lunes, 24 de febrero de 2025

TE HE LLAMADO POR TU NOMBRE de Christian Gálvez

 

Lo comentaba con Eva, del blog La historia en mis libros, en el podcast del Certamen de Novela Histórica de Úbeda: hay que ser muy valiente para publicar un libro como este en los tiempos que corren. Lo podéis escuchar aquí. Pero vamos por partes, que me estoy anticipando mucho. Lo cierto es que me enamoré de la portada y de la ficha de la editorial cuando se anunció su publicación. Y debo confesar que, a pesar de todo el éxito que el autor había tenido con novelas anteriores, nunca había leído nada suyo, así que llegué a la lectura de Te he llamado por tu nombre con mis expectativas totalmente en blanco, algo que siempre me provoca aún más curiosidad por lo que me voy a encontrar. Siempre he sentido una profunda fascinación por la figura de Jesús de Nazaret y soy creyente, aunque no me prodigue en la asistencia a la iglesia. Soy de la opinión que cada cual vive sus creencias como quiere, aunque no comulgo con el relativismo cultural ni con que haya que respetar todas las creencias, especialmente las que tienen que ver con acabar con la vida de quienes no son de su cuerda o someten a mujeres a aberraciones sin límite. 

Tras leer este libro, me reitero en lo que os decía al principio: que valiente ha sido Christian Gálvez y que novela tan increíble le ha salido. Da igual si sois cristianos, agnósticos, ateos o gentiles, es una gran historia acerca de los años posteriores a la muerte de Jesús y también una historia sobre la fe, especialmente la fe del protagonista y su evolución, magníficamente contada. Nos vamos, pues, al siglo I, a Jerusalén, a conocer a Jacob.

"AQUEL QUE TIENE FE, NUNCA ESTARÁ SOLO" - THOMAS CARLYLE

Jacob, un niño de apenas nueve años, hijo del jefe de los zelotes, es testigo de la crucifixión y muerte de Jesús de Nazaret en la cruz. El pequeño le conocía y le admiraba profundamente y aquellas horas se le marcaron a fuego en el alma. Pero han pasado ya cuarenta años de aquel día. Jerusalén está asediada por las tropas romanas, comandadas por Tito Flavio Vespasiano, los judíos se han dividido en facciones muy radicalizadas y la población vive aterrada con la posibilidad de un baño de sangre en la ciudad. El tiempo de Jesús, de sus mensajes de paz y sus milagros parecen haber caído en el olvido. A esa Jerusalén llega Lucas, discípulo de Pablo de Tarso, para tratar de encontrar a Jacob y recoger su testimonio respecto a lo que vivió junto a Jesús.

Pero Jacob ya no es aquel niño. El tiempo transcurrido ha hecho que se convierta en un hombre descreído y lleno de amargura que casi reniega de su pasado. Ha sido formado e instruido por los zelotes en el arte de la guerra y sabe que se prepara un brutal enfrentamiento con los romanos. Sin embargo, la llegada de Lucas removerá algo en su interior y se verá abocado a decidir si camina con las armas junto a su padre o se embarca en la misión de salvar uno de los textos más importantes de la humanidad.

La novela se articula en dos líneas temporales: la primera arranca en la crucifixión de Jesús y desarrolla todo lo sucedido posteriormente entre sus apóstoles y seguidores, especialmente lo que supuso para la familia de Jacob, cuya madre era seguidora de sus enseñanzas. La segunda, nos lleva cuarenta años después, al Jacob adulto y a una ciudad asediada, en la que los aires de guerra son cada vez más densos. Y aquí es donde Christian Gálvez se luce de forma especial: en la ambientación. Estamos hablando de una ciudad que ya no existe, pero que ha recreado magistralmente. Las calles, los templos, las casas, los olores, los oficios... todo toma forma ante nuestros ojos. Es como si caminásemos junto a los protagonistas descubriendo esquinas y lugares que desparecieron y que hoy son solo recuerdos y arqueología. 

En la primera línea temporal, que arranca con la desgarradora narración del camino el Gólgota y la crucifixión de Jesús en un capítulo que, lo confieso sin avergonzarme, me sacó más de una lágrima, nos lleva a una sensación de oscura tristeza. Los llamados apóstoles no saben qué va a pasar, están llenos de dudas. La ausencia de su maestro les ha dejado un vacío desolador y no encuentran consuelo. Christian nos los presenta profundamente humanos en su incertidumbre y en sus reacciones cuando van conociendo las noticias de la resurrección y la aparición de Jesús ante otros. Pero ¿por qué su maestro no lo hace ante ellos? La alegría que deberían sentir por saber que su maestro ha cumplido con lo que prometió se diluye en miedo y desconfianza. Escondidos y temerosos de las posibles represalias, parece que no son capaces de entender qué está pasando. Jacob y su madre, mientras tanto, son ayudados por el apóstol Simón (hermano del padre de Jacob) a escapar de su casa y de la violencia en la que viven.

En la segunda, Lucas, quien posteriormente se convertirá en uno de los cuatro evangelistas y que solo conoce a Jesús a través de su mensaje, es un hombre cuya fe no se tambalea y que busca recoger el testimonio de Jacob para profundizar aún más en el conocimiento y la difusión de cómo vivió y murió Cristo. Pero se da de bruces con un Jacob que parece renegar de todo ello. Sin embargo, los hechos que se están acelerando en Jerusalén y los recuerdos van abriendo de nuevo su corazón.

Es realmente interesante cómo se nos muestra la situación política y social por la que pasa Jerusalén, sabiendo que los romanos están a punto de arrasarla. La división interna de los judíos y la sensación de tensión y miedo en las calles está realmente conseguida, así como la narración de los diferentes movimientos que uno y otro bando realizan para tratar de obtener alguna ventaja. Eran momentos muy convulsos y violentos, que los más vulnerables vivían con una creciente angustia que Christian transmite al lector, convirtiéndonos en testigos privilegiados.

Nos vamos a ir encontrando también con muchos personajes históricos como el propio Tito Flavio Vespasiano, Flavio Josefo , José de Arimatea, María, madre de Jesús, miembros de Sanedrín... y hay un hueco muy especial para Judas, tan complejo psicológicamente, que me recordó de alguna manera a cómo lo reflejó Martin Scorsese en La última tentación de Cristo. En mi opinión, es uno de estos personajes que merecen una revisión que se aleje de las etiquetas y de las supuestas certezas. También se hace mención al origen de algunos objetos sagrados como la Síndone de Turín o el paño de la Verónica.

Te he llamado por tu nombre es una estupenda novela que me ha supuesto una gratísima sorpresa.Es una lectura llena de matices y de emoción que te sumerge por completo en una época muy complicada de la que se ha escrito mucho, pero, en general, desde perspectivas muy arquetípicas y, sobre todo, basadas en las crónicas romanas. Lo que consigue Christian Gálvez es zambullirnos de cabeza dentro de ella y ser partícipes de todo lo que ocurre, emocionarnos, mantenernos expectantes, sentir desasosiego y esperanza. Pero, sobre todo, asistir a la recuperación de la fe de Jacob, una fe que estaba dentro de él, pero tapiada durante años. Ver cómo van cayendo esos muros sin darnos lecciones moralistas ni teológicas, sino desde una profunda humanidad, resulta conmovedor. 

No os dejéis llevar por prejuicios o por ideas preconcebidas, os aseguro que esta novela os va a sorprender de muchas maneras. Y contadme vuestras conclusiones cuando la acabéis. Estoy segura de que va a ser una conversación más que interesante.

lunes, 17 de febrero de 2025

LOS LEONES DE ROTA de Antonio Fuentes

 Seguramente no es la primera vez que me lo leéis, pero siempre reconozco que la historia del siglo XX es la que menos me gusta. Quizá porque es una agotadora y triste sucesión de desastres y guerras y porque, de alguna manera, cuando se escribe sobre alguno de los conflictos, tengo la impresión de que no se guarda la distancia suficiente. He dicho algunos, con otros es imposible mantenerla, como el espantoso holocausto nazi, que siempre será una llaga abierta. El desparpajo con el que ciertos sectores y voces utilizan la palabra "nazi" o "fascista" me hace pensar que o se les ha olvidado o, lo que es peor, no han entendido nada. Es posible también que mi pereza a la hora de encarar novelas ambientadas en el siglo XX se deba al hartazgo de tramas con las I o la II Guerra Mundial de fondo, en las que muchas veces se repiten los mismos arquetipos, títulos y hasta portadas. Permitidme la ligereza y la ironía, pero, según el título de muchas de ellas, en Auschwitz había peluqueras, bibliotecarios, músicos, jardineros, tatuadores... el nombre del tétrico campo de concentración, que solo escucharlo ya provoca escalofríos, parece ser un buen cebo de cara a posibles lectores.

