vamos, pues, al siglo XIII...

"EL VALOR DE UN HOMBRE NO ES MÁS GRANDE QUE SUS AMBICIONES" - MARCO AURELIO

El 16 de julio de 1212, un ejército liderado por los reyes Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra consiguió una victoria fundamental contra los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa. El ejército almohade, mucho más numeroso y dirigido por Al-Nasir (Miramamolín) sufrió una inesperada y dura derrota que le hizo retroceder, favoreciendo así que los reinos cristianos pudieran seguir su reconquista hacia el sur. Sin embargo, hubo reyes cristianos que no participaron en esta victoria, como Afonso IX, rey de León, que tenía feroces discrepancias (incluso personales) con el rey de Castilla, o Afonso II de Portugal, que se conformó con enviar un pequeño contingente de soldados.

Este es el comienzo de la pujanza de Castilla como potencia fundamental entre los reinos cristianos de la península, alcanzando un punto álgido tras la coronación de Fernando III como rey de Castilla y de León, que ya había incorporado a Galicia. Portugal, Navarra y Aragón ven como sus territorios menguan y van perdiendo capacidad de liderazgo. Hacer frente a Castilla se convierte en un imposible. Sin embargo, la aparición de Jaime I de Aragón equilibra, de alguna manera, las cosas, ya que comparte con Fernando III un objetivo común: recuperar por completo el territorio peninsular que aún queda en manos almohades. 

De reyes y de reinas nos hace un dibujo creíble y potente de la época. El estilo de Luis Barberá consigue que nos sumerjamos por completo en ella, que consigamos ver a los protagonistas históricos como lo que fueron: hombres y mujeres de carne y hueso, poliédricos y llenos de matices. Tanto Fernando III como Jaime I tienen algo en común, además de su estatus: ambos sufrieron una dura niñez, lo que, seguramente, los convirtió en lo que fueron después. Pero tan importante como ellos son las figuras femeninas que acompañaron a estos reyes: madres, esposas e hijas van apareciendo en las páginas de la novela no como meras comparsas, sino como mujeres poderosas, inteligentes y con grandes dotes políticas y diplomáticas.

La importancia de Berenguela de Castilla, por ejemplo, madre de Fernando III, que influyó profundamente en su hijo y que sabía moverse en las procelosas aguas de la política como pez en el agua, se va mostrando y creciendo ante nuestros ojos. También el autor lo hace así con la esposa del rey Castellano, Beatriz de Suabia, que influyó de muchas maneras en él. Pero no son solo ellas: a lo largo de la novela encontraremos y conoceremos a otras mujeres importantes y fundamentales en el devenir de los reinos cristianos, como Violante de Aragón, hija de Jaime I y luego esposa de Alfonso X, o Berenguela de Navarra, que fue esposa de Ricardo Corazón de León, una figura que fue opacada y casi olvidada por ser quien fue su esposo. 

De reyes y de reinas nos ofrece una visión global de lo que sucedía durante aquel siglo XIII en la Panínsula Ibérica, pero también baja a los suelos de las cortes de los diferentes reinos y a los detalles menos conocidos de quienes ostentaban el poder. Eso los humaniza y los hace de carne y hueso, consiguiendo que entendamos sus decisiones y sus reacciones.

Batallas, muertes, pactos hechos y rotos... la novela transita en unos años que forjaron lo que estaba por venir en el siglo siguiente. Luis Barberá arma diálogos vibrantes entre los protagonistas (usando un lenguaje levemente arcaizante que le da unos matices, en mi opinión, muy bonitos) y nos va llevando de un escenario a otro sin pausa. A pesar de ser una novela que supera las 550 páginas, no se hace pesada ni he tenido la sensación de que sobre nada. También habrá momentos para "visitar" el territorio musulmán y conocer sus intenciones y planes, lo que otorga al lector una amplia visión de conjunto. 

Los capítulos no son largos, lo que ayuda a esa sensación lectora de que siempre están pasando cosas, y el estilo de Luis Barberá es cuidado, limpio y detallado sin caer en descripciones largas o tediosas. Es, también, una novela que se paladea a sorbos y que merece ser disfrutada con calma, dejando que nos cale. Siendo muy coral y con un número elevado de personajes, está escrita de un modo en que no nos perdemos y siempre nos sentimos cercanos a ellos, bien sea por afinidad o por odiarlos concienzudamente. Pero eso es lo que convierte una novela en una gran historia.

No puedo más que recomendaros De reyes y de reinas, especialmente si os gusta la novela histórica bien estructurada y documentada. Os aseguro que es un puro disfrute.