Mi reflexión sobre la distancia la centro en nuestra historia más cercana. La Guerra Civil fue un espanto atroz en el que los dos bandos fueron capaces de las peores salvajadas. Los dos. Hubo un bando vencedor y lo que este hizo después del conflicto creo que debe enmarcarse en su momento concreto y no mezclar. Insisto en que esta es mi opinión y no trato de pontificar ni dar lecciones. Basta con leer, por ejemplo, El quinto nombre, de Antonio Pampliega (que reseñé aquí) para saber cómo se las gastaban también los del bando republicano. En los años del conflicto salió lo peor del ser humano. Por eso, seguramente, echo de menos libros que traten de mantener la objetividad y narrar las cosas como sucedieron, sin partidismos. Aunque me temo que tendrán que pasar varias generaciones para conseguirlo. O no. Quién sabe.

Cuando descubrí Los leones de Rota, de Antonio Fuentes, en el catálogo de Penguin Random House, algo me hizo clic en ánimo lector, porque no hay nada que me llame más que conocer hechos de los que no sé nada. A pesar de la época, me lancé a sus páginas. Es una novela reveladora y dura que descubre unos hechos poco conocidos y sobre los que aún hay cierto manto de silencio. Pasad, que os cuento...

EL VIAJE DE ANTONIO "EL GASEOSA" 

Corre el año 1936 en Andalucía y Antonio "el Gaseosa", un trabajador de ideales republicanos, asiste al expolio y quema de iglesias y tallas religiosas en su pueblo. Ni entiende ni comparte los motivos de semejante ensañamiento, aunque sus ideas son sólidas. Está casado y tiene un hijo y ve aumentar la tensión y la violencia a su alrededor. Tras la sublevación franquista, consigue evitar la muerte al ingresar en un grupo falangista conocido como Los leones de Rota, encabezado por Fernando Zamacola, en el que están enrolados hombres de todo tipo y condición: desde ladrones a campesinos; de señoritos a asesinos. Y, como el caso de Antonio, los llamados "rojos recuperables". El grupo desarrolla una inusitada violencia por pueblos de la serranía andaluza, en los que imponen su supuesta autoridad a base de muertes y saqueos. Antonio, obligado a seguirles en su periplo para evitar ser fusilado, es testigo de todo lo que va sucediendo y cómo, poco después, los Leones se unen a tropas falangistas italianas y nazis alemanas para "reconquistar" Málaga, Córdoba y Badajoz. La guerra de Antonio es también interna. ¿Qué ocurrirá cuando tenga que decidir entre luchar contra los republicanos o salvar su propia vida?

La novela del periodista Antonio Fuentes se nutre de una cuidada y exhaustiva documentación acerca  de quienes fueron los Leones de Rota, quienes los dirigían y qué hicieron. Lo hace novelando los hechos desde los ojos de Antonio "el Gaseosa", un trabajador humilde, con familia y de izquierdas, pero que no está de acuerdo con muchas de las cosas que ve en el bando republicano. El extremismo le causa una profunda desazón. En su tiempo libre, escribe coplillas para los carnavales, muchas con un marcado carácter político (como, por otra parte, es tradición). Unirse a los Leones es una manera de salvar la vida y la de su familia.

Es a través de él como seguimos el periplo del grupo por los pueblos que pretenden "liberar" y por la violencia con la que lo hacen. Hay miembros en los Leones cuya mayor fijación es fusilar y matar, los motivos dan igual. Aprovecharse de la población, sembrar el terror y utilizar la fuerza se convierten en marca de la casa. La novela hace una recreación realmente vívida y realista de unos hechos que habían quedado casi en el olvido y que, como el propio autor señala, aún causan miedo y silencio en muchas esquinas de Andalucía. Nos es fácil sentirnos en la piel de Antonio "el Gaseosa", que trata de seguir vivo y cumple, obedece y calla, pero cada crimen, cada sangre, se le va quedando en el alma. Hay escenas muy duras y muertes que impresionan y, en general, la novela no trata de caer en el buenismo ni de edulcorar nada.

La narración es lineal y aporta muchos e interesantes datos del grupo falangista, de las órdenes que recibían, de quiénes estaban detrás de su auge. Se nos detalla quienes estaban al mando y sus objetivos y utiliza la ficción para engarzar toda la información y sumergirnos en las entrañas de los Leones. Es capaz de indignarnos, de emocionarnos y, sobre todo, de hacernos pensar sobre cómo somos capaces de las mayores atrocidades si la ocasión es propicia y, sobre todo, si pensamos que no vamos a tener consecuencias.

No es una lectura amable, es verdad. Deja bastantes arañazos en el alma. Pero creo que es muy recomendable para conocer un episodio casi desconocido de nuestra historia. Al final, con este tipo de libros, la pregunta siempre se levanta, enorme, en mi cabeza: ¿cómo fue posible lo que ocurrió? Y no hablo solo del alzamiento, la guerra y la posguerra, sino de todo lo que había sucedido antes. 

Si tenéis interés por la época, no dudéis ni un momento en haceros con Los Leones de Rota. O si, simplemente, os he creado curiosidad. Conocer la verdad siempre es importante y, al fin y al cabo, la mayoría llevamos la sangre de quienes vivieron en primera persona aquellos años terribles.


miércoles, 12 de febrero de 2025

HAMBRE DE GLORIA de Víctor Fernández Correas

 Lo bueno que tiene conocer y seguir a un autor desde hace años es que te permite vivir junto a él su evolución, la consolidación de su estilo, sus saltos adelante en capacidad narrativa. Con Víctor llevo mucho caminado, alegrándome con cada nueva novela de un éxito más que merecido. Me hubiese gustado escribir esta reseña mucho antes, incluso después del pasado Certamen de Novela Histórica de Úbeda, pero mi vida y yo somos un caos. Reconozco que me organizo fatal y creo que ya a estas alturas puedo mejorar algo, aunque siempre seré incapaz de llevar el control que veo y envidio en otros blogs o cuentas literarias de referencia. Me conozco. De todas maneras, aquí traigo un pedazo de novela en la que, de nuevo, Víctor marca su sello de forma contundente.

La figura del gran duque de Alba, de quien la historia cuenta cosas distintas en función de quien lo haga, está en el centro de la historia. Pero no es el único porque, como también es norma de la casa, la novela es muy coral, está llena de hilos diferentes que conforman un hermoso bordado y que nos ofrecen una visión de la época viva, llena de matices, de esquinas oscuras y plazas al sol, con personajes de psicología trabajada y muy reales. Sin imposturas. Venid, va a ser un itinerario apasionante.

"LOS REYES NO TIENEN LOS SENTIMIENTOS Y LA TERNURA EN EL LUGAR EN DONDE NOSOTROS LOS TENEMOS" - FERNANDO ÁLVAREZ DE TOLEDO, DUQUE DE ALBA

Desterrado por su rey en Uceda, el gran duque de Alba se apaga. Su cuerpo sucumbe a los efectos de la edad y de las muchas campañas militares que lleva a sus espaldas, primero sirviendo a Carlos I y después a su hijo, Felipe II. Es este último quien le ha alejado de su lado, en una decisión que ni el duque ni muchos miembros de la corte entienden. Pero cuando surge la posibilidad de que Felipe se haga con el trono de Portugal, las cosas cambian y, a pesar de las reticencias del rey, es nombrado para dirigir el ejército español. El duque, a pesar de los males que le aquejan, se toma como misión personal hacer que la corona de Portugal acabe en la cabeza de Felipe. Es un gran estratega, el mejor del momento y, posiblemente, de la historia. A su lado estarán su hijo Hernando; Sancho Dávila, su maestre de campo y el gran Álvaro de Bazán, capitán general del Mar Océano. El genio militar del duque volverá a brillar en una campaña en la que también defiende su honor. 

La novela de Víctor Fernández Correas es todo un tributo al duque de Alba, de quien se ha dicho y contado de todo. Es otro de nuestro personajes históricos a quien se le ha colocado la "preceptiva" etiqueta negra dentro de esa campaña de acoso y derribo orquestada por los holandeses, los perros pinches piratas ingleses y los franceses, que en esto es en lo único que se ponen de acuerdo. Como bien me decía hace unos días mi querido y admirado Javier Santamarta, ellos defienden lo suyo y le parece muy bien; el problema es que nosotros no defendemos lo nuestro. Hago in inciso para recomendaros, aprovechando que hablamos del de Alba, una película maravillosa, divertida y sorprendente sobre la llegada de tropas españolas a Flandes: es de 1935 y se llama La kermesse heroica. Un purito disfrute.

En Hambre de gloria encontramos varios hilos paralelos al principal. Uno está protagonizado por Iñigo Sánchez, que combatió en su día en la Batalla de Lepanto, fue cogido prisionero y acabó en Argel, coincidiendo allí con el mismísimo Miguel de Cervantes. Pero Iñigo guarda un secreto oscuro que le va a llevar a olvidar quién fue y transformarse en un hombre cruel, dispuesto a todo. También me ha encantado conocer a Ebou, un esclavo africano, que lleva a cabo un viaje que iremos descubriendo a su lado. 

Fernando Álvarez de Toledo se nos muestra inmenso en su humanidad y en su lealtad hacia un rey que le ha humillado, enviándole lejos con la esperanza de olvidarse de él. Sin embargo, el duque mantiene férrea su fidelidad, lo único que desea es volver a su casa. Pero incluso en sus horas más bajas y con la salud y el ánimo quebrados, mantiene una lucidez incisiva y brillante. Sigue siendo un "grande" en toda la extensión de la palabra. Su instinto para la guerra, para las tácticas militares, se mantiene poderoso.

Como suele ser habitual en las novelas de Víctor, la ambientación es su punto fuerte. Nos permite sentirnos allí donde nos lleva, sumergiéndonos por completo no ya solo en la época, sino en cómo se vivía. Nos va regalando olores, sonidos, texturas, colores del cielo, lluvias, sol; cómo son las calles y las casas, la penumbra de habitación en la que el duque apenas sale de la cama (el prólogo es una hermosa mezcla de tristeza y orgullo); las escenas dedicadas a los momentos más bélicos. En ello, como en el dibujo que hace de los personajes, la impronta de Víctor está bien marcada. Ha sabido desarrollar un estilo muy personal, fácilmente reconocible. Habrá puristas que rechacen ciertos toques de humor que siempre incluye y, seguramente, la inclusión de pensamientos o reflexiones pegados a nuestra actualidad. En mi opinión, ni empañan ni influyen en los hechos históricos ciertos y son un soplo de aire fresco en situaciones difíciles.

Punto fuerte de la novela son también los diálogos, que nunca suenan teatrales ni artificiales. Son coherentes con el momento en que se producen y permiten medir a la perfección los sentimientos de quienes los comparten, lo que nos acerca aún más a lo que están viviendo. En algunos momentos, Hambre de gloria tiene un marcado tono crepuscular, algo melancólico, muy acorde con determinados momentos en la vida del duque de Alba, pero el conjunto es un ejercicio brillante de novela histórica, con la ficción perfectamente encajada en los hechos que se produjeron.

Víctor Fernández Correas lo ha vuelto a hacer. Me ha vuelto a emocionar y a hacerme disfrutar de cada capítulo y de cada giro argumental. Y ha conseguido que, otra vez, repase la vida del duque de Alba, por quien siempre he sentido una profunda admiración. Hacedme caso y dejaos envolver por las historias de Víctor; de ellas siempre vuelvo tan fascinada como conmovida.

"Solo, en tierra y cama extrañas y obligado por su rey. Así va a morir el duque de Alba"



lunes, 10 de febrero de 2025

EL BUEN VASALLO de Francisco Narla

No hace mucho, hablando con una buena amiga editora, le confesé que mi "crush" histórico era el Cid. Así, sin anestesia ni nada. No es el único, es verdad, porque también siento una gran devoción por don Juan de Austria y por el Gran Capitán. Supongo que porque todos, de alguna manera, representan el ideal del caballero por excelencia y me da igual que, quizá, en su vida real, alejada de las crónicas, el mito y de su aura de vencedores, no lo fuesen tanto. Es lo que tiene la imaginación, que es gratis y nos permite fabular sobre ellos o sobre cualquier otro personaje histórico que se nos cruce. Porque, al margen de la documentación histórica y de lo que realmente se sabe de ellos, ¿cómo era su voz o su forma de mirar, por ejemplo? Qué les gustaba comer, cuál era su postura favorita para dormir, cómo se movían... todo esto es lo que nos permite la ficción en general y la novela histórica en particular. Después podremos discutir, si queréis, del sexo de los ángeles o de si la novela histórica debe solo contener datos ciertos y todos esos eternos debates que considero tan estériles. Otro día me decidiré a abrir la puerta de ese jardín, pero ahora quiero dedicar mi atención entera a intentar contaros lo que me ha hecho sentir la lectura de El buen vasallo, de Francisco Narla.

A Narla le llevo siguiendo bastantes años y le admiro mucho, tanto por lo que escribe como por las veces que he tenido la suerte de escucharle hablar y me ha hecho hasta tomar apuntes. Le adornan un elegante sentido del humor y una ironía cristalina, un verbo siempre inspirado y una capacidad para hacer ameno cualquier tema, cosas por las que, lo confieso, le envidio mucho. En esta novela vuelve a regalarnos una narración inmersiva por completo, mostrando un estilo que ha perfeccionado y pulido y que acaba causando adicción, os lo aseguro. Y, además, está el Cid. Sí, un tanto cambiado, más mayor y lleno de heridas en cuerpo y alma, pero está. Vayamos, pues, a tierras de frontera.

"¡DIOS, QUÉ BUEN VASALLO, SI TUVIESE BUEN SEÑOR!" - CANTAR DEL MIO CID

Diego es hijo de un héroe. Su padre es Rodrigo Díaz de Vivar, que ha criado a su hijo para convertirle en el prototipo de gran guerrero y fiel vasallo, aunque también le ha escatimado muestras de cariño. Diego tiene como mayor ambición cumplir los deseos de su padre, seguir su ejemplo, merecer de su parte palabras de reconocimiento. Pero, ahora que ha crecido, la figura casi legendaria de su progenitor se desdibuja. Los años, las traiciones, las batallas y haber sido casi un proscrito durante años, le han llagado el alma y es capaz de las mayores crueldades, incluso entre quienes le son más cercanos. Pero si algo atesora Diego es la inamovible lealtad a su padre, a pesar de todo. Aunque la verdad duela.

Diego Rodríguez o Diego Ruiz, el hijo del Cid, no aparece en ningún momento en el Cantar del Mío Cid. Sí aparecen sus hermanas, aunque con nombres diferentes, ya que realmente se llamaban Cristina y María. Pocos, muy pocos datos ciertos se conocen de Diego. Seguramente la más cierta sea la fecha de su muerte, en la batalla de Consuegra, en el 1097 con, aproximadamente, 21 años. Si acompañó a su padre en su destierro o si quedó con su madre y hermanas, cómo fue su vida, su formación, incluso si llegó a casarse o tener descendencia, es todo un misterio. Y ahí es donde Francisco Narla se mete de lleno, rellenando con maestría los huecos (inmensos) que existen sobre él.

Siempre he tenido la sensación de que, en cada novela, Narla se reinventa. Siempre va subiendo escalones en estilo, intensidad y técnica narrativa y creo que esta novela aporta un plus de "magia", porque nos hace cómplices de lo que estamos leyendo. Como si estuviésemos viendo todo a través de un agujero. A veces, casi, he tenido la sensación de que podía escuchar a los protagonistas. Tengo que reconocer que, cuando la empecé, me costó un poco engancharme y entrar por completo en ella. Quizá porque venía de otras lecturas muy diferentes, tardé unas cuantas páginas en sentir que me podía tirar de cabeza. Puede que los saltos temporales influyeran... no sé. Pero lo importante es que, de repente, todo engranó a la perfección y viajé hasta aquel convulso tiempo para quedarme.

La novela se articula en dos líneas temporales: una que abarca entre 1088 y 1097 y otra en 1102. No hay mucha diferencia entre ellas, pero sí en lo que sucede. Estamos bajo el reinado de Alfonso VI, en los años de la invasión almorávide. Acompañando a la mesnada del Cid, recorreremos buena parte del territorio peninsular, un territorio que Francisco describe maravillosamente, aportando detalles que nos lo hacen muy real, muy vívido, introduciendo hasta detalles de vegetación y fauna de los lugares. En la primera, Rodrigo Díaz de Vivar ya ha forjado buena parte del mito que hoy perdura y seremos testigos de la relación de este con su hijo y con Jimena, que no es solo esposa y madre, sino que se ha convertido en una capaz asesora de su marido. Me ha parecido extraordinario el relato que Narla hace de la crudeza de las batallas contra los almorávides, acercándonos al Cid como victorioso estratega. En el otro hilo argumental se añade un interesante toque de misterio, en el que el andamiaje fundamental es la figura del yesero (también llamado el Gallego), un hombre al que parecen perseguirle todos los males y todos los infortunios. 

El buen vasallo no es una novela trepidante y de ritmo endiablado, aunque su lectura sea ágil gracias a sus capítulos breves. Es para leerla con calma, dejándonos envolver por su extraordinaria ambientación y por unos personajes dibujados con una enorme profundidad psicológica, que se enfrentan a sus conflictos internos y a la vida que les ha tocado vivir. Personajes perfectamente reconocibles incluso desde nuestra perspectiva, que hablan, sienten, dudan, temen, aman, se arrepienten, admiran o se resignan. Tendremos una imagen certera y muy auténtica de lo que sucedía en aquellos años, en la que es evidente la ingente labor de documentación que ha debido llevar a cabo Francisco. Todo nos lleva a un final que solo puedo calificar de brillante y que tenéis que descubrir, porque es un cierre espléndido.

Vale, es verdad, el Cid que aparece en El buen vasallo no es el que estamos acostumbrados a imaginar. Y se le ha amargado bastante el carácter, pero mi corazón se lo perdona. Qué le voy a hacer, es lo que tienen los amores platónicos con siglos de por medio. Pero os aseguro que estamos ante una novela extraordinaria y diferente, tanto en su planteamiento como en su desarrollo, y que hará, seguro, que os intereséis por algunos hechos históricos que quizá os han pasado más desapercibidos. Paladeadla como los buenos caldos, porque os aseguro que el viaje que nos plantea es de los que se recuerdan.

jueves, 30 de enero de 2025

ESTO NO ESTABA EN MI LIBRO DE HISTORIA DE LAS CRUZADAS de Paco Bocero

 Qué tendrán las Cruzadas que siempre provocan interés. En el imaginario colectivo están las grandes batallas, la defensa de Jerusalén, la estrategia militar de Saladino, la heroicidad de Balduino, el rey leproso. El rapto de Ricardo Corazón de León y su rescate, que tanta literatura ha dejado. Y los Templarios, esa orden religiosa y militar a la que muchos han envuelto en misterio y misticismo (hay algunas teorías que son para hacérselo mirar) y que defendió a la cristiandad incluso en los peores momentos. Pero claro, las Cruzadas, cuando nos paramos a estudiarlas con un poco más de atención, fueron mucho más que todo esto y, a lo largo de todas las que se convocaron, se produjeron hechos muy desconocidos y participaron en ellas innumerables reyes, soldados, papas, sultanes... y mujeres, tanto nobles como de a pie.

Paco Bocero, periodista y escritor, tiene ya un buen bagaje literario a sus espaldas. Le conocí, como a tantos otro autores, en el marco del Certamen de Novela Histórica de Übeda, donde presentó una maravillosa novela, que nunca dejo de recomendar: El último sueño del rey, que reseñé AQUÍ. El ocaso del rey Fernando VI en un pequeño palacio de Villaviciosa de Odón, perdido ya en el mar de la locura, escrito con una sensibilidad maravillosa, es el centro de su trama. Hace unos meses publicó, de nuevo con Almuzara, este título que hoy os traigo y con el que, lo reconozco, me lo he pasado como los indios. Sí, lo digo bien alto: que me gusta a mí una Cruzada y, más aún, los cotilleos a su alrededor. Muchas de las cosas que Paco cuenta en su libro las conocía, otras me han sorprendido muchísimo. Hay épica en su narración, pero también detalles no tan brillantes y creo que el conjunto es una obra muy amena, llena de información que jamás resulta pesada ni dogmática y que trata de hacer entender al lector tanto la época como las circunstancias. Vamos, pues, a Tierra Santa. Deus vult.

DOS SIGLOS DE LUCHA, SANGRE Y RELIGIÓN

Las Cruzadas se enmarcan entre el 1095, cuando el papa Urbano II convoca la primera Cruzada, y el 1291, fecha de la toma, saqueo y destrucción de San Juan de Acre por parte del sultán Al Jalil. En medio, guerra, crueldad y sangre, pero también episodios de admiración entre ambos bandos, gestos de gran nobleza y esporádicos momentos de paz. En este libro vamos a ir recorriendo esos dos siglos, conociendo a sus principales protagonistas y quiénes fueron conformando cada uno de los frentes. 

Y es que Urbano II se había tomado casi como cuestión personal la lucha contra el Islam y consiguió un aliado fiel en el rey Alfonso VI de León y Castilla (que se denominaba a sí mismo Imperator totius Hispaniae), que, gracias a los pagos que recibía de las taifas, pudo aportar mucho dinero a la orden de Cluny, a la que pertenecía originalmente Urbano. Ya sabemos que poderoso caballero es don dinero y eso les convirtió casi en socios. Cuando Urbano II convocó la Cruzada, Europa entera apoyó la iniciativa. Muchos nobles y hombres de la Iglesia se sumaron para reclutar gente para la causa, aunque también para hacer la guerra por su cuenta, como Pedro el Ermitaño (el clérigo Pedro de Amiens), líder de la llamada "Cruzada de los pobres", con una capacidad oratoria y un carisma innegables, pero que antes de llegar a Tierra Santa regó su camino de muertos y destrucción.

Como os decía antes, hubo muchas mujeres que tomaron parte en las Cruzadas. Aunque no portasen espada, movieron sus fichas y supieron estar a la altura de la situación. Paco nos habla de Ana Comneno, la princesa bizantina hija del emperador Alejo I y autora de La Alexiada (en la que habla del reinado de su padre), que constituye una de las fuentes primarias para conocer cómo fue y qué pasó en aquella primera Cruzada. También de Melisenda, la hija mayor del rey Balduino II de Jerusalén, que acabó siendo reina de facto, por derecho sucesorio y civil, cuya petición de ayuda al papa tras la caída de Edesa provocó la convocatoria de la segunda Cruzada. O Leonor de Aquitania, la primera y única reina europea que participó activamente en las cruzadas, madre de Ricardo Corazón de León y Juan Sin Tierra.

Con fluidez y con un estilo ágil, Paco Bocero nos va desgranando la cronología de las Cruzadas, incidiendo en los hechos más importantes, pero también en aquellos menos tratados y que resultaron fundamentales en su momento. Por supuesto, entre ellos, está la fundación de los Pobres Caballeros de Cristo, los Templarios, que pasaron de ser un puñado de caballeros "conjurándose" en el Templo de Salomón a convertirse en una organización poderosa, temida y de gran influencia. También nos enteraremos de que fue Sigurd de Noruega el primer rey cruzado que llegó a Jerusalén (estos vikingos acabaron estando en todas partes) o cómo san Francisco de Asís logró una tregua en plena quinta cruzada, plantándose ante el sultán de Egipto para convencerle de que se convirtiese al cristianismo.

Estamos ante un libro que podemos ir paladeando a sorbos, eligiendo, desde su índice, los capítulos que más nos llamen la atención o bien siguiendo fielmente la línea que Paco nos marca. De cualquier modo, es una lectura casi obligada para los que disfrutamos de la Historia (con mayúsculas) bien contada, sin perdernos, lo que sería fácil aquí, en discusiones teológicas o de presentismo, algo que me pone de muy mal humor. Las cosas sucedieron como sucedieron en un contexto social, político, religioso e histórico muy diferente al actual, juzgarlo desde el hoy es un error descomunal y siempre lleva aparejada una inmensa carga de demagogia.

Disfrutad de esta historia de las Cruzadas, os aseguro que es tan interesante como sorprendente y muy, muy entretenida. Perfecta para tardes tranquilas de lectura. Gracias, Paco, por todo.

lunes, 20 de enero de 2025

NO ME TOQUES LOS BORBONES de David Botello

 Lo he contado en más de una ocasión: mi pasión por la Historia comenzó cuando, en mis años de instituto, se comenzaron a publicar los fascículos de Historia de Aquí, del genial Forges. Como si fuera hoy recuerdo el anuncio en televisión que decía "Con el primer fascículo, de regalo, ¡cuatro auténticas piedras!", regalo que, en efecto, te entregaban en una bolsita con instrucciones para utilizarlas. Llamadme carca, pero conservo ese papel de instrucciones porque es un prodigio de ingenio. Siento debilidad por la que, como idea, sugiere pegar adecuadamente tres de ellas y asegurar que nos hemos encontrado un dolmen de los pitufos. Mostrar la Historia con un punto de humor, ironía y, en ocasiones, un poquito de mala leche fue una maravillosa novedad. A mí, personalmente, me hizo interesarme por hechos que desconocía, redescubrir otros y utilizar ese sistema de enseñar divirtiendo durante los años en que di clase en una academia. Ir de la anécdota a lo esencial favorece que lo segundo se recuerde, aunque pueda parecer de perogrullo.

Conocí a David Botello por su libro, escrito a cuatro manos con José María Rodríguez Albendea, Felipe el Hermoso. Anatomía de un crimen. Además de ser un ensayo fabuloso sobre el reinado de los Reyes Católicos y las vicisitudes de su descendencia, había en él un tono desenfadado que lo hacía aún más interesante. Y con desenfadado no quiero decir de chiste fácil, sino utilizando un elegante buen humor, lo que es marca de la casa de David. Desde entonces nos fuimos reencontrando. Él pasó por Telemadrid, con dos programas de historia de mi ciudad guapa que, a fecha de hoy, se siguen repitiendo. Ha escrito guiones, obras de teatro, hace radio y participa en espacios de televisión. Actualmente, sigue en el Teatro Lara con su monólogo sobre Felipe V que, os aseguro, es tan divertido como apasionante (estáis tardando en ir). Sí, David Botello es mi amigo y me siento muy orgullosa de ello. Discrepamos en algunos aspectos históricos puntuales, pero siempre es bueno tener conversaciones sobre ellos.

 

El libro que os traigo hoy es su último ensayo. No me toques los Borbones le ha supuesto mucho tiempo de documentación y escritura, pero es una maravilla para saber y entender cómo fueron los reinados de los reyes de la dinastía Borbón desde que esta llegó a España por un cambalache más que curioso. Y, también, para sacarnos más de una sonrisa.

TODO COMENZÓ CON UNA RANA

El subtítulo de No me toques los Borbones es "Locuras, escándalos, torpezas, batallitas, maldiciones y mamoneos de la dinastía más incombustible y longeva de nuestra historia" y es que, con ellos en el trono, nos ha pasado de todo. En el libro se nos explican los orígenes, bastante humildes, por cierto, del apellido y el linaje, hasta casi nuestros días. Lo mejor es que podemos no ser lineales en la lectura e ir, por capítulos, a las partes que más nos interesen, volver atrás o retomarlo sin perder el hilo. En cada capítulo, apartados cortos que nos sitúan en el momento, nos cuentan el quién es quién y nos regalan una visión completa y enriquecedora de lo que fue sucediendo en España desde su llegada, en el inicio del siglo XVIII, con el que fue llamado Felipe V, nieto del rey Sol francés. Un hombre con un reinado largo, que abdicó en su hijo Luis (Luis I de España, un perfecto desconocido para muchos) y que retomó el trono a la temprana muerte de este, tras solo siete meses de llevar la corona.

Felipe V, con serios problemas mentales, acabó convencido de que era una rana (entre otras cosas) y fue su señora esposa, la siempre lianta Isabel de Farnesio, la que movió sus hilos para colocar a sus hijos en el trono por delante de los nacidos en el primer matrimonio del rey. Desde este primer Borbón español, David nos va desgranando la Historia de España y de sus gobernantes, tanto la oficial como la oficiosa. Nos vamos a enterar de muchos cotilleos de lo más jugosos, pero, sobre todo, de cómo y cuándo pasaron algunos de los hechos más destacados de los últimos siglos.

Desde la pobre criatura que le endosaron a Luis como esposa, que tenía escandalizadita a la Corte al reinado de Fernando VI, que también terminó en locura, mientras se extinguía encerrado en el palacio de Villaviciosa de Odón tras la muerte de su mujer (sobre esto, os recomiendo la estupenda novela de Francisco Bocero de la Rosa, El último sueño del rey). La llegada de Carlos III y sus reformas y el porqué David le llama "el sobrevalorao" tiene su punto. Y, para comenzar el salseo fino, Carlos IV, su legítima, Godoy y Fernando VII, un cuarteto que da para enciclopedias enteras. Qué familia...

Nos enteraremos de hasta qué punto Fernandito era un miserable y un vendido (esto lo digo yo, que me cae muy gordo el sujeto), la movida monumental con la derogación de la Ley Sálica, la mayoría de edad de Isabel II con solo trece años y su reinado, que fue de desastre en desastre, empezando por su vida personal. Alfono XII, el "puigmoltejo", y su triste muerte a los 28 años. Una lástima. Siempre he creído que, de haber tenido una vida más larga, seguramente nos habríamos librado de la Guerra Civil y es que, ya lo sabéis, me encanta la historia-ficción y el "¿qué hubiera pasado si...?"

La regente María Cristina y la alternancia de conservadores y liberales, el nacimiento póstumo de Alfonso XIII (mal número, que decía mi admirado Forges, que siempre lo dibujaba con un gato negro a los pies y rompiendo espejos) y todo lo que sucedió en el siglo XX. David no da puntada sin hilo y hace un ejercicio fantástico de repaso de estos más de dos siglos en los que hemos tenido, como os decía, de todo, empezando por guerras civiles hasta golpes de Estado, magnicidios, conjuras, levantamientos, una Primera República que parece que se nos ha olvidado...

Lo mejor de este libro es que, aunque el contenido parece denso y con abundancia de datos, David ha conseguido hacerlo entretenido y divertido, llenándolo de anécdotas (el anillo maldito de Alfonso XII da para una novela de misterio, os lo digo yo) y de detalles poco conocidos que enriquecen la lectura. Humaniza profundamente a los protagonistas de esta dinastía y, en ocasiones, no puedes evitar sentir una enorme lástima por algunos. No, por Fernando VII no, menudo impresentable. El trabajo que ha llevado a cabo es inmenso, pero también brillante y me parece un manual perfecto para quien quiera saber y entender cómo ha sido España durante estos 225 años. Y parece que fue ayer cuando el pobrecito Carlos II moría sin descendencia, cuántas cosas han pasado.

Haceos con No me toques los Borbones y preparaos a disfrutar y a sorprenderos. Hay mucho, muchísimo por descubrir. Gracias, David, por esta gozada de libro. Y por ser mi amigo.


lunes, 30 de diciembre de 2024

¿Y TÚ, QUÉ LIBRO LEÍDO EN 2024 ME RECOMIENDAS?


Esta es una entrada muy especial. En primer lugar porque es la última del año, un año que me ha traído, a nivel lector, muchos títulos inolvidables y que me ha permitido compartir ratos maravillosos con autores y amigos tanto aquí en Madrid, como en las Jornadas de Novela y Ensayo Histórico de Santa Elena, en la Fiesta de Jaime I de Salou y en el Certamen Internacional de Novela Histórica de Úbeda. Y, en segundo lugar, porque, aprovechando la confianza con muchos de estos autores, he querido que sean unos cuantos de ellos los que nos recomienden una lectura que, de alguna manera, les haya emocionado, sorprendido o gustado especialmente de las que han leído en 2024. No les pedí ningún género concreto, solo que se dejasen llevar y eligiesen aquel que creyesen digno de mención. También dos de mis compañeros del podcast del Certamen de Úbeda (en realidad tres, lo veréis más abajo) se han unido.

He de decir, de antemano, que, en muchos casos, los títulos elegidos son una sorpresa que me ha servido para hacerme una lista de sugerencias muy interesantes de cara a la carta de los Reyes Magos. Desde aquí, solo puedo agradecerles inmensamente que aceptasen, desde el primer momento y con el mejor ánimo, participar en esta loca idea mía. Me siento muy honrada y muy afortunada por poder contar con ellos. Así que, sin más dilación, aquí van sus sugerencias y recomendaciones, algunas en vídeo. Os las dejo en el orden en que me fueron llegando.


¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO A TODOS!!!


RODRIGO COSTOYA. Autor que no deja de crecer y que siempre sorprende en sus tramas. Su próxima novela, tras La última reliquia, se publicará en febrero de 2025 y lleva por título El siglo del milagro.

Mi lectura favorita de este 2024 ha sido La luna sobre Roma, de Emma Lira, una mirada distinta al
nacimiento del imperio. Para los amantes de la historia de Roma, un imprescindible. Los años posteriores a la derrota de Antonio y Cleopatra. La casa de Octavio, un auténtico criadero de emperadores. La vida de los gemelos divinos. Una maravilla.

FRANCISCO NARLA. Todo un referente en el campo de la novela histórica, con planteamientos valientes y estupenda prosa. Su última novela, de este mismo 2024 y con el hijo del Cid como protagonista, es El buen vasallo.

 Entre novela y novela, siempre estudio narrativa, leo los libros de los analistas de Hollywood, rebusco en la red notas sobre la vida de escritores y cómo afrontaban su trabajo, me quedo embelesado leyendo biografías... Pues bien, este año he tenido un año muy de Lope, sí, del Fénix de los Ingenios. El señor Lope de Vega Carpio, el de las clases de literatura.

 No había leído lo suficiente y me he quedado embobado al descubrir lo contemporáneo de "La dama boba", o que "El perro del hortelano" comienza en "in medias res" con una escena que no se entiende, que nos llena de preguntas que se contestarán más tarde, al más puro estilo de Stephen King.

 Ha sido apasionante ver las recomendaciones de los guionistas que copan el mercado californiano en textos de hace cuatrocientos años. Y, de todos ellos, el que más me ha impactado ha sido "El arte nuevo de hacer comedias", un pequeño texto en el que Lope nos habla del oficio, y lo hace con una maestría envidiable y totalmente vigente.

 Una lectura imprescindible para cualquiera que quiera saber cómo se cuentan historias.

VÍCTOR FERNÁNDEZ CORREAS. En los últimos años, uno de los autores más sólidos y originales a la hora de narrar hechos históricos. Su novela más reciente es Hambre de gloria, un homenaje a la figura del gran Duque de Alba.

Este año he tenido, en general, muy buenas lecturas, pero si tengo que elegir una novela en especial ésa es Llévame a casa, de Jesús Carrasco. En resumen, es la historia de Juan, un chico que vive fuera de España y que regresa a su pueblo natal debido a la muerte de su padre. Tras el entierro, pretende regresar a su mundo lo antes posible, pero su hermana tiene otros planes para él. 

Llévame a casa es una novela que estremece, que inicialmente te lleva por un mar de sentimientos contrarios y de repulsa hacia Juan. Por quién es, por cómo se toma la vida, por la distancia que ha puesto con su vida anterior; y con el que poco a poco empatizas y acabas sintiéndote en su piel, compartiendo sus problemas, entendiendo sus esfuerzos por redimirse a ojos de su hermana y también de su madre.

Una novela que, al final, te deja un escalofrío que te recorre todo el cuerpo durante un buen rato. Una lectura imprescindible de un autor que ha sido uno de mis grandes descubrimientos en 2024, y del que este mismo año también he leído su debut literario, Intemperie, y asimismo su último trabajo, Elogio de las manos.

DANIEL FERNÁNDEZ DE LIS. Este 2024 ha publicado el ensayo Del águila al león. Historia de Britania, un manual perfecto de cómo hablar de Historia haciéndola muy entretenida.

Mi libro destacado de las lecturas de 2024 es Locura imperial, de Laura Martínez Belli, estupenda recreación de un episodio que siempre me ha fascinado y del que conocía muy poco: la estrambótica aventura mexicana de Maximiliano, príncipe austriaco hermano del emperador Francisco José, y de Carlota, princesa belga prima de la reina Victoria.

Destaco del libro que, además de describir con acierto y de manera comprensible los motivos que llevaron a que ambos fueran designados emperadores de México sin ser conscientes del trágico destino que les esperaba, construye una sólida trama de ficción en la que me ha encantado el análisis psicológico de los personajes, sus sentimientos y pensamientos. Especialmente interesantes en este sentido resultan la desdichada emperatriz Carlota y dos personajes como Constanza y Philippe.

Muy destacable también resulta la narración del periplo europeo de Carlota en la desesperada búsqueda de apoyos para sostener al imperio mexicano y que tropieza con la desidia de Napoleón III y Eugenia de Montijo (principales impulsores en principio de la aventura imperial), la codicia del hermano de Carlota, Leopoldo II de Bélgica, la desconfianza del hermano de Maximiliano, Francisco José y la indiferencia del resto de Europa (incluido el papa). 

LUIS ZUECO. Autor más que consolidado en el panorama de la novela histórica de nuestro país y también de los más leídos. Su última novela es El mapa de un mundo nuevo

Una novela de 2024 que me ha encantado ha sido Los alemanes de Sergio del Molino. Por cómo aborda el tema de las relaciones familiares, de la historia o mitología que cada una conforma. Y especialmente la manera en que el pasado vuelve al presente y la diferente manera en que ves a tu propia familia con el paso de los años. Hasta qué punto pueden ser los hijos responsables de las herencias que les dejan sus padres y como estas les condicionan. Una novela muy recomendable, además ambientada en Zaragoza y que fue Premio Alfaguara este año.

SANTIAGO MAZARRO. Un autor en constante crecimiento que, seguro, nos va a dar muchas alegrías. Este año nos fascinó con Los muertos de Río Grande. Una novelaza, gachupines.

Este año he leído más ensayo que ficción (como suelo). Si te tengo que decir un solo título me quedo con La taberna de Silos del misterioso Lorenzo G. Acebedo. Novela inteligentísima, divertida, bien documentada. Lo mejor del año. 

Si se me permiten dos títulos más me iría a La última reina Goda de David Yagüe y a Mil ojos esconde la noche, de Juan Manuel de Prada (si bien es cierto que me quedan algunas páginas para terminarlo). 

En ensayo El poder de la geografía de Tim Marshal y el atrevidísimo y el desenfadado Quiero y no puedo, una historia de los pijos en España, de Raquel Peláez. 

ISABEL SAN SEBASTIÁN. Periodista y escritora, Isabel sigue con su intención de novelar toda la Reconquista y, este año, publicó La temeraria, con la reina Urraca como protagonista. Su recomendación llega en forma de vídeo.




JUAN TRANCHE. Después de Spiculus, su última novela fue Gladiadoras. Un autor que está, poco a poco, consolidándose en el panorama literario con una visión más que interesante sobre el Imperio Romano..

El abuelo que saltó por la ventana y se largó, de Jonas Jonasson, es, para mí, la mejor novela que he leído este año porque combina varios elementos que valoro especialmente.En primer lugar, el protagonista, Allan Karlsson, un anciano que se escapa de su residencia el día que cumple 100 años, es un personaje fascinante y completamente impredecible. En segundo lugar, el tono humorístico que se mantiene durante toda la narración hace que incluso las situaciones más inverosímiles resulten creíbles. Es fácil encariñarse con una obra que te hace reír y, al mismo tiempo, reflexionar sobre la vida.
 
Y, por supuesto, para un amante de la novela histórica, son irresistibles esos viajes por el pasado de Allan, que exploran los momentos más destacados del siglo XX.
 
En conclusión, la novela es una reflexión sobre la vida y el destino que nos invita a pensar sobre el valor de la libertad, el papel del azar en nuestra existencia y cómo nunca es tarde para reinventarse.
 
DAVID BOTELLO. Escritor, guionista, divulgador y presentador de programas de corte histórico en televisión. El mejor ejemplo de contar la Historia haciéndola divertida. Su último ensayo es No me toques los Borbones.
 
España diversa, de Eduardo Manzano.
Si creías que la historia de España es una línea recta desde Pelayo hasta el bar del Congreso, Eduardo Manzano desmonta el chiringuito con elegancia. España diversa es un alegato democrático contra los mitos y a favor de la diversidad, que es lo que siempre hemos tenido en esta casa a la que llamamos España. Ni los visigodos eran un modelo de unidad, ni los Austrias supieron juntar todas las piezas del puzle, ni los Borbones lograron cuadrar las cuentas de un país “unido”. 
Manzano nos cuenta que la historia de España ha sido un campo de batalla ideológico, en el que diferentes relatos chocan sin crear una narrativa integradora. Y abraza lo que siempre hemos sido: un caos delicioso de idiomas, culturas, identidades y tensiones que no se arregla con banderitas ni con soflamas. El mensaje de Manzano es claro: deberíamos dejarnos de buscar “esencias patrias” y aceptar la diversidad, que enriquece mucho más y define mejor lo que somos. En España diversa  hay rigor y pensamiento crítico para que salgas del libro con más preguntas que certezas. Un libro imprescindible para construir un relato más plural y cercano a la realidad histórica, que nos permite entender mejor nuestro pasado y afrontar mejor los desafíos del presente.
 
DAVID YAGÜE. Periodista y escritor, miembro del podcast del Certamen de Úbeda, una de las voces con más prestigio dentro de la novela histórica en España.. Su última y maravillosa novela es La última reina goda

Aprovecho la oportunidad que me da Yolanda para recomendar algo que no sea novela histórica que no suelo hacerlo, al menos en público. Entre las lecturas que me han conquistado este año me gustaría destacar Golpe de gracia, de Dennis Lehane (traducción de Aurora Echevarría, Salamandra). Lehane es muy bueno y pocas veces decepciona, eso lo sabe cualquiera. En esta ocasión, sin alcanzar la brillantez de sus, para mí, mejores novelas Mystic River y Cualquier otro día, la roza y nos ofrece una historia de esas que, como casi todas las buenas, no deja indiferente. La desaparición de una joven en el Boston de los 70 le sirve al escritor de Dorchester para ofrecernos una historia de madres, familia, barrios y comunidad que traza con pulso firme, y poca clemencia, un retrato de la ciudad de la época que se lee en clave muy actual. Hay intriga y suspense, claro, pero también profundidad, emociones y humanidad, con el racismo y la injusticia social enraizadas en la trama.
 
PEDRO PABLO UCEDA. La voz de la calle y la chispa del podcast del Certamen de Úbeda. Lector irredento, con criterio y siempre acertado.
 
Como no solo de novela histórica vive este lector, ecléctico por naturaleza, de vez en cuando gusto de acercarme a otros géneros. Uno de los que más me llaman la atención es el distópico, ese que plantea realidades alternativas mirando tanto al pasado como al futuro. Igual son bien conocidos libros como Un mundo feliz de Aldous Huxley, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick. Elementos de todas ellas se encuentran en Sinsonte (1980) de Walter Tevis relato de ciencia ficción que explora un futuro en el que la humanidad ha caído en la apatía y el estancamiento cultural. 

En este futuro distante, la sociedad ha perdido el interés por la creatividad, el conocimiento y la conexión humana. Los robots, diseñados para servir a los humanos, han asumido casi todas las responsabilidades, lo que ha llevado a una dependencia extrema de la tecnología. Como resultado, los humanos viven vidas solitarias, autocomplacientes y vacías, en una existencia que parece más un sopor que una vida plena.

Donde parece que todos son comodidades porque los robots realizan todas las tareas rutinarias y pesadas, la humanidad se ha sumido en la indolencia, en la evasión y en el aislamiento como norma impuesta, minimizando cualquier relación con los demás, y potenciandose el sexo rápido por encima de cualquier relación amorosa o íntima. La dependencia de las sustancias narcóticas está totalmente aceptada y quedarse colgado delante de la televisión es la mejor forma de pasar el tiempo libre (recordemos que esta novela se escribió antes de que hubiera teléfonos móviles pero es imposible no establecer ciertas analogías) Se comienza pidiéndole a chat gpt que te redacte los emails y se termina viendo como normal que de un tiempo a esta parte no nazcan niños.
 
 
JOSÉ ZOILO. Uno de los autores más premiados de los últimos años y codirector del Festival de Novela Histórica Ciudad de Tacoronte. Su última obra es La frontera de piedra. 

Pregunta muy difícil, porque este año he leído muy buenas novelas… Para tratar de hacerlo un poco más sencillo, voy a limitarme a elegir entre aquellas publicadas en este 2024, y para ello me quedaré con dos títulos. Uno es Cantigas de sangre, novela publicada por Edhasa y escrita por mi amiga Nieves Muñoz. Tenía muchas ganas de leer una ficción surgida de la creatividad de Nieves en una época diferente a la de sus dos anteriores novelas, y, en mi opinión, este paseo por la Edad Media que ha recorrido (esta ficción en el apasionante siglo XI), ha sido todo un acierto. Lo mejor de Nieves Muñoz, con lo mejor de la Edad Media, poco más se puede pedir. Y el segundo título, que para mí su autor es ya un clásico en mi biblioteca, es La heredera del mar, de Juan Francisco Ferrándiz, publicada por Grijalbo. Cada novela que leo de Juan Francisco me gusta más aún que la anterior, y eso que a la primera suya que leí, “Las horas oscuras” le tengo un cariño muy especial. Pocos autores conjugan tan maravillosamente el rigor histórico con la emoción, con la aventura, con el sentimiento... Juan Francisco Ferrándiz nunca defrauda.
 
 
EVA MARÍA MARTÍN. Administradora del fantástico blog La historia en mis libros, gran lectora y brillante miembro del podcast del Certamen de Úbeda.

Tiempo de espadas. El nacimiento de un guerrero del británico Matthew Harffy, ha sido uno de mis mejores descubrimientos este año.

Había habido presagios, señales ante la llegada del primer milenio, pero nadie pensó que el horror llegaría en barcos con un dragón en la proa. El monasterio de Lindisfarne, en la costa de Northumbria, es el primer objetivo de estos salvajes. El joven novicio Hunlaf va a dar un giro a su vida con este hecho. El novicio se hará guerrero.

La novela narra el inicio de la era vikinga en Inglaterra. El saqueo del monasterio fue impactante debido a su brutalidad y todo esto es maravillosamente contado por el autor.

Me ha gustado mucho porque es una novela de aventuras de las buenas. La Edad Media, que me apasiona, es la época en que se narra esta historia y, además, es tan entretenida que no te deja reposar ni un minuto. Creo que es una buena opción para estas fechas ya que la diversión comienza desde la primera página.

 
LUIS MANUEL LÓPEZ ROMÁN. Tras sus novelas protagonizadas por Marco Lemurio, ha vuelto con una novela de corte más clásico y de la mano de Desperta Ferro: Tiberio Graco. Tribuno de las legiones. Pocos autores ambientan tan bien sus tramas.
 
La recomendación de lectura que hago de cuanto ha pasado por mis manos en 2024 es El príncipe de las mareas, de Pat Conroy. Este año he leído mucho más ensayo que ficción, pero esta novela, que ya tiene unos añitos, pues es de 1988, me ha fascinado por completo. Por supuesto ya conocía la película, pero, como suele ocurrir, el libro tiene una dimensión muy superior. Me ha fascinado tanto la forma que el autor tiene de retratar el sur profundo de Estados Unidos como el desarrollo de la personalidad de un grupo de personajes fascinantes. Supongo que mis vivencias personales de estos últimos años han abonado el terreno para que me enamore de esta novela, pero desde luego El príncipe de las mareas forma parte ahora de mi top diez de libros de mi vida. 
 
MAICA RIVERA. CEO de Literocio y directora del certamen Getafe Negro, donde está llevando a cabo una labor fabulosa.
 
Manuela Mauri regresó este año en La Innombrable (Destino) para reafirmarme en que el nuevo policiaco se hace en Madrid. Se trata de la tercera entrega de la serie escrita cuatro manos por Lorenzo Silva y Noemí Trujillo que plantean en esta nueva novela una investigación desde el corazón del Madrid pandémico de la muerte por sobredosis de una joven de 16 años captada por proxenetas. La inspectora de homicidios será el alma de la llamada operación Lesly que nos permitirá entrar en las historias de esas caperucitas engañadas por lobos feroces a quienes la sociedad olvida con facilidad. Me gusta la claridad del mensaje de denuncia: la prostitución no es un trabajo como otro cualquiera, es explotación, violencia, esclavitud y muerte. Me gusta el compromiso de los autores con el mundo que vivimos y las maneras literarias para elevar el registro sin traicionar el tono ni la dura realidad. Y me gusta la apuesta por la inteligencia y la decencia, en la dirección opuesta a la romantización del crimen o del mal.
 
 
 
 
DAVID GÓMEZ. Ha regresado por la puerta grande a la Guerra de África con la apasionante Centauros del Rif, en el que narra la heroica carga del Regimiento de Alcántara con pasión e intensidad.

Cada lector tiene su libro favorito y su autor favorito, que no tienen por qué coincidir. Este es mi caso, mi libro favorito, el que más me hizo (y me hace) disfrutar es 20.000 mil leguas de viaje submarino. Pero no puedo dejar de recomendar a mi autor estrella, el genio de Providence, H.P Lovecraft. Ojalá pudiera tener una mínima parte de su capacidad creativa, de esa facultad de soñar historias o tal vez recordar la existencia del miedo primigenio anterior a la propia existencia de este mundo. De él recomiendo El color que cayó del cielo, el miedo a cuentagotas, la agonía y el pavor que aumenta gota a gota y que sin darte cuenta llega a ahogarte. Mi recomendación es esta, con permiso de Cthulhu.

JAVIER ALANDES. Ganador del Premio Cerros de Úbeda 2023 con su novela La última mirada de Goya. Su talento solo es comparable a su generosidad.

 Prohibida en Normandía (Rosario Raro, Planeta 2024)

Esta ha sido una de mis novelas favoritas de este año. Rosario Raro, además de ser maestra y referente para mí, ha sacado a la luz un hecho muy desconocido relacionado con el Desembarco de Normandía. En el 80 aniversario de esta batalla que cambió el curso de la II Guerra Mundial, Rosario nos trae a la olvidada figura de Martha Gellhorn, la única mujer que participó en el trascendental desembarco.

Siendo una intrépida reportera, además de la esposa por aquel entonces de Ernest Hemingway, participará en la creación del llamado "Ejército fantasma", una recreación de Hollywood para hacer creer a los nazis que las tropas americanas son mucho mayores de lo que realmente son y que están equipadas con un gran armamento y capacidad de combate.

Pero Rosario nos relata también, con su maestría como novelista, cómo Martha, queriendo llegar hasta el final de la historia que ha ayudado a crear, desea desplazarse a Normandía y cubrir como reportera el mítico y cruel desembarco.

Una novela que aúna aventuras, política y thriller. haciendo justicia a un hecho real que parece de película y a una figura injustamente olvidada por la historia.

No podéis perdérosla.
 
JUANJO BRAULIO. Tras su paso por la novela negra, ha dado el salto a la histórica con una bilogía sobre los Borgia, en la que su bagaje anterior enriquece toda la trama. La última entrega es En el nombre de Borgia

Cada libro de Juan Manuel de Prada siempre me parece un prodigio, tanto por su dominio del lenguaje como por sus apuestas narrativas y su colosal erudición. Por ello, la monumental Mil ojos esconde la noche. La ciudad sin luz ha sido una de las lecturas que más me ha impresionado este año.

De Prada recupera a Fernando Navales –el protagonista y narrador de su novela debut –Las máscaras del héroe– un escritor con más talento para la manipulación que para las letras y, por supuesto, carente de todo escrúpulo y lo sitúa, unos años después de su primera aventura en el París de la ocupación alemana donde habitan exiliados de la Guerra Civil española con colaboracionistas nazis, buscavidas y artistas que sobreviven como pueden y que, por tanto, son  capaces de llevar a cabo las acciones más abyectas.

Navales recibirá el encargo de Pedro Urraca –agregado policial de la Embajada de España en Francia –de conseguir que artistas e intelectuales exiliados colaboren con las actividades que la Falange lleva a cabo en París. Una misión pintiparada para este antihéroe comido por el rencor que intentará corromper a personajes como César González-Ruano, María Casares, Gregorio Marañón o el mismísimo Picasso. Todo ello a lo largo de una trama que es un ir y venir de la tragedia al esperpento que bebe de la mejor tradición picaresca de la Literatura Española para dibuja un paisaje de los pozos más oscuros de la condición humana.

 
NIEVES MUÑOZ. Este 2024 nos ha regalado una hermosa novela ambientada en la toma de Zamora, Cantigas de sangre, un fantástico salto de calidad en el que mezcla los romances y los datos históricos.. Da unos abrazos inolvidables, os lo digo yo.

Una de las novelas que más me han impactado en el 2024 ha sido Hamnet, de Maggie O'Farrell. Lo leí a principios de año y aún recuerdo ese vaivén de su prosa que me fue acunando y envolviendo desde la primera página. Esta novelista hizo de mí lo que quiso mientras duró su narrativa porque no fue el qué, sino el cómo. Es una historia de familia y de pérdida, de individualidad y búsqueda, de amor filial, de muerte. Una crónica sobre la familia de Shakespeare, con sus lagunas rellenas y sus sombras coloreadas por la imaginación de Maggie. Una historia que por sí sola no llamaría demasiado la atención pero sus escritura es maravillosa. Emociona. Te instiga a perderte entre sus imágenes a través de frases que te retuercen un poquito por dentro. Permanece en el recuerdo, como una cicatriz en el alma.

Feliz año de lecturas a todos.

 
SANDRA AZA. Enamorada de Madrid, sus obras tienen una mezcla única de documentación y aventura. Su nueva novela es Estirpe de Sangre

Alonso de Ercilla, poeta y soldado de las Indias, de Daniel Arveras, es una novela cuya lectura recomiendo segura como estoy de que a nadie va a defraudar. Con una calidad narrativa sobresaliente y una absorbente forma de desglosar la trama, el autor nos traslada al siglo XVI para presentarnos a Alonso de Ercilla, un madrileño con corazón de soldado y alma de poeta. Escribió La Araucana, el poema épico sobre la conquista de Chile que triunfó en el Siglo de Oro y que gustó tanto a Cervantes que lo incluyó entre los contadísimos libros que sobrevivieron a la quema de la biblioteca del Quijote. A diferencia de La Araucana (una obra de todos conocida y por muchos leída), Alonso de Ercilla ocupa pocas páginas en los libros de Historia. Me recuerda a Margaret Mitchell. Es indiscutible la fama de Lo que el viento se llevó, pero más de uno ignora que las aventuras de la caprichosa e intrépida Escarlata O’hara fueron novela antes que película. Daniel Arveras rescata del olvido a Alonso de Ercilla tejiendo una trepidante ficción en torno a este poeta que escribió la Historia con versos y también con espadas cuando renunció a su cómoda vida como paje del príncipe Felipe (futuro Felipe II) para marchar allende los mares a luchar por su patria y por su rey. De prosa ágil y dinámica, Alonso de Ercilla, poeta y soldado de las Indias ofrece una lectura magnética que nos sumerge en aquella turbulenta época donde arrebatar la vida era un oficio, y tratar de conservarla, un milagro. Me quito el sombrero ante este autor, no solo por su admirable empeño en descubrirnos personajes de crucial importancia histórica pero escasa repercusión entre el gran público, sino por su magnífica manera de atrapar al lector en las historias más desconocidas de la Historia. 

JAVIER SANTAMARTA. Divulgador, escritor, dueño de una cultura apabullante y un genial sentido del humor; alma mater de las Jornadas de Leyenda Negra de El Escorial. Su más reciente ensayo es Esto no estaba en mi libro de Historia de la Primera República. También nos regala un video estupendo.


MARÍA REIG. Uniendo juventud, talento y simpatía, se ha consagrado como una de las nuevas voces de la novela histórica. El 8 de enero podremos disfrutar de su nueva novela, Sonó un violín en París.

He elegido Los misterios de la taberna Kamogawa, de Hisashi Kashiwai

Esta novela es, ante todo, un viaje a Japón, a la riqueza de su cultura, que se plasma de un modo exquisito a través de su gastronomía. Ahondando en el fenómeno que se ha dado en llamar “la magdalena de Proust”, cada capítulo te lleva a un caso de una persona que acude a la taberna Kamogawa, en la mágica Kioto, en busca de un plato al que está conectada emocionalmente de algún modo. Esto permite al autor explorar diversas situaciones humanas, facetas de la vida misma con las que es muy sencillo conectar. La manera de narrar es envolvente, también intrigante en ciertos momentos, y se te hace la boca agua con cada una de las recetas. Por no hablar de los entrañables personajes principales, el dueño de la taberna, Nagare, y su hija, Koishi, la encargada de hacer las entrevistas a los clientes y tomar las notas para la investigación gastronómica que, mediante recuerdos de sabores e ingredientes, hace posible que Nagare replique elaboraciones caídas en el olvido. Creo, sin duda, que es una bonita forma de conocer un poquito de Japón o de volver con la mente a ese maravilloso país después de haberlo visitado en persona. 

 

ALAN PITRONELLO. Siempre tendré en la memoria su discurso cuando recibió el Premio Ciudad de Úbeda. Mientras esperamos una nueva novela suya, su última aventura ha sido La Orden de los Condenados. 

Mi lectura del año ha sido este estudio de Clara Schumann de Nancy B. Reich, una biografía extensa sobre una de las artistas más importantes del siglo XIX y que por fin ha sido traducida al español con gran maestría por Lucía Navarro Pla, que además se ha encargado de realizar una edición elegante de la mano de Barlin Libros. La obra ahonda en la vida de la artista, en su relación con sus contemporáneos, sobre todo con Brahms, su trabajo como compositora, sus viajes como convertista y su labor como profesora. La vida de una mujer excepcional, madre de siete hijos, que tuvo que lidiar con la muerte de su esposo al tiempo que luchó por mantener su carrera y consiguió ganarse el respeto de sus contemporáneos. Una lectura amena y enriquecedora.

AGUSTÍN TEJADA NAVAS. Autor sólido y ya consolidado, sus novelas sobre la conquista romana en la Península Ibérica cuentan con muchos y apasionados lectores. Su último título ha sido Furia Celtíbera. 

He elegido Donde nadie te encuentre, de Alicia Giménez Bartlett

Debo reconocer que descubrí esta novela gracias a mi esposa. Buena conocedora de mis gustos literarios y tal vez cansada de oírme refunfuñar a cuenta de mi escaso acierto a la hora de elegir lecturas, me recomendó leer Donde nadie te encuentre, de Alicia Giménez Bartlett. Y lo cierto es que acertó de pleno.

Desde siempre me ha interesado la Historia, la de este país y la de otros; aunque no fue hasta que comencé a escribir libros cuando me di cuenta de lo que lo que realmente me apasionaba era la observación del ser humano en circunstancias épicas. Porque es ahí cuando las personas se desprenden de lo banal, de lo accesorio, para mostrar sin ambages lo que verdaderamente llevan dentro. Todo lo bueno, lo malo o un poco de cada cosa. Pronto me percaté de que el libro que tenía entre manos podría colmar ese afán mío, quizá obsesivo, de estudiar el comportamiento y las reacciones de alguien empujado a caminar por el filo de la navaja.

Donde nadie te encuentre iba a contarme la odisea de La Pastora, el último maqui de España. La peripecia dramática de quien primero se llamó Teresa Pla Meseguer y luego Florencio ya pintaba bien por sí sola. El mero hecho de tratarse de una historia de supervivencia en las serranías de Castellón en tiempos de posguerra me hacía atractivo el libro. Aun así, me resistía a concederle a mi esposa el mérito de su recomendación hasta no certificar antes algunas cosas. Porque ni siquiera una prosa certera y elegante, como la que nos ocupa, es suficiente para justificar la calidad global de una novela. Lo queramos o no, el lector valora una buena trama antes que un buen estilo. Y así debe ser.

Donde nadie te encuentre tiene una potente argamasa entre capítulos. Alicia Giménez Bartlett mantiene siempre la cuerda tensa del misterio. Da pocos respiros y consigue que cierres cada día la novela, unas veces intrigado, otras sobrecogido, con ganas de volver a abrirla y seguir conociendo las desventuras de un personaje de identidad sexual sumamente confusa. Alguien que se metió a maquis no por ideología, sino buscando acomodo o refugio allí donde se sentía a salvo de la humillación y las mofas.

Un segundo elemento a considerar, y no menos importante, sería la adecuación del contexto histórico-social a esa trama. En ese sentido, la novela creo que proporciona un magnífico, y muchas veces inquietante, paseo virtual por esa pequeña porción de España –rural e inaccesible- que durante años frecuentaron los maquis. Los hechos a los que se alude la narración suenan, y de hecho son, tan verídicos como crudos. El envoltorio de esta novela es, según mi entender, de primera clase. Pero de poco sirve un precioso papel de regalo si el paquete guarda una baratija.

No es el caso. Ya hemos hablado de una trama ágil, sólida y solvente. Ya solo nos queda la tercera pata del taburete: los personajes. Y son bastante buenos. Tanto Carlos Infante, el periodista barcelonés, amargado y cínico, como el doctor Nourissier, afamado médico parisino, resultan absolutamente creíbles. A uno, el francés, lo mueve aparentemente un interés científico: entrevistar a La Pastora y llevar a cabo un estudio psiquiátrico inédito. El otro, el catalán, solo persigue el dinero que Nourissier le entregará cuando den con la guerrillera. En su descabellado deambular por los pueblos del Maestrazgo y Els Ports ambos se comportan como lo que son: dos torpes urbanitas perdidos en un entorno desconocido, persiguiendo una empresa que parece imposible. La cuestión podría haber quedado ahí y no habría estado mal. Sin embargo, a través de la relación forjada en tan estrecha convivencia, pronto descubrimos que nuestros dos